Asi Aprendimos A Ser Hombres
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Campos Guadamuz, lvaro As aprendimos a ser hombres / lvaro Campos Guadamuz. -- 1a ed. -- San Jos, Costa Rica: Ocina de Seguimiento y Asesora de Proyectos OSA, S.C., 2007. 80 p. ; 21 x 27 cm. (Serie: Pautas para facilitadores de talleres de masculinidad en Amrica Central, v.1) ISBN: 978-9968-503-03-7 . (Obra completa) ISBN: 978-9968-503-02-0 . (Volumen 1 ) 1. MASCULINIDAD - ESTUDIOS Y PROYECTOS. 2. ESTUDIOS DEL GNERO - AMRICA CENTRAL. I. Serie II. Ttulo.
Crditos
Consultor: Alvaro Campos Coordinacin Tcnica Mdulo: Christiane Eppelin Arte, Diseo e Ilustraciones: Olman Bolaos y Luis Enrique Gutirrez Revisin: Oscar Rolando Sierra y Christiane Eppelin Revisin de estilo: Mauricio Vargas
Copyright : 2007 Ocina de Seguimiento y Asesora en Proyectos. OSA. Derechos de autor reservados. Se permite parcial o totalmente la reproduccin de este material siempre y cuando se cite adecuadamente la fuente y se enve una copia a OSA.
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CONTENIDO
Presentacin
Introduccin 7 As aprendimos a ser hombres: la masculinidad tradicional Masculinidad o masculinidades? Machismo y masculinidad
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La sociedad patriarcal nos ensea a ser hombres machistas Los encargos de la masculinidad
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Demostrar permanentemente que soy hombre: los marcadores de la virilidad 44 Y qu pasa con la sexualidad?
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Imgenes de hombres: los arquetipos de la masculinidad Consecuencias de la masculinidad hegemnica y arquetpica Algunas situaciones particulares
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Bibliografa
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es r hombr imos a se d As apren
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PRESENTACION
ablar de masculinidad implica necesariamente hacerse miles de preguntas. Y esto es precisamente lo extraordinario de aventurarse en el tema: atravesar un mar de inquietudes y cuestionamientos que nos generan de manera inevitable ms interrogantes, algunas respuestas quizs, pero sobre todo un espacio colectivo para la reexin. Cuando surge la palabra masculinidad aparecen en escena distintos comentarios, expresiones y actitudes. Algunos/as muestran extraeza, otros/as preocupacin, rechazo o sorpresa. Los hombres pueden intimidarse, defenderse, atreverse; y las mujeres dudar, aplaudir, angustiarse, indignarse o distanciarse. Todava es un tema nuevo y an ms importante que esto, es un tema que moviliza en las personas reacciones diferentes. Lo importante es que mueve, por lo mismo, se transforma en un territorio que convoca a la duda, a la propuesta y luego al cambio. Esta es una invitacin, o diramos mejor: una incitacin al reto. La forma en que los hombres se relacionan con las mujeres, y en general con su entorno, es producto de siglos de un aprendizaje que nos ha robado alternativas, nos ha arrebatado la posibilidad de pensar en opciones distintas para vivir nuestras vidas. Esto nos exige ahora un alto en el camino para repensar la ruta. La realidad de los hombres centroamericanos, su cotidianidad, su manera de vincularse, tiene tremendos efectos en la vida de las personas, de las organizaciones y comunidades de nuestros pueblos. No solamente las mujeres sufren las consecuencias, los hombres mismos, nios y nias, cada una de las personas con las que convivimos a diario. La violencia es asunto de todos y todas, sin embargo, en la gran mayora de los casos es generada desde la cultura patriarcal: la fuerza, el poder y el controlNo es hora ya, de empezar a hacer cosas diferentes a las de siempre, cuando hemos visto que las usualmente utilizadas hacen dao?... Al nal o al principio, repensar el camino, desaprender el rumbo y reinventarlo, es probablemente una forma de llegar a un lugar que se parezca ms al encuentro. O al menos formularse las preguntas que puedan acercarnos. Descubrir este mdulo es denitivamente una manera de que los hombres recorran, a gusto, la historia propia. Con ganas, con acuerdos y desacuerdos, con diferencias y resistencias, con timidez o preocupaciones, no importa. Hablar del tema y plantearlo es, desde ya, un gran inicio. Estos tres ejemplares de Pautas para facilitadores de talleres de Masculinidad en Amrica Central conforman una singular propuesta a la reexin individual y colectiva, prometen un proceso que retoma la experiencia, la vida cotidiana y el anlisis de la realidad, para los hombres y desde los hombres. Bienvenidos entonces, a este particular recorrido por las masculinidades.
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Introduccin
Deber, pruebas, demostraciones, son palabras que nos conrman la existencia de una verdadera carrera para hacerse hombre. La virilidad no se otorga, se construye, digamos, se fabrica. (Elizabeth Badinter)
llevan camino recorrido, los hombres apenas lo estn iniciando. Por esa razn, desde el ao 2003, Pan para el Mundo (PPM), a travs de las organizaciones Centro de Consultora para el Desarrollo (CECODE) en Guatemala y la Ocina de Seguimiento y Asesora de Proyectos (OSA) en Costa Rica, promueve un proceso de sensibilizacin en el tema de gnero y masculinidad con los hombres de las organizaciones contrapartes de PPM en Panam, Guatemala, El Salvador y Costa Rica. Este es el primero de tres libros que sistematizan la experiencia vivida en los talleres de masculinidad llevados a cabo con hombres de los diversos pases. Recoge tambin la experiencia del Instituto Costarricense de Masculinidad, Pareja y Sexualidad (Instituto WEM) y del autor, con grupos de reexin, de terapia y talleres de educacin popular desarrollados con hombres. Por tanto, lo que se propone y se desarrolla en este material es producto del trabajo prctico de base. La propuesta terica y los ejercicios propuestos son producto de la vivencia y han sido aplicados y construidos con hombres de la regin centroamericana. La serie se compone de tres volmenes. El primero As aprendimos a ser hombres, desarrolla los conceptos centrales de la teora de la masculinidad. Responde a las preguntas: qu es la masculinidad?, cmo somos los hombres?, cules mandatos nos han gobernado?, por qu nos cuesta expresar nuestros sentimientos ms profundos?, cmo manejamos el poder? El segundo, Hombres trabajando con hombres, tiene como propsito proponer y explicar la metodologa de trabajo con hombres que se ha construido y utilizado. Constituye una gua para los hombres que deseen replicar la experiencia vivida y convertirse en facilitadores de talleres de masculinidad o de actividades que le permitan a los hombres empezar a cuestionar la forma en que han vivido como hombres.
Por qu el tema de gnero con los hombres? La construccin de la equidad de gnero y la prevencin de la violencia son tarea de hombres y mujeres. En este proceso, las mujeres como grupo social ya
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El tercero, Redes de hombres contra la violencia representa una gua para trabajar el tema de la prevencin de la violencia en la familia y hacia las mujeres En este texto se brindan pautas para trabajar las emociones y los pensamientos que promueven la conducta abusiva y violenta. Ms que un manual, este material constituye una gua para que el facilitador la utilice creativamente y la adapte a las circunstancias particulares de los hombres y los grupos con los que desee o le corresponda trabajar. El trabajo de gnero con hombres es una tarea compleja, necesaria y reconfortante. Compleja porque los hombres como gnero no estamos acostumbrados a cuestionarnos acerca de cmo somos y cmo nos comportamos. Compleja porque es un asunto que no se limita a adquirir informacin nueva o a aprender un nuevo lenguaje. El trabajo de gnero pasa adems por lo personal, mueve y remueve formas de pensar, sentimientos, recuerdos, experiencias. Y todo ello tiene consecuencias en la vida diaria, mediante el cambio de actitudes y conductas que llevan a reformular la forma de relacionarnos con las dems personas, con otros hombres, con las mujeres, con nosotros mismos. Es una tarea necesaria, porque a estas alturas del desarrollo de la humanidad, la equidad de gnero y la construccin de relaciones basadas en el respeto, la tolerancia, la no discriminacin y la resolucin pacca de los conictos interpersonales es un compromiso de los hombres y de las mujeres. Los hombres tenemos que asumir la responsabilidad que nos corresponde, como grupo social y como personas. Es una tarea reconfortante porque implica un reto, un desafo, un compromiso que supone cambios personales y polticos. No se trata solamente de que los hombres modiquen sus maneras de pensar, el modo como manejan sus sentimientos y sus formas de interaccin. Se trata de que estos cambios tengan incidencia social y poltica, que se exprese en las polticas de gnero de las organizaciones contrapartes de PPM, en cambios en la forma como socializamos a las nuevas generaciones y en la construccin de una sociedad nueva. La produccin de este material fue posible gracias a todos los hombres que han participado en los grupos de reexin, de terapia y en los talleres de masculinidad. Sus testimonios, sus relatos, sus vivencias; el dolor y la alegra compartida, sus aportes en los ejercicios y en la revisin del borrador del documento, todo ello contribuy para que a este documento pudiera nacer. Los temas y problemticas que se abordan en este libro han sido analizados y discutidos a partir de las necesidades de los hombres que han participado en los talleres y grupos. No se tratan otras temticas, como por ejemplo, la diversidad sexual, o la masculinidad en el medio rural o en la adolescencia, debido a que an no han sido tema central en los grupos con los que se ha trabajado. Estos temas son deuda para futuras publicaciones.
El cambio es posible. En palabras de un hombre: Yo no saba a qu vena al primer taller, fui obligado. Pero me di cuenta de que era machista, de que me estaba haciendo dao a mi mismo y a mi familia y de que trabajar por la equidad de gnero tambin me tocaba a m. Me ayud empezar a verme hacia adentro. Alvaro Campos G.
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amos a iniciar este tema presentando algunos relatos reales de hombres centroamericanos, quienes nos van a compartir sus experiencias como hombres.
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JUAN
Me llamo Juan. Soy agricultor. Tengo 45 aos. Soy muy macho. Trabajo de sol a sol para llevar el sustento a la casa. Mis paps me ensearon a ser bien responsable y a trabajar mucho. Yo no tengo vicios, todo lo que obtengo es para la casa. No me gusta salir a divertirme porque eso es perder el tiempo. Me gusta trabajar. Unicamente cuando hay estas patronales salgo un rato con mi esposa y los nios, para que ellos se distraigan, pero yo preferira quedarme en la parcela. Lo nico que me gusta es tomar de vez en cuando un trago. Me encanta proteger a mi familia y que me necesiten. No lloro. Llorar es de mujeres, y yo no soy cueco.1 A m no me manda nadie. Hago lo que me da la Voy a la misa todos los domingos y me gusta comulgar. Hay que tenerle respeto a las cosas de Dios. Para m lo ms importante es la familia. Pero en mi casa yo soy el que mando y doy las rdenes. No me gusta que me pidan explicaciones ni darle cuentas a nadie, porque el hombre se manda solo, nace solo y muere solo, y tiene que darse a respetar. Me gusta que mi mujer me tenga lista la comida y que todos se levanten bien temprano. No me gusta que ella use
gana, a nadie le doy cuentas, porque un hombre no tiene que darle explicaciones a nadie de lo que hace.
1. Cueco es una expresin panamea que signica afeminado, homosexual.
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pantalones. Me gusta que vista como las mujeres. Es que ahora hay unas mujeres que ya no saben ni cocinar. Hablar de sentimientos?... Para qu? Eso no se hace, a nadie le importa, eso me lo guardo yo. No le cuento a nadie mis problemas, soy solo, como el llanero solitario. Yo no lavo, no plancho, no cocino, eso lo hace mi mujer. No me gusta que las mujeres me manden y me desobedezcan. No me gusta que mi mujer salga a la calle, porque puede hacerse de amigas que me le pueden dar malos consejos. Es mejor que la mujer est en la casa. S me gusta tratar muy bien a las personas que nos visitan, que la mujer les d caf. Hay que ser educados con los visitantes.
Tengo seis hijos: tres hombres y tres mujeres. Yo los quiero mucho, sobre todo a las mujeres, les demuestro mucho cario. A los hombres los trato muy rudo, los traigo a trabajar para que se hagan hombres. Ahora estoy en problemas porque mi mujer quiere participar en un comit que se hizo en la comunidad para participar en un programa de agricultura sostenible. Por qu tienen las mujeres que meterse en asuntos de hombres?
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CECILIO
YO SOY CECILIO Pertenezco a una comarca indgena. Tengo 40 aos. Trabajamos la tierra. Mi esposa y yo somos dirigentes de varios comits; yo soy presidente de un comit de salud y ella es presidenta de una asociacin de agricultores y agricultoras que practicamos la agricultura sostenible. Al principio me daban celos que ella participara en las reuniones, porque pensaba que me iba a quemar2. Muchos compaeros piensan as y no dejan que las mujeres asistan a reuniones o sean dirigentes. A algunos no les gusta que ellas vayan a hacerse exmenes mdicos, porque se ponen celosos. Pero yo, poco a poco, he ido cambiando mis ideas. Ahora me doy cuenta de que tanto ella como yo tenemos los
mismos derechos de participar en las organizaciones y en las actividades que nos gustan. Yo le tengo conanza. El nico problema que tenemos es que a m me cuesta mucho tenerle paciencia a mis hijos, y me enojo muy feo, les grito y hasta los golpeo cuando me desobedecen. Adems, cuando tengo problemas me cuesta mucho hablar de eso, porque creo que los hombres no tenemos que mostrar debilidad. Yo aprend a aguantar el vergueo3 y a dar la cara y, aunque tenga problemas, demostrar que estoy muy bien relajado y tranquilo, sin buscar ayuda para que no se observe mi debilidad.
2. Quemar: ser inel a la pareja, en jerga panamea. 3. Aguantar el vergueo hace referencia a aguantar los problemas.
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Si me enojo...tengan cuidado, porque me pongo LUIS violento. Si las cosas no salen como yo quiero....me enojo. Si me pongo triste no lo demuestro, me encierro. Si ponen en duda mi hombra, me enojo. Si no me hacen caso... me enojo Y si me enojo... La tierra tiembla.
Ah, y se me olvidaba decirles! Estoy separado porque me aplicaron medidas cautelares porque dicen que yo agred a mi esposa. Lo que hice fue que le di un empujn porque sali sin mi permiso.
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4. La doa: expresin costarricense para referirse a la esposa o compaera sentimental con la cual se convive. 5. Me emputo: me enfurezco
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MANUEL
YO SOY MANUEL Soy obrero de construccin. Tengo muy macho. Nunca he cocinado ni he hecho ocios domsticos.
26 aos. Soy muy fuerte y me gusta Nunca hablo de mis sentimientos y menos de demostrar a mis compaeros que soy lo que me pone triste. Preero guardrmelo ms fuerte que ellos. porque si hablo no voy a solucionar nada. No necesito que nadie me ayude, aunque me Cuando se puede, me voy con mis sienta mal no se lo digo a nadie y me hago el amigos a tomar tragos y a bailar. valiente aunque me est muriendo. Adems, me encantan las mujeres. Con mis compaeros Eso le molesta a mi esposa. Ella me reclama y hacemos concursos a ver me dice que no soy romntico, que no hablo quin le dice mejores piropos de m y que no tengo detalles de cario para a las muchachas que pasan ella. No entiendo a las mujeres, mis detalles por la calle cuando estamos son el trabajo, qu ms desea? trabajando. Ah, se me olvidaba decirles que hace poco Creo que tengo buena rela- tiempo me encontraron una lcera en el cin con mi familia. Trato estmago. Dicen que fue por tensin, pero yo bien a mi esposa y a mis no s si vivo tensin o no. hijos. Ahora no soy celoso, tengo conanza en ella y no me preocupa que ella trabaje o tenga actividades con otras amigas u otras personas. Antes s era muy celoso, y por eso perd a mi primera esposa. Yo nunca me pongo triste, lo nico es que a veces me aguevo6, pero lo aguanto porque soy
6. Me Aguevo: me pongo un poco triste, aburrido.
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mensajero, CARLOS tengo 28 aos, estudio estamos acostumbrados a tener el poder en las noches. y a demostrar que somos muy machos, y A m me eduque esto produce efectos negativos en la caron de una relacin con las mujeres, como por ejemmanera maplo, la discriminacin de gnero, la falta de chista. Desde equidad y la violencia. que estaba cipote7, mi pap me deca: Ser hombre es no dejarse de nadie. Si alguien lo molesta, hay que romperle la cara. Pero desde joven pude irme abriendo a otras ideas Hace un ao tengo una novia con quien me porque estuve en grupos de pastoral juvenil llevo muy bien. No crean que fue fcil cambiar que me ayudaron a abrir los ojos y a ver que mi manera de pensar, perd varias novias por los hombres podemos dejar de ser machistas. mis ideas machistas. Antes controlaba mucho a las novias y ellas se cansaban de m porque Despus, pude asistir a talleres y grupos de yo pasaba encima de ellas vigilndolas. Pero masculinidad y ah aprend que los hombres por suerte pude cambiar a tiempo.
7. Cipote: muchacho, joven, en jerga salvadorea
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Tengo un problema, y es que me dicen el papi, porque yo soy muy bueno para el sexo. Soy maestro. Tengo 30 aos. Me gusta Como macho que soy no dejo pasar ninguna mucho ensear y soy muy activo en la aventura sexual que se me presente. Soy bien escuela donde trabajo. Me gusta mucho arrecho8 y me encanta desaguar9. ayudar a los nios y a las nias. Mi pap tena varias mujeres adems de mi mam. Adems, me gusta mucho chupar, beber guaro a lo maje, andar a verga.
YO SOY BARTOLO:
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Hasta he llegado a tener tres novias adems de mi esposa, yo puedo con todas. Ahora solo tengo dos mujeres y tengo un problema. Mi esposa se dio cuenta y me ech de la casa. Y yo creo que quiero a las dos. No s qu hacer, no soporto la soledad. Dios dijo: No es bueno que el hombres est solo. A veces pienso que morirme sera la solucin. Y esto me da vergenza, porque yo, como maestro, debera dar el ejemplo.
8. Arrecho: en varios pases signica excitado sexualmente 9. Desaguar: tener relaciones sexuales, en jerga salvadorea 10. Todas estas expresiones se reeren a tomar licor en abundancia hasta emborracharse
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de m porque segn ella, no se poda vivir conmigo, que nunca le hablaba de mis sentimientos y que la estresaba toda con mis perfeccionismos. Qu le costaba complacerme en ser ms ordenada? Y lo peor es que la muchacha con quien vivo ahora, aunque est muy guapa, tambin me reclama que soy muy perfeccionista y que me refugio mucho en mi trabajo. Hasta me reclama que no la llevo a pasear.
11. Babosos: personas, en jerga salvadorea
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RUBN
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YO SOY RONY
Tengo 16 aos. Antes estudiaba, pero me sal del colegio porque me costaba mucho la matemtica. Me gusta el ftbol, pero ahora no hago nada. En mi casa, mis tatas12 me dicen que debo trabajar. A m me gustara para tener algo de plata. Cuando salgo con los compas necesito plata para poder comprar cerveza. La vez pasada hicimos un concurso a ver quin aguantaba tomar ms cervezas. Me gusta bailar reguetn y as conquisto nenas. Bailo bien y yo les digo que ellas me gustan, pero la verdad es que slo me gustan para ver qu puedo lograr de ellas, o sea, que se dejen tocar o tener sexo. Cuando uno est en estas edades, si te sale una oportunidad de estar con una mujer, uno la aprovecha y no piensa en nada. Hace poco me invitaron a un taller con un nombre rarsimo, un taller de masculinidad. Y me preguntaron qu pensaba yo que era un hombre. Yo les dije que para m un hombre debe ser trabajador, llevar dinero a la casa, no dejarse de las mujeres, no llorar, demostrar que l es el que lleva los pantalones, y lo ms importante, dejar bien satisfecha a una mujer en el sexo. Ah, tambin dije que no 13 hay que dejar que otros patojos te molesten o se burlen; si eso pasa, hay que defenderse, rompindoles la cara si es necesario. No estuvo feo el taller. Me puse a pensar muchas cosas que antes no pensaba, como por ejemplo, si ser machista o no.
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12. Tatas: Padres en jerga costarricense. 13. Patojos: Forma en que se les llama a los nios y jvenes en Guatemala.
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LA MASCULINIDAD HEGEMNICA
de la mayora de los hombres centroamericanos. A pesar de la diversidad de sus caractersticas (edad, ocupacin, zona geogrca, nivel socioeconmico, nivel educativo, etnia, grupo sociocultural, preferencia sexual), todos presentan elementos comunes, todos expresan un molde comn en la forma de ser hombres. La manera de pensar (ideas, creencias), los valores, la manera de vivir los sentimientos, la manera de comportarse consigo mismos, con otros hombres y con las mujeres no es algo natural, es decir, estos hombres no nacieron con esas caractersticas. Esas ideas, esa forma de vivir los sentimientos y esa manera de actuar es aprendida. Estos hombres fueron criados y educados, socializados bajo un mismo modelo de hombre, y a este modelo de hombre le llamamos la MASCULINIDAD TRADICIONAL, especcamente MASCULINIDAD HEGEMNICA. Este concepto se reere al modelo de hombre que la sociedad ensea. As, la mayora de los hombres han aprendido esa forma de ser. Dejemos que sean nuestros personajes los que nos expliquen cmo aprendemos los hombres esa masculinidad hegemnica.
Se nos ha enseado que como hombres no debemos expresar nuestros sentimientos ms profundos, especialmente si son de vulnerabilidad, temor, tristeza, dolor o inseguridad. Tales sentimientos deben estar bajo control, como si no fueran parte de nuestra vivencia masculina. En cuanto a la vida afectiva y manejo de las emociones, como hombres tenemos grandes dicultades para hacernos cargo de los sentimientos ms profundos. Vivimos nuestros sentimientos con una lgica de todo o nada, blanco o negro, sin grises. O nos sentimos bien, o nos sentimos mal, sin distinguir la gama de las emociones humanas.
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Por lo tanto, sentimientos y emociones tales como la tristeza, inseguridad, verguenza, indignacin, dolor, temor, frustracin, sentimientos de prdida, miedo al abandono, miedo al rechazo, entre otros; son sentimientos muy difciles de identicar, reconocer y expresar adecuadamente por parte de nosotros los hombres. Por lo general los negamos (No me pasa nada, Eso no me duele). Se nos hace sumamente difcil hablar de esas emociones y ponerlas en palabras es prcticamente imposible.
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Que cmo me siento? Para qu pregunta eso? Los hombres somos valientes y aguantamos todo.
Se nos hace difcil expresar la tristeza, el miedo a fallar o perder, y sobre todo manifestar el dolor fsico y emocional, la ternura, el cario, el amor; y tal parece que las emociones que se nos permite expresar con mayor facilidad son el enojo y la clera, lo que en muchas ocasiones tiende a traernos muchos problemas y suele ser perjudicial para otros y para nosotros mismos. Como lo ms importante para la masculinidad hegemnica es el poder y la fuerza, se reprime la ternura, la debilidad. Esto estorba. La represin de los sentimientos trae consecuencias en los hombres: Muchos le dan ms importancia a la parte racional (lo que piensan) que a lo emocional (lo que sienten). Evaden las conversaciones en las que se les invita a hablar de lo que sienten.
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Jorge Corsi (s.f.), un psiclogo argentino, dice que existe una imagen de hombre que se transmite de generacin en generacin. Desde nio, el hombre tiene que mostrarse fuerte, seguro de s mismo, competitivo, ganador. Como puede verse, el hombre demuestra su hombra a travs de rasgos exteriores: debe HACER cosas, debe MOSTRAR logros, debe ACTUAR de determinada manera, debe CONTROLAR a las dems personas.
A muchos se les diculta expresar cario y preocupacin por detalles simples hacia sus parejas.
Regalarle ores a mi esposa? para qu? Ya estamos casados y ella sabe que la quiero. Adems, cuando uno se pone muy tierno, se le montan15.
La expresin de los sentimientos y necesidades, eso que el hombre lleva por dentro, no parece tener mucha importancia dentro del modelo de la masculinidad hegemnica. Pollack (s.f.), investigador que ha abordado el tema de la masculinidad trabajndolo tambin con nios, nos dice al respecto que desde pequeos los hombres aprendemos el CDIGO MASCULINO, que signica: Todo est bien. Escondemos nuestros sentimientos y necesidades ms profundas tras una mscara. Esta MSCARA DE LA MASCULINIDAD nos hace creer que: Yo puedo manejarlo todo, soy invencible.
15. Se le montan: se aprovechan en jerga costarricense
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Sergio
Sinay
(2000),
un
psiclogo argentino que ha estudiado la masculinidad, nos dice que la mayora de las veces los hombres no saben qu es lo que ocurre dentro de s mismos, ya que para cumplir con el papel de proveedores, productores, protectores y competidores ecaces, los hombres aprendieron a no reconocer sus sentimientos, porque eso distrae, debilita, es blando, los hace vulnerables, es cosa de mujeres. Este autor dice que los sentimientos profundos son como una especie de habitacin en la que a los hombres se les prohibi entrar, bajo amenaza de perder su esencia de hombre y contaminarse as de lo femenino.
Todo este aprendizaje de los sentimientos hace que nos guardemos y acumulemos los sentimientos, y luego explotamos:
Con enfermedades
Con violencia
Con depresin
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Se nos ha dicho que el hombre debe ser fuerte, fro, valiente, agresivo y que debe tener el poder y el control en todos los mbitos de la vida. En nuestras relaciones ntimas y de pareja debemos demostrar (especialmente ante nosotros mismos) que somos los que tenemos el poder y que controlamos a nuestra pareja. Desde pequeos aprendemos, como lo dice Antonio Ramrez (2000), que tenemos que prepararnos para ser el hombre-dueo-jefe-padre que tomar algn da el papel del hombre adulto. Como nios no se nos da alternativa, y cuando llegamos a relacionarnos con otras personas, especialmente del otro gnero, lo hacemos desde esa posicin.
Pero mi amor...! por lo menos volveme a ver!... Por qu nunca me pons atencin a lo que te digo? Solo sos vos y tus cosas, nada ms, y yo qu?...
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Tambin se nos ha enseado que debemos ser una persona importante. Como lo dice una investigadora francesa llamada Elizabeth Badinter (1993): La masculinidad se mide a travs del xito, del poder y de la admiracin que uno es capaz de despertar en los dems (pag. 160)
Tambin hemos aprendido que ser hombre es ser lo opuesto de una mujer; ser hombre es no ser mujer, nada femenino. De hecho, la masculinidad se construye sobre la base de la negacin y el repudio en s mismo de todo aquello que se considera femenino, ya que se considera que lo femenino es inferior.
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Estas actitudes las aprendemos desde que somos nios. Para vivir y ser aceptado, desde nio uno necesita demostrar responsabilidad y agresividad, para que lo respeten. Si los chiquillos se comportan con miedo o muy pasivos, corren el peligro de que se les considere poco hombres, o sea, como mujeres.
Esta necesidad de demostrar que no soy mujer hace que muchos hombres sean misginos. La misoginia es una manera de pensar y de actuar de personas machistas. Consiste en considerar a las mujeres como seres inferiores, con menos capacidades y con menos derechos que los hombres.
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Y por eso, para demostrarse a s mismos y a los otros que tienen el poder y el control, algunos hombres acuden a la violencia, maltratando a la pareja y a la familia.
Y cmo trata de imponer poder y control? Controlando las actividades, el tiempo y los espacios personales de la pareja. Obligando poco a poco a la mujer a que se deje controlar y pierda su forma de ser. Comportndose como el dueo de la sexualidad y el cuerpo de su compaera. Teme que ella se deje seducir por otros hombres, pues asume que no puede tomar decisiones por s misma. Manipulndola.
Si me dejs, me mato!
Antonio Ramrez dice que el hombre se comporta violento con su pareja porque se cree superior y hace todo lo posible para imponer esa superioridad ejerciendo poder y control mediante la violencia.
Podemos resumir las ideas anteriores diciendo que la masculinidad hegemnica es la manera como la sociedad nos ensea y nos dice a los hombres cmo tenemos que comportarnos, qu tenemos que pensar y cmo tenemos que manejar nuestros sentimientos. Son mensajes, encargos, mandatos y roles que hombres y mujeres aprendemos desde que nacemos acerca de cmo debemos de comportarnos los hombres.
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MASCULINIDAD O MASCULINIDADES?
nuestras vidas. Por eso es preferible hablar de masculinidades, para as incluir las diversidades que existen en la forma de ser hombre. Algo as como un mismo molde en una diversidad de condiciones. Diversidad por clase social, etnia, nivel educativo, orientacin o preferencia sexual, estado civil, grupo de edad, regin de procedencia, aliacin religiosa, ocupacin y tipo de trabajo.
odos los hombres aprendemos esos mensajes y mandatos, pero tambin hay diferencias en cmo los hombres los experimentamos concretamente en
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Machismo y masculinidad
No nacemos con las ideas machistas o con las caractersticas de la masculinidad hegemnica. Esas caractersticas son aprendidas. Nacemos con un sexo de macho de la especie humana. El sexo se reere a las caractersticas biolgicas con las que nacemos. Pero el gnero se reere a las caractersticas que la sociedad le asigna a cada uno de los sexos. Es lo aprendido.
eniremos algunos conceptos para comprender ms a fondo el tema que estamos tratando.
Masculinidad: Es la forma en que hemos sido criados y educados los hombres e incluye la manera de pensar, de sentir y comportarnos, as como la forma en que nos relacionamos con las mujeres y otros hombres. Tambin dene cmo ejercemos el poder. Masculinidad hegemnica: Es el modelo de masculinidad que existe en una sociedad determinada.
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Gnero es el conjunto de rasgos que la sociedad le asigna a hombres y mujeres y son adquiridos en el proceso de socializacin. Son las tareas, pautas de comportamiento, valores, temores, actividades y expectativas que la cultura asigna en forma diferenciada a hombres y mujeres. En otras palabras, es el modo de ser hombre o de ser mujer en una cultura determinada. El gnero asigna un lugar en la familia, en la sociedad, en el mundo de la economa y de la poltica a los hombres y a las mujeres.
La masculinidad hegemnica puede ser machista o no machista. El machismo es un conjunto de creencias, costumbres y actitudes que sostienen que el hombre es superior: es la gura ms importante, dueo del poder y representante del ser humano. (Su palabra es la Ley). A la mujer se le ve como si fuera inferior al hombre. Debe conformarse con ser madre, cuidar a los hijos y cuidar al esposo. Se justica as que gane menos dinero que el hombre y que est marginada de cargos pblicos. El machismo se expresa fundamentalmente en los llamados estereotipos de gnero, los cuales consisten en ideas simplicadas y distorsionadas sobre las caractersticas de los hombres y las mujeres. Estas caractersticas son tambin transmitidos por el sistema social. Por ejemplo, la idea de que solamente los hombres se dedican a la agricultura es un estereotipo de gnero.
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Algunos de estos estereotipos de gnero han sido superados por muchos hombres, sin embargo eso no signica que hayan dejado de ser machistas. Marina Castaneda (2002)nos aporta el concepto de machismo invisible, el cual consiste en una forma de machismo menos estereotipada y ms oculta.
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Veamos algunas de las manifestaciones de este machismo invisible que nos seala esta investigadora:
Descalicar a la mujer
Chistes o comentarios cuyo contenido considera a la mujer como inferior al hombre. Ignorarla o no tomarla en cuenta por el solo hecho de ser mujer. Desconar de su capacidad a la hora de hacer ciertos trabajos.
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Culpabilizarla
Consiste en culpabilizar todas las conductas de independencia que la mujer manieste. Apenas te fuiste a la reunin del comit de vecinos, el patojo21 no ha dejado de llorar. Creo que se enferma cada vez que sals
Yo se lo haba dicho. Esa mujer no le conviene como amiga. Lo que usted tiene que hacer es dejar de hablarle y hacerme caso a m, mi amor
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ara poder entender la forma en que se socializa a los hombres, es necesario comprender el surgimiento del patriarcado. El patriarcado tiene alrededor de cuatro mil aos. Es un sistema sociocultural en el cual se considera que los hombres deben tener el poder y mandar sobre las mujeres, tanto en la familia, el trabajo como en la sociedad en general. El patriarcado no ha existido siempre. Antes del patriarcado los pueblos se dedicaban a la caza, pesca, a la recoleccin y a las primeras formas de agricultura. Todas las personas pertenecan a una gran tribu. En ella vivan hombres y mujeres, nios y nias que eran cuidados por todas las mujeres. Todas las personas dentro de la comunidad trabajaban: los varones, las mujeres, las personas jvenes, las personas de edad avanzada. Se
consideraba el trabajo de todos/as igualmente importante. Todos/as cooperaban para poder subsistir. En esta poca se desarroll un gran respeto, admiracin y estima hacia las mujeres, ya que se les comparaba con la MADRE TIERRA. Se pensaba que as como la madre tierra nos produca frutos, las mujeres podan crear vida. Las mujeres gozaban de alta estima social. No existan las ideas de que el hombre fuese superior a la mujer.
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Poco a poco, la produccin de bienes se fue haciendo ms avanzada y se fue acumulando riqueza. Se desarroll la agricultura y la domesticacin de animales, as como la fabricacin de objetos e instrumentos de trabajo. A lo largo de un proceso de miles de aos, los varones fueron adquiriendo un dominio sobre las mujeres, situacin que no se conoca hasta ese momento. Saber quin era el padre de los hijos empez a adquirir importancia para efectos de heredar los bienes. As, la cultura empez a girar alrededor de la gura del varn como lder y ya no se respetaba a las mujeres como antes. Surge as el PATRIARCADO como la organizacin social en la cual las relaciones se basan en el dominio de los hombres sobre las mujeres. Sus caractersticas son: Se considera que los varones son superiores a las mujeres.
YO SOY EL PATRIARCA, soy la gura ms importante; dueo de la mujer, de los hijos y las hijas.
Se considera al varn dueo de la tierra y de los bienes que antes le pertenecan a toda la tribu: el ganado, los productos En esta forma de organizacin social es de gran importancia la gura del PATRIARCA, el cual agrcolas, etc. es un varn que debe demostrar su hombra Resulta de gran importancia conocer engendrando muchos hijos. El PATRIARquin es el padre biolgico para la he- CA es dueo de la tierra y de todos los bienes. En este momento aparece la FAMILIA rencia de los bienes a los hijos. PATRIARCAL. La palabra familia viene de la El varn va a exigir a la mujer delidad ab- palabra FAMULUS, que quiere decir: conjunto soluta, o sea MONOGAMIA, que slo tenga de bienes que pertenecen al patriarca. una sola pareja. Si la mujer no cumple este precepto, entonces el varn puede agredirla, inclusive matarla. Por el contrario, el varn puede tener varias mujeres a la vez y no recibe por esto ningn castigo.
El patriarcado y la familia patriarcal surgieron hace 4 mil aos, se extendieron por casi todo el mundo y an hoy, en pleno siglo XXI, siguen teniendo vigencia en nuestra sociedad.
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El patriarcado, adems de constituir una forma de organizacin social caracterizada por relaciones de poder, constituye adems una manera de pensar y de actuar, que hace dao tanto a los hombres como a las mujeres.
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El patriarcado se sigue reproduciendo a travs de las instituciones sociales. Ese proceso se llama socializacin de gnero patriarcal.
La familia:
La Escuela
En la Iglesia
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Algunos mensajes que los hombres reciben desde que son nios en las sociedades centroamericanas:
No llore, porque los hombres no deben llorar. Salga de la cocina, porque aqu slo mujeres pueden estar. Vaya acompae a su hermanita, recuerde que usted es un hombre y ella una mujer. Bueno, dgame lo que quiere, pero no me hable como una chiquita. Ya le est saliendo barba, ya se est haciendo hombre. Si usted no se apreta13 con esa mujer, le damos color de raro. Fulano de tal, si es un hombre, se ha acostado como con diez chavalas diferentes. Tens que masturbarte para que el pene te crezca.
El hombre debe ser servido por la mujer. A un hombre nadie lo manda. El hombre de verdad tiene que oler a cigarro y licor. Usted es hombre, aunque le duela no lo exprese. No sea mamitas14 . Vaya y busque trabajo... Yo soy el que mando. No se deje. El hombre es el que anda plata en la bolsa. El hombre ejerce la autoridad mxima del hogar. No hay que besar al pap. Nos tocan 7 mujeres a cada uno. Verguela15 o se monta.
13. Apretarse es una expresin en jerga costarricense que signica tener un contacto fsico intenso con otra persona en forma pasajera. 14. Mamitas: afeminado
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Trtela mal para que vea como se porta bien. El hombre nace para trabajar. El hombre es el fuerte. El hombre no hace ocios domsticos. Jueguen con carritos. No juegue con muecas. La nia le sirve al hombre cuando juega de casita. Nace un nio: naci el que va a trabajar fuera de la casa. Si nace una nia, naci la que va a cocinar, la que va a moler el maz. 16 El hombre aprende a leazo . Un buen hombre es un gran guevn. El hombre aunque cae, siempre cae de pie, como un gato. Dios y hombre.
Tiene los huevos rayados y peludos, es un hombre de verdad. Hombre en la cantina, mujer en la cocina. Pelos en el pecho. Hombres de huevos largos producen hombres y mujeres. Para poder entender de una manera ms clara los efectos que producen estos mensajes y mandatos, revisaremos seguidamente los encargos de la masculinidad.
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n todas las sociedades patriarcales se han encontrado cuatro encargos bsicos asignados a los hombres. El antroplogo David Gilmore (1995) nos dice que estos encargos son: Algunos hombres creen que por ser los proveedores, las parejas deben hacer lo que ellos digan, algo as como: Mientras yo sea el que traiga la comida a la casa, usted tiene que cumplir con lo que yo digo. Para muchos hombres, el encargo de proveedor debe expresarse como una forma de autosuciencia econmica que los lleve a adquirir el carro ltimo modelo, casa moderna, celular, y todo tipo de artculos.
1. Ser proveedor
El encargo de proveedor signica ser el jefe de familia, el que lleva el sustento a la casa, mantener a la familia econmicamente hablando. Este encargo hace que muchos hombres se refugien en el trabajo, para poder obtener los ingresos que les permitan ser un buen proveedor. Y al refugiarse en el trabajo, descuidan otras reas importantes de la vida, como por ejemplo el dilogo con la pareja y la parte afectiva.
La ropa de los cipotes, los libros de la escuela, la comida, los arreglos de la casa. Cmo voy a pagar todo esto? TENGO QUE SER MUY HOMBRE!
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2. Ser protector
No mire a mi esposa de esa forma o le voy a romper la cara!
de conductas abusivas hacia los dems. Contradictoriamente, muchas veces no es capaz de protegerse ni cuidarse a s mismo, pues no logra identicar riesgos.
3. Procrear
Este encargo destaca la capacidad reproductiva del hombre, algo as como ser hombre es fecundar. La paternidad se constituye as en la base del patriarcado. De aqu surge el mito de que un verdadero hombre debe tener hijos, especialmente hijos varones. Adems de los tres anteriores, otro encargo de la masculinidad que hemos identicado es la autosuciencia.
Este encargo destaca en el hombre la funcin de proteger a las dems personas, especialmente a las mujeres. Con frecuencia los hombres manejan esta proteccin como control hacia las mujeres, procurando que sean dependientes de ellos y que demuestren que los necesitan. De esta forma, proteger es entendido por los hombres como una funcin que se cumple desde el poder. Este encargo lleva a los hombres a la demostracin permanente de su capacidad para proteger, para lo cual debe enfrentar peligros, ostentar valenta y lograr que todo est bajo su control, aunque ello conlleve a la prctica
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La autosuciencia
Los encargos vividos de manera extrema, son formas de mantener el poder de los hombres sobre las mujeres. Si un hombre siente que no cumple con esos encargos, siente que est en crisis su masculinidad y su identidad como hombre. Sin embargo, los cambios sociales actuales han llevado a modicar tales encargos. Por ejemplo: a) Por la crisis econmica y el desempleo, muchos hombres no pueden cumplir con el rol de proveedor. b) Debido a la incorporacin de las mujeres al mercado laboral fuera del hogar, muchas mujeres son las que asumen el papel de proveedoras en su familia. c) Los procesos de independencia y autonoma de las mujeres hacen que muchas de ellas ya no necesiten un hombre que las proteja desde el poder y mucho menos desean un hombre controlador. Esto obliga a un replanteamiento de los roles asignados socialmente a hombres y mujeres. No obstante, a pesar de los cambios sociales mencionados, la sociedad sigue educando a hombres y a mujeres alrededor de los encargos que Gilmore (1994) nos menciona.
Autosuciencia signica hacer todo solo y no necesitar ayuda. La ms importante forma de autosuciencia es la econmica, pero tambin se extiende a otras reas de la vida. Este encargo puede expresarse de la siguiente manera: Yo tengo mis propias reglas, hago las cosas a mi manera, creo mi propia ley. No me gusta depender de nadie ni pedir ayuda, yo tengo que manejar todo. Por eso no confo en nadie. Esta manera de pensar los lleva a refugiarse en la soledad. No slo los hombres aprenden estos encargos. Las mujeres tambin son socializadas para esperar y exigir esos encargos de los hombres, ya que precisamente en el patriarcado, la forma de crianza de los hombres es complementaria con la forma de crianza de las mujeres.
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n la sociedad patriarcal, los hombres debemos demostrar en forma permanente que somos hombres,
para que nadie dude de nuestra virilidad. Y cmo lo demostramos?: Enfrentando peligros. Negando el miedo. Ostentando la potencia sexual. Consumir licor. Mostrndose duro, como si tuviera una armadura de hierro. Tener relaciones sexuales con trabajadoras del sexo. Tener varias mujeres. Exhibir parejas muy jvenes. Actos de crueldad hacia animales indefensos, como una manera de demostrar que tengo poder sobre ellos. Algunos marcadores de virilidad que hemos encontrado en los hombres centroamericanos son los siguientes:
Adems, en la sociedad existen los llamados marcadores de virilidad, que son pruebas que los hombres debemos cumplir para medir nuestra hombra. David Gilmore (1994) nos dice que los marcadores son como exmenes que las diversas culturas establecen para medir a los hombres y dar la aprobacin de su virilidad.
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pueda levantarse. El atacante lanza con energa el palo de balso en direccin de las pantorrillas de su oponente. Este trata de eludir el golpe brincado y levantando las piernas. Es un juego donde se demuestra buena puntera para poder golpear los pies del contrincante. El hombre que gana en una balsera obtiene el respeto de los otros hombres, la admiracin de las mujeres y el reconocimiento de la comunidad: se convierte en un hombre valiente y muy macho, ya que la pelea se hace delante de todo el pueblo. La balsera es una pelea de hombres machos que van a demostrar quien tiene ms valor. Esta pelea se hace consumiendo mucha chicha (bebida alcohlica elaborada por ellos mismos). La pelea es un ritual de hombra, no se enojan entre s, es nada ms para medir fuerza.
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Los marcadores de virilidad pueden variar segn la regin geogrca, la ocupacin, la edad, la clase social.
Kaufman (1997), dice al respecto que: Mucho de lo que nosotros asociamos con la masculinidad gira sobre la capacidad del hombre para ejercer poder y control (pag. 63). Al punto de que PODER es el trmino clave a la hora de referirse a la masculinidad hegemnica, y se equipara el hecho de ser hombre con tener algn tipo de poder. Este poder se ejerce:
Michael Kimmel (1997), investigador de la masculinidad, nos dice al respecto que la masculinidad se construye de manera permanente bajo la mirada de los otros varones, ya que son ellos los que dan la aprobacin y el visto bueno de que somos hombres. Son ellos quienes evalan el desempeo. Por tal motivo es tan importante alardear las conquistas para competir, en muchos terrenos: riqueza, poder, posicin social, mujeres atractivas. Kimmel (1997) considera que una de las caractersticas ms importantes de la masculinidad hegemnica es la necesidad de demostrar y ejercer poder, lo que le permite imponer la voluntad y dominar sobre los dems. Es un poder que debemos rearmar en forma permanente para que no se ponga en duda nuestra virilidad.
Sobre la naturaleza
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La cancin popular El Rey expresa de manera clara esta necesidad de poder que los hombres tienen en las sociedades patriarcales.
Jos Alfredo Jimnez
EL REY
Yo s bien que estoy afuera, pero el da que yo me muera s que tendrs que llorar. Coro: Llorar y llorar llorar y llorar. Dirs que no me quisiste, pero vas a estar muy triste y as te me vas a quedar. Con dinero y sin dinero yo hago siempre lo que quiero, y mi palabra es la ley. No tengo trono ni reina ni nadie que me comprenda, pero sigo siendo el rey. Una piedra en el camino me ense que mi destino era rodar y rodar. Coro: Rodar y rodar rodar y rodar. Tambin me dijo un arriero que no hay que llegar primero, pero hay que saber llegar. Con dinero y sin dinero yo hago siempre lo que quiero y mi palabra es la ley. No tengo trono ni reina ni nadie que me comprenda, pero sigo siendo el rey.
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Con respecto a los vnculos con otros hombres, hemos aprendido a relacionarnos de diversas maneras: El solitario: yo no confo en ningn otro cabrn18, mejor solo como el pizote. El que marca el territorio y compite (Yo soy aqu el mejor, el ms fuerte, el que la tiene ms grande, el que tiene ms mujeres, soy el gallo ms importante.) Esta es una manera de marcar jerarqua delante de los otros hombres, algo as como ser reconocido como el macho alfa. El que golpea y agrede a otros hombres: Venga y demostremos quin tiene la razn. El que justica las conductas machistas, violentas y misginas. El que establece relaciones de solidaridad y apoyo: Cuando tengas problemas, aqu estoy para escucharte. La sociedad machista patriarcal estimula principalmente las primeras conductas. Las de solidaridad y apoyo son muy limitadas; sin embargo, los hombres podemos aprender a relacionarnos con otros hombres de una manera distinta y juntos cambiar las ideas y formas de relacin que se desprenden del machismo.
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ensea desde la ms temprana edad que lo ms importante para un hombre es que el pene le funcione. A los hombres se nos Por otra parte, se nos hace creer que por el solo transmiten los siguientes hecho de ser hombres, ya sabemos todo acerca mensajes: de la sexualidad y que debemos ensearle a las mujeres a descubrir su sexualidad, porque supuestamente ellas no la conocen o no la han Siempre debemos estar listos para una aven- descubierto. tura sexual. Entre ms relaciones sexuales tengamos, ms hombres somos. En esas relaciones sexuales no hay que involucrarse, es sexo sin afecto. Todo esto hace que la masculinidad gire alrededor del pene erecto, el cual representa el poder del hombre en la sociedad. El pene erecto recibe el nombre de falo. Por eso se dice que la sexualidad masculina es falocntrica, es decir, gira alrededor del pene.
Los hombres hemos aprendido que lo ms importante en la relacin sexual es cumplir con tres tareas: ereccin, penetracin y eyaculacin. As, otras manifestaciones de la sexualidad, como las caricias, la comunicacin y expresin de sentimientos no son estimuladas en nosotros.
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Y la sociedad patriarcal ha exaltado los smbolos que representan el poder de los hombres a travs del falo. En muchas culturas se han ostentado guras arqueolgicas que sobrevaloran el papel del falo.
Cabe mencionar el Mito griego de Prapo, representado en la siguiente gura. Cuenta la leyenda griega que Prapo era un dios, guardin de jardines y viedos, que tena un pene de grandes dimensiones. Se le tuvo durante siglos como personicacin de la fertilidad, y no slo de la humana, porque tambin propiciaba las buenas camadas en los rebaos y las cosechas abundantes. Su colosal pene sigue siendo tan famoso, que en algunas pinturas aparece sostenido por una especie de gra que algunos han interpretado como una balanza. Alguien dira que este mito de Prapo es algo de la Grecia Antigua y que nosotros no tenemos nada que ver. Pues sucede que en las mentalidades de nuestras sociedades y pueblos an sigue vigente este mito. A manera de ejemplo, hace algunos aos, un grupo latinoamericano puso de moda una cancin que es una especie de culto al falo. Esta cancin logr mucha fama e identicacin en ambientes de hombres, tal y como podemos verla en el siguiente texto.
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GARROTE
Qu barbaridad, ya no quiere. Un da despert muy vacilador Y me la agarraba, con ella jugueteaba Pero me asust y me fui al doctor Con el mismo aquel que me recomend Que diera garrote a mi pobre mujer, a mi pobre mujer. Pues ahora comprendo que todo es con medida Bajadas y subidas te castiga la vida (se repite) Hoy tengo telaraas y ya no se me estira. Garrote, garrote, garrote, garrote chiquito y grandote. No quiere, no quiere, no quiere, no quiere impactar el garrote. Le lloro, le hablo, le digo que vuelva, que yo estoy vivo. Garrote, garrote, garrote, garrote chiquito y grandote. Y que me consegu dos hermosas mujeres Para ver si as mi garrote funcionaba, dije: ya la hice sin preocupaciones. Fallaron mis intentos por ms que jugueteaba Ahora me qued un triste camarn por andar de loco el garrote no aguant. Aquel ariete, fuerte, impactante Ahora ya no sirve en piltrafa qued. Garrote, garrote, garrote, garrote chiquito y grandote No quiere, no quiere, no quiere, no quiere volver a impactar. Le lloro, le hablo, le digo que vuelva, que yo estoy vivo. Garrote, garrote, garrote, garrote chiquito y grandote, pero, por qu te mueres, si estoy en la plena juventud?
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Las siguientes imgenes son artesanas que pertenecen a la cultura mochica peruana e ilustran la supremaca del falo.
La demostracin permanente de la masculinidad a travs de la sexualidad falocntrica hace que muchos hombres manejen su sexualidad con poca o nula responsabilidad. Algunas manifestaciones y consecuencias son la siguientes: Relaciones sexuales sin proteccin, con el consiguiente riesgo de infecciones de transmisin sexual. Hombre preador: tener muchos hijos con varias mujeres como una muestra de la fertilidad y hombra. Relaciones sexuales con muchas personas: Donde pone el ojo pone la bala . Formas inadecuadas de manifestar la atraccin hacia otras personas, aprovechndose de los roles de poder. Esto es lo que sucede con las situaciones de acoso sexual en el medio educativo o laboral.
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A muchos hombres se les diculta construir relaciones de amistad con las mujeres. Toda mujer es una posible candidata para establecer contacto sexual. Una mayor frecuencia de delitos sexuales perpetrados por hombres. Ante el afn de ostentar poder, algunos hombres mantienen relaciones sexuales remuneradas con personas menores de edad (explotacin sexual comercial), generando as un gran dao a nias y nios. Tienen la fantasa de rejuvenecerse y dominar a personas vulnerables como los nios y las nias. Descuido de las prcticas adecuadas de salud sexual reproductiva. A manera de ejemplo, la mayora de los hombres descuidan la prevencin de las enfermedades de la prstata.
Mejor primero dmonos un masajito bien bueno Pero... con este aceitito eh... Quin te que compr ense eso?
Incapacidad para saber qu hacer si se presentan problemas durante la relacin sexual, como por ejemplo, problemas en la ereccin o de eyaculacin precoz. Necesidad de que la compaera se muestre ignorante y que no pida nada durante la relacin sexual. En muchas ocasiones una mujer con experiencia sexual que conozca su cuerpo y que sea capaz de pedir determinada conducta, produce que el hombre con facilidad se sienta amenazado.
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En ambientes de hombres, la necesidad de hablar de aventuras sexuales a travs de relatos reales o cticios, chistes, ancdotas o uso frecuente de vocabulario que hace alusin al pene o a la sexualidad, es una manera de poner en prctica esta demostracin permanente de la sexualidad activa. Es algo as como: Soy hombre porque pienso en sexo todo el da y porque tengo un pene poderoso.
...y le ech cinco en una sola noche, y ella me dijo que nunca nadie la haba hecho gritar de placer de esa forma.
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cuentos, tradiciones y leyendas de los pueblos y culturas. Los personajes mticos y los hroes tambin las presentan. Si por unos segundos cerramos nuestros ojos y pensamos en un hombre que consideramos muy viril, probablemente las imgenes que visualizaramos seran las de un hombre vistiendo de una determinada manera, presentando determinadas conductas y con una apariencia denida. Pues bien, esas imgenes son tambin creaciones de la cultura y reciben un nombre. Karl Jung, psicoanalista suizo, les puso el nombre de arquetipos.
La masculinidad arquetpica se reere a la imagen de masculinidad que est presente en mitos, cuentos, leyendas y en la cultura popular. Opera con una gran fuerza, como una serie de mandatos que obliga al hombre a actuar segn los arquetipos dominantes en su cultura. El hombre socializado en la cultura patriarcal construye su identidad a partir de los arquetipos de la masculinidad. Otros dos investigadores, llamados Gillette y Moore (1993), encontraron que las caractersticas de la masculinidad pueden ser resumidas alrededor de cuatro arquetipos fundamentales. En el Instituto Centroamericano para la Accin, Educacin e Investigacin de la Masculinidad, la Pareja y la Sexualidad (WEM) tambin hemos encontrado la vigencia de los cuatro arquetipos en diversas culturas y pases, y los hemos replanteado incorporando el enfoque de gnero.
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GUERRERO
AMANTE
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Yo soy el Rey Me tienen que obedecer. Aqu mando yo. Se hace lo que yo digo. No escucho, hago preguntas y doy rdenes. Me gusta tener el poder, sea para mandar o para ayudar. Tambin me gusta coordinar, dirigir a las personas para que logren sus objetivos. Me gusta sobresalir. Soy muy exigente. Como puede verse, el arquetipo del rey es el que busca permanentemente ejercer el poder y el control, porque necesita que se le obedezca y que se le reconozca su autoridad. El Rey puede ser un arquetipo que lleva a los hombres a ejercer un poder de dominacin o al contrario, ejercerlo para establecer realaciones solidarias con las dems personas. Sin embargo, las caractersticas que la sociedad fomenta son las que tienen que ver con el Rey que domina.
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Como una manera de identicar y analizar el papel que puede jugar el arquetipo del Rey, se recomienda ver las pelculas La Oveja Negra (1949) y Jinete de Ballenas(2002). En la primera se muestra la relacin entre un padre (de caractersticas muy machistas y patriarcales que vive el arquetipo del Rey) y su hijo, el cual
desea imitarlo, pero a la vez est consciente de las limitaciones del padre. En el caso de la pelcula Jinete de Ballenas se cuenta la historia de un cacique que debe transmitir su autoridad a la descendencia masculina, pero lo que tiene es una nieta en vez de un nieto. El anlisis de estas pelculas ofrece una excelente oportunidad para reconocer el papel que juega este arquetipo en la vida familiar y social.
Yo soy el guerrero
Controlo el territorio (a la mujer tambin). Me encanta proteger a las dems personas. Soy muy posesivo y hasta puedo ser celoso. Soy fro en mis emociones, no las expreso.
Lucho por mis ideales y principios, soy muy leal y luchador incansable ante el cumplimiento del deber. No le tengo miedo a nada ni a nadie Soy muy callado, pero cuidado... Puedo ser agresivo.
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Efectivamente, el guerrero puede comportarse en forma violenta para poder cumplir con sus mandatos. El arquetipo del guerrero le trae consecuencias negativas a los hombres, pues por dedicarse al cumplimiento de su mandato, descuida otras reas de la vida. El cuento de Robert Fisher, El caballero de la armadura oxidada, representa un excelente relato para analizar el arquetipo del guerrero. Este libro cuenta la historia de un hombre muy valiente y responsable. El autor nos dice, en relacin con el caballero: Se vea a s mismo como bueno, amoroso y generoso. Tena la costumbre de rescatar damicelas, incluso cuando ellas no deseaban ser rescatadas. Era famoso por su armadura, la cual reejaba rayos de luz brillantes como el sol. Parta a la batalla con bastante frecuencia, se esforzaba por ser el nmero uno, el ms valiente, el que cazaba ms dragones. Dedicaba poco tiempo a su esposa e hijo, hasta que estos se cansaron y un da su esposa le dijo que si no se quitaba la armadura, se iran y lo dejaran solo. Al intentar el caballero quitarse su armadura, no pudo hacerlo, estaba atascada.
El cuento narra las hazaas del caballero para lograr deshacerse de su armadura, y una de las enseanzas fundamentales es que la armadura slo puede quitarse hasta que reconozca sus sentimientos ms profundos, aquellos que como guerrero tena prohibidos reconocer y expresar (la tristeza, el dolor, el miedo, la soledad).
Invitamos a la lectura del libro de Fisher y puedan as analizarlo a la luz de los planteamientos de la teora de la masculinidad.
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Yo soy el mago
Yo s de todo: s de electricidad, de mecnica, de agricultura, de deporte, de poltica, de electrodomsticos, de leyes, de fontanera, s construir casas, s de enfermedades, s arreglar cualquier cosa S hasta de lo que no han inventado y si no puedo con algo INVENTO Y ENGAO para demostrar que s. Y no me contradigan con sus ideas, ni se les ocurra decir que ustedes saben hacer lo que yo s de manera diferente, porque me puedo resentir o enojar. El hombre mago tiene mucho poder de convencimiento sobre las dems personas y siempre se las ingenia para encontrar una solucin a los problemas.
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Yo soy el amante:
Pienso siempre en sexo. Me gustan todas las mujeres. Qu bien tener varias al mismo tiempo. Aprovecho cualquier oportunidad y les
Qu ojos ms lindos tiene. Cualquier hombre se volvera loco por usted... A qu hora sale hoy?
hablo a todas. Soy como el sembrador: tiro la semilla en todos los terrenos para ver cul da fruto. Tambin puedo ser romntico. Hasta soy capaz de recitar poesas para conquistar a una mujer. Y me encanta que ellas queden bien satisfechas en el sexo, para que no me olviden. A manera de ejemplo, se presenta una cancin mexicana, de Antonio Aguilar, la cual ilustra algunos de los arquetipos mencionados.
18. Guilas: expresin costarricense que hace referencia a mujeres muy jvenes 19. Tuanis: muy bueno, bonito, excelente, en jerga costarricense 20. Echo el cuento: seduzco
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EL AVENTURERO
Abusadas, mamacitas que ya lleg su aventurero, pnganse abusadas. Yo soy el aventurero, el mundo me importa poco. Cuando una mujer me gusta, me gusta a pesar de todo. Me gustan las altas y las chaparritas, las acas, las gordas y las chiquititas, solteras y viudas y divorciaditas, me encantan las chatas de caras bonitas. Y por eso digo as cantando con mi cancin: Yo soy el aventurero, puritito corazn, verdad de Dios que s compadrito. Hchele, que suene, que suene.
Compadre, por Dios que yo agarro parejo, parejo. Yo soy el aventurero el mundo me importa poco. Cuando una mujer me gusta, me gusta a pesar de todo. Me gustan las altas y las chaparritas, las acas, las gordas y las chiquititas solteras y viudas y divorciaditas me encantan las chatas de caras bonitas. Me gustan las nueras que no sean celosas, me encantan las chatas poco resbalosas, que tengan mamases muy buenas seoras, me encantan las gordas retejaladoras, que tengan hermanos que no sean celosos, que tengan sus novios caras de babosos. Me encanta la vida, me gusta el amor, soy aventurero retevacilador. Se me ju el aire, ju horrible, ju horrible. Y por eso tengo el alma de trovador y bohemio. Yo soy el aventurero. Aventurero yo soy.
El mundo me importa poco y hago de m lo que quiero. Soy honrado, buen amigo, fascinado, el ms sincero. Yo juego baraja y s parrandear, lo mismo les tomo tequila o mezcal, yo le entro al buquito, tambin al champn, lo mismo les bailo un tango que un vals, lo mismo un jarabe que un chachach. Tambin bailo rave... Y hasta lo que no han inventado, compadre. Yo soy el aventurero y a mis suegras les respondo, que si traen a sus hijitas me las cuiden o no respondo.
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Para analizar los arquetipos masculinos, tambin recomendamos la pelcula inglesa Full Monty (1997), la cual trata de un grupo de hombres que se han quedado desempleados. En su lucha por obtener dinero se enfrentan a una serie de retos que ponen en evidencia los arquetipos y encargos de la masculinidad hegemnica con sus costos y sufrimientos. Los cuatro arquetipos planteados son los que hasta el momento han dominado la vida de los hombres de las sociedades patriarcales. Es importante que los hombres puedan reconocer e identicar cules son los arquetipos dominantes en su vida, que reconozcan cmo les ha afectado negativamente tanto a ellos mismos como a las mujeres y puedan empezar a introducir cambios que conduzcan a la construccin de la equidad de gnero.
Si a un hombre se le caen los arquetipos de la masculinidad, es muy probable que experimente un sentimiento muy profundo de fracaso, tristeza y hasta de enojo. Todo esto lo puede llevar a experimentar una crisis personal, la cual muchas veces maneja a travs de conductas violentas.
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continuacin enumeramos una serie de consecuencias de esta forma de vivir la masculinidad que hemos encontrado en los hombres con los que hemos trabajado en Centro Amrica.
III. Sexualidad
1. Sexualidad no asumida (no apropiada, no responsable). 2. Puesta en escena del arquetipo del amante. 3. Sexualidad muy focalizada en el pene, poco afectiva. 4. Problemas en el autocuidado (buscarse problemas por la conducta sexual) y prcticas sexuales riesgosas. 5. Promiscuidad y seduccin permanente
IV. Pareja
1. Varias parejas simultneas. 2. Necesidad de control y poder sobre la pareja. 4. Celos enfermizos. 5. Invasin de espacios personales para el control.
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V.Consigo mismo
1. Poco tiempo para disfrutar, divertirse, recreacin. 2. Poco tiempo para compartir con otras personas. 3. Poco tiempo para la reexin y actividades de meditacin. 4. Descuido en la salud personal
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Adems, sostener permanentemente que es valiente, que es fuerte, que nada le afecta ES UNA GRAN CARGA. Si bien es cierto que el patriarcado ofrece a nivel social una serie de privilegios econmicos y polticos a los hombres, esto no signica que el hombre no sufra las consecuencias de vivir una identidad mutilada. Kaufman nos explica la consecuencia principal de esta forma de vivir la masculinidad, planteando las siguientes ideas:
Los hombres pagan un precio muy alto por el poder y los privilegios que tienen en una sociedad patriarcal. No slo las mujeres pagan el precio por vivir en una sociedad dominada por hombres. El precio que los hombres tienen que pagar es descartar muchas de sus emociones humanas y desarrollar una coraza dentro de la cual esconden sus sentimientos profundos. De esta manera no se conocen a s mismos.
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Cuando me da la gana conduzco despacio, aunque atrase a los que van detrs mo. Por tal razn, los programas que se orientan a disminuir los accidentes de trnsito deberan incluir la modicacin de las actitudes anteriores en los hombres y ser, por tanto, programas con perspectiva de gnero.
22. Maje: expresin popular costarricense para referirse a otra persona, por lo general del gnero masculino.
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parcela. Eso me toca a m como hombre. Me gusta la metodologa de campesino a campesino, pero me dan celos que sea mi mujer la que tenga que hablarle a otros hombres. Ideas as dicultan no slo el desarrollo de los programas de agricultura sostenible, sino que impiden que se pueda construir la equidad de gnero. Por tal razn, estos programas de agricultura deben incluir la perspectiva de gnero y propiciar momentos para que los hombres revisen y modiquen sus actitudes.
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poltica, cultural y familiar. Tambin quiere decir igualdad de derechos, responsabilidades y oportunidades para mujeres y hombres. Viene a ser el reconocimiento de la diversidad sin discriminacin. Esto signica : - Que los hombres puedan renunciar a sus privilegios de poder. - Que se reconozca que hombres y mujeres tienen los mismos derechos y, por lo tanto, deben tener las mismas oportunidades en el trabajo, en el estudio, en la familia, en la comunidad y las organizaciones. - Que las relaciones entre los hombres y las mujeres estn basadas en los principios de respeto a los derechos humanos.
- Que los hombres estn en contra de todas las formas de discriminacin, desigualdad y violencia hacia las mujeres. La masculinidad hegemnica y arquetpica, tal y como ha sido vivida, diculta los procesos de construccin de la equidad de gnero, no slo en la vida privada o de pareja, sino en las organizaciones, en el trabajo, en la comunidad. El enfoque de gnero se expresa en las ideas, en la planicacin estratgica, en los proyectos, en las actividades de las organizaciones, en el quehacer diario. Es un proceso que fomenta la equidad y la democracia de gnero en todas las reas de la organizacin, cuya meta es el logro de la equidad para los dos gneros, los mismos derechos, deberes y oportunidades.
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Este proceso incluye la participacin activa de hombres y de mujeres. Para ello los hombres deben revisar, cuestionar y modicar patrones de pensamiento y de conducta que proceden de las formas en que han sido socializados. De cara al siglo XXI, actualmente se espera que los hombres no se comporten de una manera machista, y aunque el molde de fabricacin contina siendo casi el mismo, ahora se espera un hombre que se involucre en los procesos de construccin de la equidad de gnero. Se espera que sea sensible, que sepa escuchar, dialogar, manejar las diferencias de manera pacca, que respete el medio ambiente, que sepa expresar su enojo sin
En la casa... Ocios domsticos compartidos, al igual que la conduccin del hogar, la toma de decisiones, y en general el ejercicio del poder en el hogar.
llegar a la violencia, que pueda trabajar en equipo con hombres y mujeres, que acepte y respete otras ideas distintas a las suyas, que pueda vivir la sexualidad de una manera responsable y afectiva. Las sociedades centroamericanas necesitan hombres que practiquen la equidad de gnero en su vida personal, laboral, poltica y social. As mismo, que estn en contra de
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En la participacin activa y compartida de los hombres y las mujeres en el trabajo, en la poltica, en la comunidad.
todas las formas de violencia contra las mujeres. Recomendamos que el trabajo con hombres tome como uno de sus principios bsicos los expuestos en la Convencin de Belem do Para resumido en su artculo 6: El derecho de toda mujer a una vida libre de violencia incluye, entre otros: a) El derecho de la mujer a ser libre de toda forma de discriminacin, y b) El derecho de la mujer a ser valorada y educada libre de patrones estereotipados de comportamiento y prcticas sociales y culturales basadas en conceptos de inferioridad y subordinacin La sociedad actual le impone nuevos retos a la masculinidad. Cada uno debe replantearse y cuestionarse acerca de su propio ser masculino, logrando denir modelos alternativos que
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posibiliten una mejor relacin consigo mismo y con su entorno. Al ser concientes de cmo hemos sido educados y formados, podemos reexionar alrededor de la socializacin que hemos recibido. Mencionamos al principio que la masculinidad es un proceso aprendido, por lo tanto puede ser reconstruida, ya no desde patrones rgidos y limitantes, sino a travs de un cuestionamiento que nos posibilite mejorar las relaciones con nuestras familias, en el trabajo, en la comunidad, etc. Reexionando y creciendo como hombres, podemos ser mejor pareja, padre, amigo, compaero, vecino...
En esa manera distinta de vivir la masculinidad tenemos que aprender a reconocer los siguientes derechos que la cultura patriarcal nos ha negado: Tengo derecho a sentir y pensar diferente a lo que la mayora de hombres piensan y sienten, sin que por eso me deba sentir poco hombre. A dejar de creer nicamente en la razn, y creer en los sentimientos que tengo. Admitir las propias limitaciones y dejar de pensar que lo debemos saber y hacer todo. Admitir que puedo experimentar dolor fsico y emocional. Reconocer que puedo tener miedo y compartirlo con alguien ms. A pedir ayuda, sin temor o vergenza.
A no guardar los asuntos ni problemas que tengo. Puedo contar lo que me pasa y puedo ser escuchado.
Soy ms feliz porque ahora hablo de lo que siento y soy menos machista
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Escuchar a otro/a sin tener que darle las soluciones a sus problemas. Reconocerme como soy, desde conocer mi cuerpo hasta saber qu me gusta y qu no me gusta de mi forma de ser. lo que me disgusta sin
Manejar los impulsos y no actuar de forma violenta. Participar en los procesos de construccin de la equidad de gnero. A luchar contra todas las formas de violencia y discriminacin contra las mujeres, nios, nias, personas adolescentes y otros hombres. El proceso de cambio de la masculinidad hegemnica y arquetpica es un proceso lento, difcil, que requiere una metodologa muy particular y tcnicas
de educacin popular adaptadas a la mentalidad masculina. En el libro siguiente se exponen los principios metodolgicos que deben emplearse en el trabajo con los hombres, as como la propuesta de algunos ejercicios que han sido validados para el trabajo de la construccin de una nueva masculinidad. Como se dijo en la introduccin de este libro, los ejercicios y la metodologa expuesta ha sido validada con grupos de hombres en Guatemala, Panam, El Salvador, Costa Rica y hasta en otros pases fuera del continente americano.
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