Papapa
Papapa
Las edades
Sucedió en 1932, el nieto le dice al abuelo, mi edad actual es igual al número de las
dos últimas cifras del año de mi nacimiento, el abuelo contesta, qué curioso con mi
edad sucede lo mismo, partiendo que el abuelo es del siglo 19 y el nieto del siglo 20
¿qué edad tenían ambos en ese momento?
1.
“Y esta torre y otras torres nos meten al ánimo el ansia tormentosa de decir lo
indecible, de dejar en la alada palabra que vuela sonora, y pasa, y se pierde, lo
que no pasa ni se pierde: la visión que queda. Decir lo que se ve y decirlo de
modo que se vea oyéndolo; ver lo que se oye: he aquí todo el secreto del Arte. El Arte
hace ver a los ciegos –y lo son muchos que espejan con los ojos en la mente lo que
tienen delante--, y les hace ver con la palabra; el Arte hace oír a los sordos
–y lo son muchos que resuenan con los oídos lo que les suena en su derredor--, y les
hace oír con la visión reproducida. Un poema da vista al ciego; un cuadro da oído al
sordo. El Arte funde los sentidos, descendiendo a lo que los une a su común
cimiento, y ascendiendo a lo que los une también coronándolos.
Mi torre de Monterrey (...), la que llevo en el cristal de la mente como una visión que,
espejada en un lago, al cristalizarse éste, quedase por encantada magia en él para
siempre, esta mi torre me dice que quien se dice queda para siempre también. No te
importe, alma mía, lo que digas si te dices. ¿Es que eres más que una frase del
pensamiento de Dios?”
2.
“¿Qué es Castilla? ¿Qué nos dice Castilla? Castilla: una larga tapia blanca que en los
aledaños del pueblo forma el corral de un viejo caserón; hay una puerta
desmesurada. ¿Va a salir por ella un caballero amojamado, alto, con barbilla
puntiaguda y ojos hundidos y ensoñadores? Los sembrados se extienden verdes hacia
lo lejos y se pierden en el horizonte azul. Canta una alondra; baja su canto hasta el
caballero, y es como un himno --¡tan sutil! —del amor y de lo fugaz. Castilla: el
cuartito en que murió Quevedo, allá en Villanueva de los Infantes; una vieja, vestida
de negro, nos lo enseña y suspira. Pensamos si suspira todavía. Todavía, porque
ésta es la misma viejecita que tenía piadosamente una vela encendida en tanto que a
don Francisco le estaba poniendo en pies y manos los sagrados aceites. Castilla: en
León, en un mediodía de primavera, hemos dejado la ciudad y hemos salido al campo,
y ya en el campo, caminando por este camino bordeado de enhiestos chopos –cuyas
hojas tembletean—nos hemos detenido y nos hemos sentado en una piedra. ¡Minutos
de serenidad inefable, en que la historia se conjunta con la radiante Naturaleza! A lo
lejos se destacan las torres de la catedral; una campana suena; torna el silencio.
Los siglos han creado todas esas maravillas artísticas; ante nosotros, átomos en la
eternidad, se abren arcanos e insondables los tiempos venideros. ¿Qué hombre estará
sentado en esta piedra, aspirando la paz y la luminosidad de la mañana, dentro de
trescientos, de quinientos años?”
TÉRMINO SINÓNIMOS
Ánimo Voluntad
Ansia Ambición
Indecible Incontable
Alada Ágil
Sonora Armoniosa
Espejan Reflejan
Derredor
Descendiendo Procediendo
Cimiento Raíz
Tapia Muro
Aledaños Contiguos
Corral Guarida
Desmesurada Excedida
Amojamado Esquelético
Tembletean Tiemblan
Inefable Inconfesable
Insondables Indescifrables
Aspirando Deseando
PRODUZCO.
* En dicho texto aparecen dos referencias literarias. Las
comentó.
* Comentó la persona y el punto de vista de los narradores de los dos
textos
PROYECTO DE AULA