Ebóla
Ebóla
Guinea, Sierra Leona, Liberia y Nigeria. Está fuera de control según Médicos Sin Fronteras
(MSF), uno de los organismos internacionales que se encarga de su contención sobre el
terreno y según la OMS su propagación se está acelerando. De momento, se han
registradoal menos 3.431 muertes y 7.470 casos. Los afectados se encuentran en múltiples
lugares, muchos de ellos de difícil acceso. Además, de momento se ha registrado un caso en
Senegal y otro en Estados Unidos. Al mismo tiempo, un brote paralelo en República
Democrática del Congo (RCD) se ha saldado con 62 casos y 35 muertes.
MSF alerta de la necesidad de destinar más recursos (donaciones aquí) para contener el
brote, y el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), encargado de
monitorizar y controlar la epidemia, habla de un brote «sin precedentes por el número de
casos y la dispersión geográfica».
Dada la amplitud del brote, recomienda no viajar a Liberia, Sierra Leona ni Guinea salvo
que se trate de un viaje esencial. Al mismo tiempo, aconseja a los viajeros que vayan a
Nigeria y RCD que tomen precauciones.
Según la OMS, desde el descubrimiento del virus ébola en 1976 se han documentado en
torno a 1.850 casos de fiebres hemorrágicas, de los que más de 1.200 fueron mortales. De
octubre 2001 a diciembre de 2003, varios brotes de ébola del subtipo Zaire fueron
reportados en Gabón y la República del Congo, con un total de 302 casos y 254 muertes.
Forma parte de la familia de los «filovirus», virus con estructura filamentosa. Causa una
fiebre hemorrágica severa, una enfermedad con una letalidad de hasta el 90% e infecta el
endotelio capilar y varios tipos de células inmunes, según el virólogo Jose Antonio López
Guerrero.
Hay cinco especies de ébola diferentes. Todas ellas reciben su nombre de un río cercano
al epicentro del primer brote, en República Democrática del Congo. Por su lugar y año de
descubrimiento, se conocen como Sudán y Zaire (1976), Reston (1989), Costa de Marfil
(1994) y Bundibugyo (2007).
Es un virus muy letal pero con una capacidad de dispersión no muy elevada. En los brotes
de fiebre hemorrágica del ébola, la tasa de letalidad ha variado, dependiendo del tipo de
virus, entre el 25% y el 90%. Precisamente esta agresividad disminuye el alcance de la
transmisión. En el actual brote, la letalidad del virus varía entre los países pero se sitúa en
torno a un valor medio del 55%, según la OMS.
¿Cómo se diagnostica?
Las infecciones por el virus ébola solo pueden diagnosticarse definitivamente mediante
distintas pruebas de laboratorio, de ahí que pase algún tiempo entre la aparición de los
primeros casos y la identificación del virus. Estas pruebas solo deben realizarse en
condiciones de máxima contención biológica.
¿Cuál es el origen?
El origen del brote es desconocido, como ha ocurrido en todos los casos anteriores, pero se
sabe que en esta ocasión el virus ébola procede de un solo humano que entró en contacto
con un animal infectado. Se sospecha que tres especies de murciélagos de la fruta son
huéspedes naturales de este virus.
Los países afectados están controlando el tráfico de pasajeros en los aeropuertos, han
cerrado algunos pasos fronterizos, han dado vacaciones a los funcionarios no esenciales,
han puesto en cuarentena las zonas afectadas e incluso algunos han movilizado al ejército
para ayudar en las medidas de contención. El objetivo es restringir el trasiego de personas
para frenar la expansión.
Aún así, en caso de que el virus llegase a Europa, al tratarse de un virus que se contagia por
contacto directo y teniendo en cuenta la existencia de mecanismos de control, sistemas
sanitarios desarrollados y conocimiento acerca de la amenaza entre la población, la
difusión del virus se podría controlar.
Para entrar en España, los viajeros que procedan de zonas de riesgo deben realizar una
declaración sanitaria supervisada por los técnicos de Sanidad Exterior. Otro posible punto
de entrada del ébola en España podría ser el de la inmigración ilegal que entra a través
de las ciudades de Ceuta y Melilla, pero la duración del viaje que realizan estas personas
desde sus países de origen es de meses e incluso años, por lo que normalmente la
enfermedad ya habría dado la cara antes de llegar a España.
Además, «los trabajadores de los CETI y los servicios sanitarios están avisados de las
acciones a tomar», declaróFernando Simón, director del Centro de Coordinación de
Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad.
Este virus produce la llamada fiebre hemorrágica del ébola, una enfermedad vírica aguda
grave que se caracteriza por la aparición súbita de fiebre, debilidad intensa y dolor de
músculos, cabeza y garganta, asociada a vómitos, diarrea, erupciones cutáneas, disfunción
renal y hepática y, en algunos casos, hemorragias internas y externas.
Parece estar relacionado con el contacto directo con sangre y secreciones de animales o
pacientes, ya estén vivos o fallecidos. Por ejemplo, las ceremonias de inhumación que se
celebran en algunas aldeas africanas parecen estar relacionadas en el contagio, ya que
algunos miembros del cortejo fúnebre entran en contacto directo con el cadáver. Además,
cuando se producen estos brotes, y hasta que se toman las medidas de seguridad adecuadas,
el personal sanitario suele contagiarse al tratar a pacientes infectados.
Los medios sanitarios deben utilizar guantes, mascarillas, gafas y trajes para no quedar
expuestos al contacto directo con la sangre u otros fluidos de los pacientes infectados.
Muchos virus carecen de vacuna. En este caso se dan varias circunstancias que dificultan la
investigación. Por una parte, la experimentación con animales es muy arriesgada y debería
llevarse a cabo en laboratorios de máximo nivel de bioseguridad. Por otro, la letalidad del
virus y las circunstancias socioeconómicas de los países afectados dificultan el seguimiento
del bajo número de supervivientes, según Juan García Costa, del ENIVD.