Micro
Micro
Las reglas de la experiencia no son otra cosa que la articulacin de nuestro saber
acerca de las relaciones econmicas, sociales y psicolgicas.
Entre las diversas escuelas filosficas, los positivistas y los pragmatistas parecen
particularmente atentos al entrelazamiento del trabajo terico con el proceso vital
de la sociedad. Pero en realidad esta conciencia de los objetivos, la creencia en el
valor social de su profesin, es para el cientfico un asunto privado.
Para el cientfico la actividad terica, su particular forma de espontaneidad,
consiste en el registro, la reorganizacin, la racionalizacin del conocimiento de
hechos, sin importar si se trata de la exposicin ms detallada posible del material.
La concepcin tradicional de la teora es el resultado de una abstraccin que parte
de la actividad cientfica tal como se lleva a cabo en un nivel dado de divisin del
trabajo. Corresponde a la actividad del cientfico tal como se desempea junto a
todas las restantes actividades de la sociedad, sin que la relacin entre dichas
actividades particulares sea inmediatamente transparente. De ah
que en la concepcin tradicional no aparezca la verdadera funcin social de la
ciencia, no aparezca lo que la teora significa en la existencia humana, sino
solamente en esa esfera desprendida del resto
de la actividad social en la que tiene lugar la produccin de teora en condiciones
histricas.
La oposicin entre actividad y pasividad, que se presenta en la teora del
conocimiento como el dualismo de sensibilidad y entendimiento, no es vlida para
la sociedad en la misma medida que para el individuo.
En los niveles elevados de la civilizacin, la praxis humana consciente determina
inconscientemente no slo el lado subjetivo de la percepcin, sino en buena
medida tambin el objeto.
Kant entendi que tras la discrepancia entre los hechos y las teoras que el
cientfico percibe en su ocupacin profesional, se oculta una unidad ms profunda,
la subjetividad u11iversal, de la que depende el conocimiento individual. La
afirmacin de Kant de que su eficacia se encuentra rodeada de oscuridad, es
decir, de que pese a toda racionalidad es irracional, no carece de un ncleo de
verdad.
Dado que el pensamiento terico no apunta a fines concretos relacionados con
estas luchas, ante todo la guerra y su industria, el inters que despierta ha ido
disminuyendo. Se emplean menos energas en formar y desarrollar la capacidad
de pensamiento independientemente de su aplicacin.
Pero estas diferencias, a las que se podran aadir muchas otras, no cambian en
nada el hecho de que la teora en su forma tradicional ejerce una funcin social
positiva
Ahora bien, existe una actitud17 (Verhalten) humana que tiene por objeto la
sociedad misma. No apunta tan slo a subsanar unas cuantas situaciones
deficitarias, sino que stas le parecen ms bien necesariamente ligadas a la
organizacin total del edificio social.
El carcter escindido de la totalidad social en su forma actual se desarrolla en los
sujetos de la actitud crtica hasta convertirse en una contradiccin consciente.
De este modo, para el pensamiento crtico las categoras econmicas de trabajo,
valor y productividad significan exactamente lo que significan en este orden de
cosas, y se considera cualquier otra interpretacin como mal idealismo.
La estructura de la actitud crtica, cuyos objetivos van ms all de la praxis social
dominante, no es!:, ciertamente, ms emparentada con estas disciplinas sociales
que con la ciencia natural.
El pensamiento burgus est constituido de tal modo que en la reflexin 19 sobre
su propio sujeto reconoce con necesidad lgica un Ego que se cree autnomo. Es
esencialmente abstracto, y su principio es una individualidad tan inflada que se
toma a s misma como fundamento del mundo o incluso como el mundo mismo en
general, y clausurada a todo devenir. Esta ilusin, en la que vive el idealismo
desde Descartes, es ideologa en sentido estricto: la libertad limitada del individuo
burgus aparece en la forma de la libertad perfecta y la autonoma..
No obstante existe una diferencia entre la teora tradicional y la teora crtica
respecto de la funcin de la experiencia. Los puntos de vista que la teora crtica
extrae del anlisis histrico como fines d~ la actividad humana, ante todo la idea
de una organizacin social racional y que corresponda a la universalidad, son
inmanentes al trabajo humano, aunque no estn presentes adecuadamente en la
conciencia de los individuos o en la opinin pblica.
Si la teora crtica consistiese esencialmente en formular los sentimientos y
representaciones correspondientes de una clase, no mostrara diferencia
estructural alguna frente a las ciencias especializadas.
Se tratara aqu de psicologa social, de la descripcin de contenidos psquicos
que fuesen tpicos de determinados grupos sociales.