Frenquelli - Del Helicobacter Pylori A Hipocrates

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“Del Helicobacter Pylori a Hipócrates.

Los niveles de organización de lo viviente y la


noción de complejidad” i1

Prof. Dr. Roberto Frenquelli

Me gusta ponerles un título a mis clases. Lo hago a modo de un juego, tomándolo muy serio,
desde luego. Pienso que es una manera de hacer un poco de lugar a lo imaginativo, un
intento de abrir un espacio para pensar. Tampoco tengo una idea muy acabada de que lo
finalmente desarrollaremos. En esta ocasión diremos “Del Helicobacter Pylori a Hipócrates”.

Como siempre pasa, en algunos momentos me acercaré bastante al núcleo de lo que quiero
comunicarles, en otros – inexorablemente – me alejaré. El subtítulo es un tanto más
“académico”, “Niveles de organización de lo viviente y la noción de complejidad”.

Figura 1

En esta primera imagen he puesto a Grecia, la Grecia Antigua. Donde encontramos esta
pequeña isla, Cos. Donde nació Hipócrates, unos dos mil quinientos años atrás.

Hipócrates, sin dudas, es uno de los grandes referentes de la Ffisiología desde aquellos
tiempos. No ha perdido vigencia. Es un referente del amor por lo natural. Su extraordinaria
capacidad de observación y entendimiento lo transformaron en un verdadero iniciador de la
Ciencia.

Pensaremos hoy en la Psicofisiología. Palabra muy cara para nosotros, para todos los
Médicos; sabemos la trascendencia de la Psicofisiología. El prefijo “Psico” implica la idea de
una Fisiología que unida con la Subjetividad, a la condición humana. De la posibilidad de hablar
de una Fisiología Humana, que no sea una fisiología reduccionista. Que nos permita, según la
expresión del epistemólogo francés Morin, la idea de la consustancialización del cerebro con
el ser. Entendiendo el cerebro como el centro fundamental, la torre de control del
funcionamiento general, de una Fisiología integral del hombre.

El tema propuesto es la integración Cerebro – Intestino; también la Psiconeuroinmunología. Es


fácil entender que podríamos decir también Cerebro – Piel, Cerebro – Dientes, Cerebro –
Corazón. En definitiva, acercarnos al concepto de lo que llamamos Fenómeno
Psicosomático.

No hay dudas que Hipócrates sintetiza la salida del animismo, de la magia, de la religión, para
abrir el paso al camino de la Ciencia. Vengo a proponer la Perspectiva Psicosomática. Todo
esto en el marco de Proceso Salud Enfermedad.

La vida es corta, el arte largo, la oportunidad fugitiva, la experiencia engañosa, el juicio arduo.
No basta que el médico haga todo cuanto debe hacer, si no colaboran igualmente el enfermo,
los asistentes y otros factores externos.

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El conocido aforismo hipocrático, con su fuerte inclinación racionalista, nos indica sobre la
conveniencia de relacionar. De buscar conexiones. Conocer lo semejante y lo no semejante, la
comparación. Establecer diferencias.

Así dice Hipócrates,

Es obligación del médico de conocer en primer lugar las cosas semejantes y las no
semejantes…,

Comparar, buscar diferencias, establecer relaciones. Principio fundamentales del


funcionamiento mental, de la capacidad de pensar.

…aquellas que se relacionan con las más importantes, fáciles de comprender y cualquier modo
de conocerlas, las que se pueden ver, palpar y oir, y las que se pueden percibir con la vista,
tacto, el oído, la nariz, y por el entendimiento.

En HIpócrates hay fuertes dosis de empirismo, que tras la vía de la descripción minuciosa,
accede a un fuerte racionalismo. Diría que esto es todo un manifiesto sobre Ciencia.

La referencia a lo semejante y de lo no semejante me gusta en tanto nos pone en el camino


una fecunda idea: para aproximarse a la Medicina, para saber Medicina, es conveniente
alejarse un poco de lo que aparentemente es ella, dejarse llevar hacia otro lado. Con la firme
convicción de que volveremos a encontrarla, en una versión más fuerte y ajustada. Esto es algo
que puede pasarle a aquellos que se acercan a esta perspectiva. En apariencia me estaría
alejando de “Proceso Salud Enfermedad”, de la Medicina misma. Bien, confío que en ese
supuesto alejarse, nos iremos reencontrando con nuestro cometido. Pero imagino la pregunta,
“adonde quiere ir este profesor ?”. Veamos otro poco.

Figura 2

Aquí vemos un modelo de acción y retroacción. Algo conocido por Ustedes. Algo muy habitual
en Fisiología. Lo que conocemos como Sistemas Regulados; a Constancia, a Tendencia. En
inglés decimos Feed Back Negativo, Feed Back Positivo. Sabemos que nuestro funcionamiento
es más bien de las regulaciones a Constancia. Un cierto efecto, al ir in crescendo, produce un
corte de la acción. La estimulación de la tiroides por la TSH hipofisaria produce un incremento

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de la T4, es en ese momento que aquella baja. Siempre en torno a un equilibrio, que si bien es
buscado en forma permanente, se logra y se pierde en cada instante.

Si tuviéramos que hacer una inscripción, una especie de emblema acerca de lo viviente, nos
inclinaríamos por el círculo, no por la línea. Cuando nos internamos en la Lógica de lo
Viviente nos alejamos a la causalidad lineal, unidireccional, propia de un mecanicismo
simplista.

Pensamos en “cadenas circulares de causación”, en un circuito de acción y retroacción donde


se termina perdiendo las delimitaciones netas. Hablamos de “causalidad reticular”, de
complejidad. De indistinción entre productor producto. De lo que conocemos como
recursividad, del principio recursivo.

Este es un punto interesante para lo que nos ocupa, Proceso Salud – Enfermedad. Proceso en
tanto flujo cambiante, con transformaciones dinámicas, permanentemente. Donde cuesta una
diferenciación nítida entre causa y efecto. Palabras que solo adquieren sentido cuando se
establece una convención, siempre posicionados desde afuera de los hechos. Los hechos son
unitarios, con alta interconexión de las partes interactuantes.

Nuestra modalidad espontánea de ver las cosas es fisicalista, newtoniana. Nosotros pensamos,
en forma casi refleja, “A produce algo sobre B”. Toda una epistemología, espontánea e
implícita. Nos cuesta advertir las cosas de manera diferente. Todos tenemos una
Epistemología, es decir, un modo de ver, de conocer, de decidir. Y como digo, en general, casi
siempre, somos proclives a pensar de manera lineal, monocausal. El auto grande, de color rojo,
embistió al pequeño, de color gris. Hacemos un corte brusco, brutal, de la secuencia. Poco nos
interesa aquello de la causalidad circular, reticular. Nos cuesta pensar relacionalmente,
ingresando otras dimensiones. Incluso llegamos a la muerte, al asesinato, por sostener una
sola dimensión. “He sido traicionado”, es una expresión no admite otra cosa que un traidor, un
traicionado.

Figura 3

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El Hombre está inserto en una cadena termodinámica. El Sol, los componentes del Reino
Vegetal, los del Reino Animal, nosotros mismos. Una serie de transformaciones materiales
siempre correlacionadas. Sin el Sol, fuente de toda la Energía, no habría posibilidades de
acceder a la Materia organizada, en otros términos, a la Materia informada. Energía,
Información y Materia. Tres elementos que necesitan uno del otro. Y siempre un resto, una
pérdida de esa Energía, la que se disipa por medio del calor no transformado en Trabajo, no
recuperable.

El Hombre tiene una fuerte dependencia termodinámica e informacional. El Hombre, junto con
los otros animales multicelulares, es un Heterótrofo, requiere materiales que no puede
sintetizar para producir sus propias moléculas. Los Vegetales, en cambio, son Autótrofos,
pueden sintetizar sustancias orgánicas complejas a partir de componentes inorgánicos muy
simples. Nos encontramos ante varios conceptos. Uno, el que implican las nociones de corte
ecológico, de sistema, digamos Ecosistémica. Otro, el de Sistemas Abiertos; con las
Aperturas Termodinámica e Informacional.

Figura 4

No quiero perder de vista nuestro título, “Del Helicobacter Pylori a Hipócrates”. En cierta
manera se delinea en este cuadro, donde vemos la marcha desde los organoides unicelulares
a los tejidos, en círculos incluyentes, que van creciendo en complejidad. Nos vamos ubicando
en contexto, en relaciones. Como decía Hipócrates: lo semejante y lo no semejante. Ubicanos
en un contexto amplio, Naturaleza y Cultura.

Desde las moléculas, los organoides intracelulares, las células, los órganos, los sistemas, al
individuo. Un modelo del tipo muñecas rusas, de niveles de complejidad creciente, donde cada
uno se incluye en el siguiente, que lo abarca. Donde después, el individuo, desde esa torre de

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control que es el Sistema Nervioso, mejor dicho el Sistema Neuroendocrino, se establece un
bucle interactivo con el Entorno.

Aparece la figura de un bucle entre cada uno de los niveles, de una orilla a la otra, por donde
circula información. Que Laborit ha llamado la Información circulante. Intercambios que hoy
conocemos entre receptores de membranas; mecanismos de codificación y decodificación,
pequeñas señales en base a magnitudes inimaginablemente pequeñas. Que llegan hasta el
individuo y el entorno. Y desde allí, nuevamente, a los niveles subyacentes.

Información que circula con la finalidad del mantenimiento de la llamada Información


estructura. Aquí incluyo otro concepto: la información que circula, la información circulante, y
la información estructura. ¿Qué es la información estructura? Es lo que hace que nosotros
podamos diferenciar; por ejemplo, entre mi estructura de la de este escritorio, con el cual
comparto gran cantidad de materia atómica. En tanto somos bastante similares, poseemos los
dos, por ejemplo, gran cantidad de átomos de carbono o nitrógeno, pero, sin embargo, lo que
nos diferencia es la puesta en forma. La in-formación estructura.

Y aquí aparece una idea fundamental de la Fisiología, como es la de la Fisiología ligada a la


función. Y cuál es la función, cuál es la finalidad todo ser vivo? Mantener sus constantes
fisiológicas, mantener su información estructura. Hay una identidad entre forma y función. El
concepto de salud, inseparable del concepto de enfermedad, está ligado a este aspecto que
estamos viendo.

Y entonces nos podemos acercar a una definición, por ahora de cierto carácter descriptivo, de
lo Psicológico. Lo Psicológico es una emergencia, en el sentido de lo que surge, de lo que
emerge, de la materia organizada. Con sus propiedades funcionales.

Una propiedad emergente del Sistema Neuroendocrino, como interfase que enlaza al Individuo
– sujeto con el Entorno. Entorno donde siempre, antes que nada, están los otros hombres.
Entorno, Ambiente, no significa meramente “espacios verdes”, “agua”, “llanos” o “montañas”.
Entorno, Ambiente, significa “los otros”. Entonces tenemos una definición que alcanza el rango
conceptual. No solo el descriptivo. Lo Psicológico ligado a lo interaccional, a lo comunicativo. A
la constitución del Sujeto en el seno de lo Social.

Por eso es bueno hablar de Psicofisiología cuando hablamos de Fisiología Humana. Lo


Psicológico, como el más alto nivel de expresión del comportamiento en los mamíferos
superiores. Aunque como en todos los casos, siempre tras una misma finalidad: mantener la
Información Estructura. “Seguir siendo”. Esto tiene mucho que ver con el título de nuestra
materia, Proceso Salud Enfermedad: la noción de finalidad.

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Figura 5

Nos detenemos en esta nueva imagen. También de carácter ecosistémico, conjuntista. Está
tomada de un pensador de la llamada “Teoría de Procesos”, Héctor Sabelli. Un hombre que
tuvo un fugaz paso por nuestra Universidad, en tiempos previos al golpe de Onganía. Por
entonces fue Profesor titular por concurso, antes de cumplir treinta años de edad, de
Farmacología en Medicina. Fueron sus jurados Houssay y Litter. Viene bien mencionarlo, tanto
como para reintentar procesar el duelo por todo lo que hemos perdido desde aquellos tiempos,
que hicieron cumbre con la “Noche de los Bastones Largos”, en 1966. Sabelli renunció y se
marchó a Estados Unidos, como tantos otros.

Vemos que los niveles inferiores son los más extensos. A diferencia de los superiores, más
complejos, menos extensos. Extensión implica menos complejidad, más persistencia en el
tiempo. Sabelli acuñó una interesante frase: “primacía de los biológico, supremacía de lo
psicológico”, unidos por un principio recursivo, de indistinción entre niveles. De nuevo
encontramos un punto interesante para nuestra materia. No es posible hablar de Salud Mental,
salvo en un terreno descriptivo, desligada de la Salud Corporal.

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Figura 6

He traído esta lámina de Escher para reintroducir la idea de lo recursivo. Que no es


exactamente la idea de lo dialéctico. Hay una situación de interioridad – exterioridad, en un
continuo, en un proceso. En un marco de indistinción productor producto. Así conviene pensar
sobre Salud – Enfermedad.

Un pequeño salto, apurado por el tiempo que disponemos. Veamos esta imagen, la del modelo
de los tres cerebros. La del famoso cerebro triúnico. El primer nivel está formado por el Tronco
encefálico y las estructuras hipotalámicas, un segundo nivel que es el llamado Sistema
Límbico, un tercer nivel, la Neocorteza.

Figura 7

El Primer cerebro es el cerebro energético, de lo instintivo, es un cerebro que tiene un solo


tiempo, que es el presente, en tanto es un cerebro incapaz del aprendizaje por la experiencia;

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de reacciones mecánicas y estereotipadas. Este cerebro habita en nosotros y está subsumido
por un Segundo Cerebro, el del Sistema Límbico. Incluye las estructuras que Ustedes ya
conocen, la circunvolución del cíngulo, el hipocampo, el cuerpo calloso, otras complejas
conexiones, que tienen que ver con la aparición de la posibilidad del aprendizaje, la memoria y
la emoción.

Aprendizaje, memoria y emoción. Decimos no hay aprendizaje sin memoria, no hay aprendizaje
sin emoción. Aquí aparece el registro de un segundo tiempo, que se le suma al tiempo del
presente, que es el pasado.

Finalmente, el Tercer cerebro, el Cerebro neocortical, el último grito de la moda en la evolución;


que es el cerebro de la imaginación, la creación y el lenguaje, que le da al hombre la
posibilidad de la anticipación en el futuro. Es el asiento de sus más altos rendimientos, como el
de la Etica, inexorablemente asociada al Pensamiento Crítico.

Tres cerebros que habitan en nosotros a modo de la metáfora de las fundaciones de Roma; es
decir, bajo la Roma moderna podemos encontrar en las excavaciones otras Romas más
antiguas. El hombre resume esas tres grandes fundaciones, donde aparece la necesidad
básica, modificada por la necesidad adquirida por la experiencia, y la posibilidad de las
transformaciones singulares. Vemos como la pasión, la emoción, surge evolutivamente antes
que la razón. Esto nos va dejando una idea, una huella importante, para pensar en esta reunión
de hoy y en nuestra actividad cotidiana. En la correlación entre el empuje instintivo, pasando
por las experiencias memorizadas, y llegando a los territorios de la razón. En la lucha de ese
empuje instintivo emocional con la razón. De eso trata cuando hablamos del Hombre.

Auditorio: ¿El segundo cerebro sería el mecanismo del pensamiento intuitivo y el tercero, el
racional?

La racionalidad, de hecho, sin el Neocortex no podría darse. Pero también es cierto que no
habría racionalidad sin el empuje de los segmentos inferiores. Lo intuitivo se vincula a la
comprensión instantánea, al presentimiento, sin acción de la razón. Entre los filósofos hay
diferentes matices, desde Pitágoras hasta Spinoza, Kant o Bergson. Para este último hay una
polaridad neta entre instinto e inteligencia; consideraba a la intuición como la forma más pura
del instinto.

Vincularía esto de lo intuitivo con lo que Bertand Russell trabaja como “conocimiento por
familiaridad”, para oponerlo al “conocimiento por descripción”. Esto es algo muy interesante
para pensar cómo conocemos, cómo trabajamos, cómo nos acercamos a los conceptos de
Salud y Enfermedad. El conocimiento por familiaridad está ligado a complejos de imagen y
emoción, a tramitaciones “in toto”, globalizantes. Se ha vinculado esto a las funciones del
Hemisferio Derecho. En oposición a las del Hemisferio Izquierdo, más analítico y secuencial. A
la clásica división entre “empirismo” y “racionalismo”.

Yo creo que estas cosas, cuando se las lleva a sus más fuertes valencias, generan falsas
antinomias. Yo creo que nos acercamos al sufriente, antes que nada, como podemos. Pero
siempre de estas dos maneras. Que son opuestas, pero complementarias. Lo que si considero
cierto es que para entender Proceso Salud Enfermedad, sin dudas, hay que estar algo pasado
por el plano de los afectos. Si quieren de cierto nivel de intuición, si por esto se entiende
“presentir”, como una instancia que nos conecte con el sentimiento, no solamente con la razón.

Y gracias a esta pregunta me encuentro en el corazón de Proceso Salud Enfermedad desde la


Perspectiva Psicosomática. Algo que reclama, desde el vamos, la implicación subjetiva. Que
quiere decir “implicación subjetiva” ?. No quiere decir otra cosa que valencia emocional,
capacidad de registrar al otro en situación. Este es un postulado ético de gran alcance.

Laborit dice “el sistema nervioso está preparado para la acción”. Acá aparece de nuevo el
tema del bucle interactivo, de sensación y acción, de lo sensorio - motor. Toda nuestra
existencia es una tramitación sensomotora. En pos de una equilibración que ni bien se logra,

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vuelve a deshacerse. El Desarrollo del Pensamiento no es otra cosa que la descripción de ese
proceso de transformaciones. De trans – formas. Donde la forma, ya lo hemos dicho, siempre
va unida a la función. De todo ese pasaje por los distintos segmentos del Sistema Nervioso
Central. Salud y Enfermedad dependen de esas transformaciones posibles, en potencia.

Figura 8

En esta figura vemos como el Sistema Nervioso se remodela por medio de la experiencia. Es
un modelo de interacción gene – ambiente. El DNA está permanentemente informando, pero
también está sujeto a remodelaciones, en su impacto con lo ambiental. En la creación de
nuevas huellas memorizadas, en la ampliación de las redes neurales, asiento de esas
tramitaciones sensomotoras. Las sinapsis, los neurotransmisores, las asambleas neurales, las
memorias, las emociones, las acciones, todos estos niveles están sometidos esa dinámica
donde el impacto ambiental se inscribe en nuestra materialidad. Esto es lo que llamé, tal vez
algo crípticamente, la consustancialización del cerebro con el ser.

Por eso he hablo de “bases moleculares de la subjetividad”. Es una buena manera de ingresar
al tema de los grandes debates de la clínica de hoy. Cual es el rol de los neurotransmisores, de
los fármacos, de las psicoterapias, de las grandes propuestas en Salud ?. Desde aquí, desde
esta trama compleja, tenemos una via regia de acceso. Que nos puede poner a buen
resguardo de las visiones reduccionistas, de las simplificaciones que generalmente vienen de la
mano del fanatismo y su pariente cercano, la ignorancia. Que se expresan en las falsas
antinomias Naturaleza – Cultura; Individuo – Sociedad; Psique – Soma; Genético – Ambiental.
Y también entre lo Social, la Economía Política y las disposiciones básicas de nuestro Cerebro.
No es posible entender lo entornante sin entender lo entornado, así ha dicho, palabra más,
palabra menos, sabiamente, Laborit. No es posible entender lo Social sin entender sus
aspectos complementarios, como el del Cerebro Humano. Que por otra parte, no es otra cosa
que un producto Histórico Social. Lo “super estructural” no alcanza para trazar la línea de la
Historia. El vaciamiento de la noción de Sujeto, de la cual es responsable en cierta medida el
marxismo a ultranza, ha sido en gran parte la responsable de los porrazos que nos hemos
dado, hablo de la condición humana, en los últimos años. En este sentido, la contribución de
Freud, que viene a enseñar cómo el Hombre se inserta en la estructura del poder, es clave.

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Esta lámina podría también ser llamada “naturaleza y cultura”, en la medida que las
organizaciones genómicas sufren una influencia del impacto emocional. En la vida temprana se
producen grandes consolidaciones, grandes redes neuronales, grandes organizaciones de
patrones comportamentales, que después tienden a persistir toda la vida. El handicap de un
desnutrido, sin dudas, es grande. Sus posibilidades de transformaciones, aunque confiemos
mucho en lo que hoy furiosamente se da en llamar resiliencia, estarán limitadas.

Figura 9

Este es Bernard, para hablar un poco de Homeostasis, ese permanente juego del que ya he
hablado. El lo postulaba en términos, por supuesto, muy acordes a la época: “la constancia
del medio externo es condición de la vida libre e independiente”, con cierto aire romántico,
cercano a la Revolución Francesa. Sin dudas, Bernard decía cosas muy importantes, como
aquello de la bacteria es lo menos importante, lo importante es el terreno. Tal vez se le iba
la mano en la puja que tenía con Koch y otros grandes de su época, pero lo que quería señalar,
en todo caso, era la interacción. Y aquí voy acercándome un poco al Helicobacter; a la bacteria
y el Sujeto que la aloja. A “del Helicobacter a Hipócrates”.

Los griegos hablaban de “razones necesarias”, de “razones suficientes”. El Helicobacter puede


que sea necesario para gestar una úlcera gástrica mas bien crónica, sostenida. Pero no es
suficiente. Lo mismo que el Bacilo de Koch para una Tuberculosis. Salud y Enfermedad no son
otra cosa de que maneras de estar en el mundo. Con una separación borrosa, con una escala
de grises importante. Son una manera de “seguir siendo”, una manera de gestar la compleja
tarea de la existencia, que no es otra cosa que la interacción constante con los otros en el seno
de la Cultura. En pos del mantenimiento de la Información Estructura, que también puede
pensarse como el mantenimiento de una Identidad.

Un epistemólogo al que he seguido bastante, Von Foester, dice: “el sistema nervioso está
organizado a modo de computar una realidad estable”. Una expresión que podría tomar
mucho tiempo en desgranar. Diré, muy simplemente, que lo que llamamos Realidad, es una
construcción compartida de sentido. Donde entran todas nuestras intelecciones, desde el dulce
de leche, los tornillos y los pajaritos, hasta las elevadas nociones que nos ocupan, las de Salud
y Enfermedad. Realidad, entonces, como trama de significaciones compartidas. El Paciente
nos trae en su relato, en su queja, “su realidad”. Nosotros, Médicos, estamos para ofrecerles un
nuevo perfil de significación, una posibilidad de resignificar la experiencia. Esto quiere decir, tal
vez con más claridad, de unir mejor su Intestino con su Cerebro, este con su Vida. Mientras
tanto iremos viendo en qué lugar va quedando el Helicobacter. Como un componente más,
como una parte en el todo. Entonces nos encontramos con la noción de Enfermedad como una
experiencia singular, también como un momento, potencialmente útil, para intentar
transformaciones vitales. No trato de dejar una idea cuasi religiosa, mística tal vez, como la de
la “enfermedad como camino…”, pero si la idea de la enfermedad como oportunidad.

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No puedo dejar de mencionar un chiste que me han contado Ustedes: alguien pregunta, “en
que se parecen un Helicobacter y un helicóptero ?”…, “en que los dos sirven para viajar”. Toda
una introducción a un candente aspecto de las cuestiones de Salud de nuestros tiempos. A la
cuestión del mercantilismo salvaje enseñoreado por las políticas neoliberales que hace tiempo
ya han sentado sus reales. La Perspectiva Psicosomática también tiene algo que decir sobre
todo esto. Desde ya les advierto, de seguirla, ninguno de Ustedes serán ricos ni
administradores-gerenciadores-ingenieros prestacionales. “Vivimos en una Medicina de
Urgencia, ha dicho Laborit”. Una de las tantas expresiones geniales francés, que tanto me ha
ayudado a pensar. No solo vivimos una Práctica en Salud a la espera de los últimos momentos
de la evolución de la patología, también las patologías son hoy usadas para las apetencias del
más feroz mercado. Tanto, que para ciertos profesionales de la salud, si es que puede
llamárselos así, la prevención es un imposible.

Termino aquí. No hay Cerebro sin Cultura. No hay Cultura sin Cerebro. Y cuando hablo de
Cerebro, hablo, sin dudas, de su función como aparato productor del Pensamiento. Ese
producto Psicológico que nace entre los brazos de la Biología y lo Social. Ese Pensamiento al
que debemos apostar día a día. Y al que esta clase pretende contribuir.

A modo de resumen:

El concepto de salud, inseparable del concepto de enfermedad, está ligado a la noción de


finalidad de lo viviente, el mantenimiento de la Información Estructura. En otros términos, de
una cierta Identidad.

Conviene pensar Salud – Enfermedad desde un principio de la Lógica de lo Viviente, que


sostiene una multicausalidad, dentro de un proceso recursivo, de indistinción productor
producto. Hablaremos entonces de Causalidad Reticular, de Complejidad.

Lo Humano implica, indeclinablemente, la constante lucha entre Pasión y Razón. Sin embargo
no existiría la Razón sin el empuje de la Pasión. Tampoco es posible entender Proceso Salud
Enfermedad sin cierta capacidad de implicación, considerando nuestros aspectos personales,
nuestras emociones.

El Cerebro es un producto Histórico Social. Lo Psicológico, nacido en la interfase de lo


Biológico y lo Social, es una propiedad emergente de la Materia organizada. Donde se
instaura, recursivamente, la interacción Genético Ambiental, Naturaleza Cultura.

Salud y Enfermedad son conceptos, de algún modo “realidades”, generadas en la interacción


de nuestras disposiciones genéticas con los encuentros ambientales. Se podría hablar de
“modos de enfermar”, que no son otra cosa que “modos de vivir”.

La Práctica Médica, nuestra capacidad para entender Proceso Salud Enfermedad, debería
sostenerse en el convencimiento de que toda acción médica es potencialmente capaz para
favorecer la capacidad crítica del Hombre en situación. De allí que pueda pensarse a la
Enfermedad como una oportunidad para acceder a transformaciones deseables.

Todas estas afirmaciones, incompletas y muy posiblemente relativamente inciertas, derivan de


una Perpectiva, que en la jerga habitual solemos llamar “Psicosomática”, asentada en la citada
Lógica de lo Viviente.
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La presente clase estuvo destinada a la Carrera de Especialización en Gastroentelogía, en la Facultad de
Medicina de la UNR, en el año 2001. Esta versión ha sido íntegramente revisada a los fines de la materia
“Proceso Salud Enfermedad” del Doctorado de la Facultad de Odontología, UNR, cursado del año 2008.

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