Tesis 2
Tesis 2
Autora:
Encarnación Hernández Sánchez
Directores:
ESCUELA INTERNACIONAL DE DOCTORADO
Programa de Doctorado Ciencias de la Salud
Autora:
Encarnación Hernández Sánchez
Directores:
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AUTORIZACIÓN DE LOS DIRECTORES DE LA TESIS
PARA SU PRESENTACIÓN
El Dr. D. José Luis Díaz Agea y el Dr. César Leal Costa como Directores de
la Tesis Doctoral titulada “Evaluación del efecto del entrenamiento en simulación
clínica sobre emergencias obstétricas con un grupo multidisciplinar en el Hospital de
Torrevieja” realizada por Dña. Encarnación Hernández Sánchez en el Departamento
de Ciencias de la Salud, autoriza su presentación a trámite dado que reúne las
condiciones necesarias para su defensa.
LO QUE FIRMO, PARA DAR CUMPLIMIENTO A LOS REALES DECRETOS
99/2011, 1393/2007, 56/2005 Y 778/98, EN MURCIA A SEPTIEMBRE DE 2018.
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Murcia, septiembre de 2018
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RESUMEN
ABSTRACT
AGRADECIMIENTOS
seguir, Vicente, mi ayuda y escucha incondicional, imprescindible donde los haya,
Paqui…Namasté, Belén, la próxima eres tú, Raquel, Maite,
Guillermo…compañeros doctorandos y apoyo tan necesario en esta aventura,
Juan Antonio, Manolo Pardo, Pedro…gracias por ser tan especiales y ayudarme
siempre que lo he necesitado, Tomás, gracias por tu tiempo y sabiduría…eres
genial!
A mis amigos de siempre, a los que necesito como el agua, Ire, lo conseguimos,
después de todo y de tanto juntas…!somos unas máquinas!, Patri, gracias por
existir y ser tan maravillosa, te quiero siempre en mi vida, Sonia, Cris, Maca…sois
las mejores comadres con las que uno puede soñar tener, Rafa, mi amigo del alma,
que grande y especial eres! Paqui Postigo…amiga y gran compañera, cuánto
amor y admiración te tengo!!!
A mis suegros, Paqui y Juan, por todo el cariño, respeto y apoyo que siempre me
han mostrado, por ser unos abuelos estupendos, y por todas sus videollamadas
con Abril, y a mis cuñados, el padrino Flan y la tita Noe, por querer tanto a
pajarito, y por ser adorables.
A Maria del Mar y Juan Jesús, mis hermanos, a los que admiro profundamente, a
los que sin ellos no concibo mi vida, por ser los mejores, y por lo unidos que
siempre estuvimos, estamos y estaremos, os quiero!!
A mis sobris, Sofía, Vega, Juan Diego y Sara, por ser alegría y emoción pura, por
iluminar nuestras vidas, por sus risas melodiosas y por ser inseparables de Abril.
A Marcos, compañero, amigo y marido, por apoyarme, acompañarme y
regalarme lo más preciado, su tiempo, su cariño, su respeto, su confianza, su
amistad, su paciencia, su sentido del humor, su corazón… gracias por creer en mí,
por motivarme a seguir, por dejarme ver el ejemplo en ti, por encargarte siempre
de todo lo demás, por quererme tanto y por ser el mejor padre de nuestro tesoro.
A mi hija Abril, por ser mi ilusión más bonita, pura y verdadera, por llegar a mí y
a través de mí, a mi mundo, por hacer que entienda el significado verdadero de
amar, desde el alma, sin condiciones…y para siempre, por hacer magia y ser
mágica, por hacer que me conozca mejor y quiera ser mejor…Te amo pajarito!!
ÍNDICE
INDICE DE FIGURAS……………………………………………………………....XXV
INDICE DE TABLAS……………………………………………………………....XXVII
2.2.1. Seguridad del paciente ................................................................. 67
de Torrevieja ........................................................................................... 77
4.2.1. Diseño del estudio ......................................................................... 132
4.4.5. Variables a estudio ........................................................................ 162
CAPÍTULO VI: DISCUSIÓN ..................................................................................... 217
ANEXO X: Certificado de Adecuación Deontológica del Hospital de
Torrevieja y Vinalopó…………………………………………………………..289
ANEXO XI: Clasificación de Hospitales y % de Cesáreas a nivel
nacional………………………………………………………………………….290
XXI
SIGLAS Y ABREVIATURAS
Gn Pn : Gestación y Paridad
Hb: Hemoglobina
XXII
HPP: Hemorragia Posparto
Lactancia
IM: Intramuscular
IV: Intravenoso
Kg: Kilogramo
M: Media
mg: Miligramo
min: Minutos
ml: Mililitro
XXIII
MNT: Muerte neonatal tardía
O2 : Oxígeno
XXIV
SBAR: Situation, Background, Assessment y Recommendation/Response
Tª: Temperatura
XXV
INDICE DE FIGURAS
XXVI
Figura 31. Resumen de resultados de la 1ª Fase ....................................................... 179
Figura 32. Relación entre categoría profesional y sexo de la muestra a estudio .. 180
Figura 33. Puntuaciones medias del pre y post entrenamiento en simulación
según las diferentes competencias en el escenario de hemorragia posparto ....... 197
Figura 34. Puntuaciones medias del pre y post entrenamiento en simulación
según las diferentes competencias en el escenario de distocia de hombros ......... 198
Figura 35. Puntuaciones medias del pre y post entrenamiento en simulación
según las diferentes competencias en el escenario de parto de nalgas ................. 200
XXVII
INDICE DE TABLAS
XXVIII
Tabla 31. Diferencias de medias entre los resultados del pre y post entrenamiento
conseguidas en el escenario de distocia de hombros ............................................... 198
Tabla 32. Diferencias de medias entre los resultados del pre y post entrenamiento
conseguidas en el escenario de parto de nalgas ........................................................ 199
Tabla 33. Resultados de tiempos globales de resolución en escenarios de
hemorragia posparto y distocia de hombros ............................................................. 201
Tabla 34. Media y Desviación estándar del TGR en E1 y E2 pre y post
entrenamiento ................................................................................................................ 201
Tabla 35. Coeficiente de correlación intraclase para el escenario de hemorragia
posparto .......................................................................................................................... 202
Tabla 36. Coeficiente de correlación intraclase para el escenario de distocia de
hombros .......................................................................................................................... 203
Tabla 37. Coeficiente de correlación intraclase para el escenario de parto de
nalgas............................................................................................................................... 204
Tabla 38. Resultados de los indicadores escogidos relacionados con el
entrenamiento en simulación ...................................................................................... 205
Tabla 39. Resultados de los indicadores de calidad en obstetricia ........................ 206
Tabla 40. Resultados relacionados con el tipo de parto y año................................ 208
Tabla 41. Resultados según tipo de desgarro perineal y año ................................. 209
Tabla 42. Resultados referentes a la episiotomía y año ........................................... 210
Tabla 43. Resultados de Ph fetal y año ...................................................................... 210
Tabla 44. Resultados de Apgars a los 5 minutos y año ........................................... 211
Tabla 45. Resultados de AOI, WAOS y SI según los eventos adversos
seleccionados antes y después del entrenamiento ................................................... 212
CAPÍTULO I - INTRODUCCIÓN
CAPÍTULO I – INTRODUCCIÓN 31
I. INTRODUCCIÓN
32 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
mortalidad materna a nivel mundial (es decir, el número de muertes maternas
por cada 100.000 nacidos vivos) ha disminuido solamente en un 2,6% al año. La
salud materna y del recién nacido están íntimamente relacionadas. Cada año
mueren cerca de 3 millones de recién nacidos, y otros 2,6 millones mueren antes
de nacer. Datos de un nuevo informe de Naciones Unidas alarman de que 60
millones de niños morirán antes de cumplir los cinco años de vida entre 2017 y
2030, siendo la mitad de ellos recién nacidos (OMS, 2017).
Las principales complicaciones, las cuales son causa del 80% de las muertes
maternas son: hemorragia posparto, infecciones posparto, preeclampsia,
eclampsia y abortos peligrosos sin control sanitario. El 15%-61% de los casos de
muerte materna en España son debidos a el embolismo de líquido amniótico, el
11,5% debidos a la hemorragia posparto y la eclampsia es responsable del 3%
(Hernández Pinto et al., 2011).
Viajar en avión es la opción más segura (De Juniac, 2017) en la actualidad,
en parte debido a las pruebas simuladas a las que los pilotos y aviones son
sometidos antes de volar, y es que la seguridad de los pasajeros es prioritario para
cualquier compañía aérea, o al menos, así debería de serlo, cuando hay en juego
vidas humanas. De la misma manera, en los hospitales, debería de imperar la
seguridad de los pacientes ante todo, y practicar políticas y protocolos que así lo
afirmaran. La simulación clínica juega un importante rol en ello, y se distingue
como herramienta ideal para el cuidado, actualización y mejora necesaria en el
ámbito de las emergencias obstétricas, debido a que permite escenificar y entrenar
casos clínicos poco frecuentes (como es el caso de las emergencias obstétricas) y
rectificar errores para aumentar la calidad asistencial y seguridad de las madres y
sus bebés (Birch et al., 2007).
Una manera de medir la eficacia de la simulación obstétrica es la evaluación
de los indicadores de morbilidad y mortalidad maternofetal en los servicios de
obstetricia, los cuales nos muestran la seguridad y calidad del cuidado prestado.
Y son las emergencias obstétricas y su abordaje y resolución las que nos indican
de qué manera se encuentra preparado el centro hospitalario para conseguir la
calidad y seguridad del cuidado maternofetal (Guise et al., 2010).
Los profesionales sanitarios involucrados en el cuidado de la mujer y el
bebé tienen la obligación ética y profesional y el derecho a una formación
CAPÍTULO I – INTRODUCCIÓN 33
continuada y de probada eficacia, para poder ofrecer así una asistencia de elevada
calidad y excelencia (Deering & Rowland, 2013; Kainer, 2014). La simulación
clínica en obstetricia es un instrumento, avalado por la evidencia, en la mejora de
la tasa de resultados perinatales (Riley et al., 2011). Debido a que es un grupo
multiprofesional el que está involucrado en el cuidado y atención en las
emergencias obstétricas, es necesario formar a estos profesionales de manera
conjunta para poder garantizar la excelencia en su trabajo. El entrenamiento
multidisciplinar en el equipo obstétrico es fácilmente aplicable por trabajar juntos
en paritorio (Grogan et al., 2004).
Lejos de desplazar la atención asistencial únicamente hacia los aparatos
tecnológicos e informáticos que forman parte de la simulación clínica de alta
fidelidad, y no "cosificar" a la madre y al bebé en su proceso natural del parto
(Hernández, Echevarría & Gomariz, 2017), lo que se pretende con este trabajo de
investigación es poder actuar sobre las emergencias obstétricas que ocurran de
una manera más eficaz y de mayor calidad, de manera conjunta, para conseguir
mejores resultados perinatales y poder ofrecer una adecuada atención de manera
global a esos padres que experimentan uno de los momentos más importantes y
trascendentales de sus vidas.
Existe poca evidencia que evalúe el efecto del entrenamiento en simulación
en equipo y menos aún, artículos que examinen medidas objetivas de mejora en
las emergencias obstétricas (Merién, Van de Ven, Mol, Houterman, & Oei, 2010).
Este estudio, pionero en la Comunidad Valenciana, se plantea la formación
multidisciplinar en emergencias obstétricas en todo el personal del servicio de
obstetricia del Hospital de Torrevieja a través de la simulación de alta fidelidad.
La investigación, de tipo cuasi-experimental, se encuentra estructurada en tres
fases: una primera fase de determinación de emergencias obstétricas más
relevantes así como de los indicadores obstétricos relacionados con esas
emergencias obstétricas seleccionadas que se analizarán posteriormente en el
estudio, y una segunda fase donde tendrá lugar el diseño de escenarios de
simulación y el entrenamiento de los profesionales en las emergencias obstétricas
seleccionadas en la primera fase. Por último, en una tercera fase, se analizarán los
resultados obtenidos según los indicadores obstétricos evaluados y los resultados
del entrenamiento en simulación, con la finalidad de poder comprobar la utilidad
34 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
del entrenamiento multiprofesional en simulación obstétrica en la mejora del
trabajo realizado y en los resultados perinatales.
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 37
38 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
sanitaria obstétrica de calidad, seguridad y satisfacción para todas y todos los
usuarios y profesionales de la salud.
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 39
Una urgencia obstétrica es una situación de salud relacionada con el
embarazo, parto o puerperio que según la Asociación Médica Americana (AMA),
genera la conciencia de una necesidad inminente de atención sanitaria por parte de
la paciente que sufre el problema, su familia o quien quiera que asuma la
responsabilidad de la demanda. Según la OMS, la urgencia también es definida
como la patología cuya evolución es lenta y no necesariamente mortal, pero que
debe ser atendida en seis horas como máximo, para evitar complicaciones mayores
(Gómez, 2006).
Ejemplos de algunas urgencias obstétricas serían: dolor abdominal, náuseas y
vómitos persistentes, sangrado vaginal poco abundante, fiebre elevada, tensión
arterial elevada, etc.
Las emergencias obstétricas conforman una serie de eventos perinatales,
impredecibles y repentinos tanto de origen materno como fetal y que se
constituyen como un peligro inminente para la vida tanto de la madre como del
bebé o ambos, lo cual conlleva una conducta rápida de los profesionales sanitarios
implicados (Winter, Crofts, Laxton, Barnfield, & Draycott, 2012). Según la OMS,
emergencia es aquel caso en que la falta de asistencia conduciría a la muerte en
minutos en el que la aplicación de primeros auxilios por cualquier persona es de
importancia vital. Otro aspecto a tener en cuenta en las emergencias obstétricas es
que su resolución depende de un grupo multidisciplinar y de un trabajo
coordinado entre los distintos profesionales que lo conforman (Martínez, Guasch,
& Cueto, 2014).
Ejemplos de algunas emergencias obstétricas son: distocia de hombros,
prolapso de cordón, desprendimiento de placenta, hemorragia posparto o
eclampsia.
Por lo que la patología o evento se denominará urgencia o emergencia
obstétrica dependiendo de su gravedad, de la necesidad de intervención, del
sufrimiento del paciente y sus expectativas, constituyéndose así como términos
"tiempo-dependientes”, con capacidad para generar un deterioro de la salud o
peligro de vida según el tiempo de instauración del tratamiento (Gómez, 2006).
40 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
2.1.2. Principales urgencias y emergencias obstétricas
Tabla 1
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42 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Tabla 2
Emergencias obstétricas y su incidencia
Eclampsia 1:2000-3000
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 43
2.1.2.1. Hemorragia posparto
La distocia de hombros (DH) se define, según la SEGO, como "la detención del
parto espontáneo por el impacto del hombro anterior fetal contra la sínfisis del pubis
materno, o más raramente del hombro posterior contra el promontorio sacro, que requiere de
maniobras especiales para poder desprender los hombros después del fracaso de aplicar
tracción de la cabeza fetal hacia debajo"(SEGO, 2015).
Aunque su incidencia sea del 0,2-3% de todos los partos (SEGO, 2015), es
importante resaltar que la DH es una emergencia obstétrica imprevisible e
impredecible, pudiendo determinar alto porcentaje de morbilidad materna y
neonatal sin poder prevenirla ya que los factores de riesgo tienen poco valor
predictivo y muchas mujeres presentan DH en ausencia de cualquier factor de
riesgo (Smith, 2016).
La DH se asocia con morbilidad fetal severa e incluso mortalidad (0 - 0,35%)
por asfixia fetal. La morbilidad incluye:
- Lesión del plexo braquial: suele ser transitoria (3,3 - 16,8%), siendo en pocos
44 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
casos persistente (0,5 - 1,6%).
- Fractura de clavícula (1,7 - 9,5%) y de húmero (0,4 - 4,2%).
Hay estudios que indican que una parte importante (34 - 47%) de lesiones
nerviosas y óseas no están relacionadas con la fuerza ejercida para intentar
desprender el hombro impactado. El pujo materno puede contribuir a ciertas
lesiones, pueden preceder al parto mismo y ocurrir incluso antes del trabajo de
parto; de hecho un 4% de las lesiones del plexo braquial ocurren tras la realización
de una cesárea (Sokol & Blackwell, 2003).
2 Un embarazo a término es el que tiene de 37 a 42 semanas de duración
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 45
La indicación y seguridad de un parto vaginal en la presentación de nalgas
ha sido cuestionada y estudiada a lo largo de los años en el campo de la obstetricia.
En el año 2000 tuvo lugar el Term Breech Trial (TBT), el ensayo clínico aleatorizado
más importante hasta la fecha sobre partos de nalgas, cuyos resultados
concluyeron con la recomendación de la aplicación de cesáreas sistemáticas en los
casos de embarazos a término con presentación fetal de nalgas en vez de parto
vaginal (Whyte et al., 2004).
El TBT tuvo una gran repercusión a nivel mundial sobre el manejo en el parto
vaginal de nalgas, como se demuestra en una encuesta realizada en el año 2003, en
más de 80 hospitales de 23 países, en donde el 92,5% de los centros encuestados
habían abandonado la práctica del parto vaginal de nalgas en favor de la cesárea
(Hogle et al., 2003).
La recomendación del TBT fue seguida por importantes organismos
internacionales como el American College of Obstetricians and Gynecologists
(ACOG) en Estados Unidos, el Royal College of Obstetrician and Gynecologists
(RCOG) en el Reino Unido y, por la SEGO en nuestro país; sin embargo, otros
organismos, como el Centro Noruego para las Tecnologías de la Salud (CNGOF) y
la Dirección de Asistencia Sanitaria de la Consejería de Sanidad del Gobierno
Vasco, no adoptaron estas recomendaciones, basándose en que tanto los protocolos
seguidos, los contextos sanitarios y las habilidades de los profesionales eran
distintas a la de los Hospitales y países pertenecientes al estudio. Lo cual, permitió
que el parto vaginal de nalgas siga instaurado con éxito en algunos hospitales
donde se practica su asistencia por profesionales entrenados en ella (SEGO, 2011).
Posteriormente, se publicaron estudios que criticaban el TBT a nivel
metodológico, en las conclusiones finales y en su validez externa (Keirse, 2002;
Kotaska, 2004; Lumley, 2000). Otras publicaciones concluyeron, que con un
adecuado manejo y criterios de selección, el parto vaginal de nalgas era una opción
razonable (Jadoon, Jadoon, & Shah, 2008; Samouelian & Subtil, 2008).
Como respuesta al TBT, en el año 2006, Goffinet et al. publicaron el estudio
PREMODA, cuatro veces más grande que el TBT, que incluye datos de 8.105
mujeres de 174 hospitales de Francia y Bélgica y cuyos resultados constatan que no
hubo diferencias en la mortalidad perinatal ni en la morbilidad neonatal severa
entre el intento de parto vaginal y la cesárea por nalgas. El estudio PREMODA
46 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
indica que el parto vaginal de un feto a término con presentación podálica es una
opción segura, siempre y cuando exista un protocolo de actuación y los
profesionales estén entrenados para ello.
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 47
debajo de la normalidad en la sangre)
También son síntomas característicos las náuseas, con o sin vómitos y el dolor
epigástrico, ambas manifestaciones clínicas aparecen como resultado del daño
hepático.
El 5% de las gestantes con preeclampsia desencadenan eclampsia y hasta en
un 19% pueden evolucionar a síndrome de HELLP, el cual está asociado a una alta
tasa de morbimortalidad (Curiel-Balsera et al., 2011).
La eclampsia es la presencia de convulsiones tónico clónicas que ocurren en
gestantes con síntomas de preeclampsia, aproximadamente en el 1% de todas ellas.
Las convulsiones conllevan hipoxia materna y fetal y requiere de una actuación
inmediata por parte del equipo sanitario. Su incidencia en los países desarrollados
es de 1:2000-1:3000. Su tratamiento es estabilizar a la embarazada, comprobar el
bienestar fetal y plantearse la extracción fetal tras las dos horas de estabilización
(Martínez et al., 2014).
3 Excesivo líquido amniótico dentro de la cavidad uterina alrededor del bebé antes de
nacer
48 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
como la oxitocina, la rotura artificial de membranas o la aplicación de un electrodo
fetal vaginal interno, entre otras. Aproximadamente la mitad de todos los casos de
prolapso de cordón están asociadas a un mal manejo del parto (Hehir, Hartigan, &
Mahony, 2016; Usta, Mercer, & Sibai, 1999).
La incidencia es del 0,1-0,6% de los embarazos a término, en el 7% de los
partos prematuros y del 9% de los embarazos gemelares. Supone una mortalidad
neonatal del 10-30% (SEGO, 2008).
A día de hoy, el prolapso de cordón supone un hecho que requiere acción
adecuada inmediata, un alto nivel de vigilancia clínica y una rápida extracción fetal
es necesaria para optimizar el resultado neonatal (Hehir et al., 2016).
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 49
2.1.2.7. Inversión uterina
4 Cuando la placenta se adhiere demasiado profunda a la pared uterina
50 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
alcohol, traumatismo abdominal, maniobra de Kristeller, coriomnionitis o isquemia
placentaria en embarazo anterior (SEGO, 2013).
El desprendimiento es una causa importante de morbimortalidad materna y
perinatal. La tasa de mortalidad perinatal en casos de desprendimiento de placenta
es de aproximadamente el 12%, sucediendo la mayoría de estas muertes fetales
dentro del útero (77%). En los países desarrollados como España, alrededor del 10-
20% de todas las muertes perinatales están causadas por desprendimiento de
placenta (Tikkanen, 2011).
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 51
una emergencia obstétrica impredecible (Clark, 2014).
En la tabla 3 se detallan los factores de riesgo o predisponentes para el
embolismo de líquido amniótico que la búsqueda bibliográfica nos ha detallado,
aunque en ninguno de ellos se haya demostrado una relación causa-efecto
(Martínez et al., 2014; Pérez-Álvarez et al., 2007).
La única relación causal estadísticamente comprobada es la de la afección de
mujeres con alergia materna o atopia5, presente en el 41% de los casos, con lo que
se atribuye su factor causal a una reacción anafiláctica a algún componente del
líquido amniótico, existiendo una mayor incidencia en gestantes con bebés de sexo
masculino (Pérez-Álvarez et al., 2007).
Tabla 3
5 Carácter hereditario de una persona que presenta reacciones alérgicas con una
frecuencia anormalmente elevada
52 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
infeccioso sistémico y grave que afecta de manera general a todo el organismo,
desencadenando una respuesta inflamatoria general que puede afectar tanto a las
gestantes tras el parto o un aborto (Cabero, Zapardiel, Pelegay, & Villegas, 2007).
Habitualmente está causado por gérmenes como son el Streptococcus
agalactiae, Streptococcus pyogenes o Escherichia coli que colonizan e infectan el tracto
genital y urinario de la mujer durante la expulsión del feto u ovocito. Este tipo de
infecciones era muy común en los partos hospitalarios de mediados del siglo XIX,
por la falta de higiene del personal sanitario, aunque en estos tiempos recientes, se
estiman al menos 75.000 muertes al año por esta causa, sobre todo, en países pobres
(Van Dillen, Zwart, Schutte, & Van Roosmalen, 2010).
Su profilaxis se basa en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades que
existan en el embarazo y que predispongan a una infección puerperal, así como la
realización de medidas adecuadas en el parto o cesárea y posparto como son las
recomendadas por la SEGO:
-Medidas de asepsia y antisepsia en el parto, evitando tactos vaginales y
sondajes vesicales innecesarios, así como los partos muy traumáticos.
-Suturar cuidadosamente los desgarros y/o episiotomía.
-Reponer de manera inmediata la sangre perdida en las anemias posparto.
-Profilaxis antibiótica de la infección puerperal postcesárea.
-Deambulación precoz puerperal e inicio de profilaxis de tromboembolismo
venoso cuando esté indicado.
La sepsis materna o puerperal es una complicación obstétrica frecuente,
aunque el uso de profilaxis adecuado ha hecho que disminuya mucho su incidencia
a lo largo de los años, situándose ahora mismo en el 0,2% de todos los nacimientos
bien por vía vaginal o cesárea (Cabero et al., 2007).
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 53
diagnóstico y tratamiento precoz unido a las medidas de soporte han disminuido la
mortalidad materna de manera considerable (Goya, Bajo, & García-Hernández,
2007).
Es un evento raro con una incidencia del 0,07%. Esto es debido a los diversos
factores causales, entre ellos, el número de cesáreas anteriores que ha sufrido la
gestante y la calidad de vigilancia durante el proceso de parto de la misma. La
sospecha clínica es de vital importancia para su correcto y precoz diagnóstico y
manejo (Martínez-Garza et al., 2012).
La causa más frecuente de la rotura uterina es la apertura de la cicatriz de
una cesárea previa, la estimulación del parto con oxitocina y prostagladinas
también lo produce entre otras causas (Guntiñas et al., 2004).
Hoy en día, se recomienda el parto vaginal tras una cesárea anterior, siempre
y cuando el manejo del trabajo de parto sea adecuado y no existan
contraindicaciones para un parto vaginal. El tratamiento será individualizado
según la etiología de la rotura, incluyendo la cirugía y medidas de soporte para
prevenir o tratar el shock asociado, así como la profilaxis antibiótica para la posible
infección (Goya et al., 2007).
La mortalidad materna ha experimentado un descenso en relación a esta
emergencia obstétrica en los países desarrollados, pero es importante señalar que,
en los países en desarrollo, tanto la mortalidad como la morbilidad materna y fetal
continúa elevada. Los factores de riesgo más relevantes son un bajo nivel
socieconómico, limitado o nulo control del embarazo, multiparidad y un trabajo de
parto prolongado y/o estacionado. La mortalidad perinatal es la consecuencia de la
rotura uterina más grave e importante a nivel mundial, variando entre el 46% y el
70% de los casos, estableciéndose en el 11% en los países desarrollados según la
bibliografía consultada (Martínez-Garza et al., 2012).
54 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
definiciones que describen los acontecimientos asociados al resultado del embarazo,
entre los que se pueden encontrar los siguientes términos (Castán & Tobajas, 2013):
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56 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
muertes maternas (MM) en España es la llevada a cabo por De Miguel Sesmero et
al., actualizada en el año 2015, en la que en tres periodos de tiempo (1995-1997,
2005-2007 y 2010-2012) se extrapolaron los datos a través de encuestas nacionales
que permiten hacernos una idea de la morbi-mortalidad española desde el año
1995 hasta hoy en día.
En la tabla 4 se detallan las causas tanto obstétricas como no obstétricas de
muerte materna así como el número de casos y su incidencia a lo largo de los años
en España.
Tabla 4
No obstétricas
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 57
Las soluciones sanitarias planificadas para prevenir o tratar las
complicaciones son globalmente conocidas. Es un derecho fundamental el que
todas las mujeres dispongan de acceso a la atención prenatal durante el proceso de
embarazo, a la atención especializada durante el parto, y a la atención y apoyo en la
fase puerperal. Para ello, es indispensable que todos los partos sean atendidos por
profesionales sanitarios capacitados y adecuadamente formados, debido a que la
atención y el tratamiento a tiempo pueden suponer para la mujer y el niño la
diferencia entre la vida y la muerte (Say et al., 2014).
Las hemorragias graves que pueden ocurrir tras el parto pueden matar a una
mujer sana en dos horas si no recibe la atención y medicación adecuada (Llacer-
Pérez et al., 2015).
Las infecciones puerperales pueden ser tratadas con una buena higiene local,
así como reconociendo y tratando a tiempo los signos tempranos de una posible
sepsis.
La preeclampsia debe detectarse y poder tratarse antes de la aparición de
convulsiones (eclampsia) u otras complicaciones potencialmente mortales. La
correcta administración de fármacos como el sulfato de magnesio a pacientes con
signos de preeclampsia puede reducir el riesgo de que padezcan eclampsia (Curiel-
Balsera et al., 2011).
Las complicaciones en el parto, las evitables en buena parte se solucionan
con un manejo adecuado según protocolos específicos, entrenamiento de los
profesionales involucrados de manera continuada, proporcionando una atención
segura y de calidad acreditada, realizando sesiones de reflexión y feedback entre
los trabajadores para mejorar políticas y actuaciones de prevención y tratamiento
de urgencias obstétricas (Martínez-Garza et al., 2012).
Para evitar la muerte materna también es fundamental que se eviten
los embarazos no deseados o a edades demasiado tempranas. Es necesario
garantizar a todas las mujeres, y en particular las adolescentes, el fácil acceso a la
contracepción, a servicios que realicen abortos seguros en la medida en que la
legislación lo permita, y a una atención de calidad después de un episodio de
aborto (Say et al., 2014).
58 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
2.1.3.2. Morbimortalidad neonatal
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 59
cuidado perinatal (Gispert, Barés, Puigdefabregas, & Grupo para el Consenso en la
Mortalidad Evitable, 2006).
La salud materna y neonatal están estrechamente relacionadas. Una de las
recomendaciones de la OMS en su último informe de estadísticas sanitarias
mundiales de 2014 es que hay que centrar la atención en salvar la vida a más recién
nacidos: aunque la tasa de mortalidad en menores de 5 años de edad, entre 2000 y
2012 ha disminuido de 75 a 48 muertes por 1000 nacidos vivos, es una realidad el
hecho de que en 2012 murieron aún unos 6,6 millones de niños en el mundo. Se
conoce que el periodo más peligroso y vulnerable son los primeros 28 días de vida,
en el que se cuenta con el 44% de las muertes en menores de 5 años siendo las
muertes por asfixia y traumatismos del parto (complicaciones durante el parto) las
que forman casi el 12% de las causas evitables (OMS, 2016).
60 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
incidentales o accidentales, de la que sobrevive por el tratamiento instituido o
producto del azar" (Moore, 2012).
Muchas emergencias obstétricas corresponden a eventos centinela que, de su
análisis, se pueden extraer conclusiones de aprendizaje para mejorar en el
comportamiento del equipo sanitario. A pesar de la resolución de una emergencia
obstétrica, no hay que obviar el hecho de otra posibilidad, quizá mejor, en la
actuación del equipo que hubiera reducido la morbilidad y mortalidad materno-
fetal (Martínez et al., 2014).
Este concepto de Near Miss es relativamente nuevo en la atención sanitaria
materna, y cada vez se hace más significativo en las zonas con baja tasa de
mortalidad materna como es el caso de los países desarrollados (Hall, 2001). Se ha
demostrado que el uso de los datos recopilados en SAMM es un mecanismo para
identificar las deficiencias o prioridades del sistema de salud en la atención de la
salud materna más rápidamente que la información que nos proporciona el
número de muertes maternas (Drife, 1993). Una de las ventajas que ofrece es que
los eventos son lo bastante poco frecuentes como para no sobrecargar el propio
proceso de captura de datos. No obstante, su uso rutinario como indicador es
limitado debido a la falta de criterios uniformes de identificación de los casos (Say
et al., 2014).
En el manejo de las emergencias obstétricas, podemos diferenciar tres
aspectos a tener en cuenta para poder analizar y minimizar los eventos adversos o
near miss en las maternidades del mundo. El primero sería la comunicación de los
eventos adversos, near miss o también llamados eventos centinela, en un segundo
punto añadiríamos el análisis de las reclamaciones y demandas judiciales que se
hagan al profesional, equipo u centro hospitalario, y en un tercer lugar, pero no por
ello menos importante, se debe contar con las auditorías clínicas (Martínez et al.,
2014).
En un estudio de 2010, Camaño et al. nos muestran la morbimortalidad de un
servicio de obstetricia y ginecología en el Hospital Universitario Madrileño Doce
de Octubre, donde se establecen una serie de eventos o sucesos adversos (SA)
seleccionados tras revisar la literatura obstétrica, seguir las recomendaciones de la
Agency for Health Care Research and Quality (AHQR) y tras evaluar las
necesidades y prioridades del servicio de obstetricia en concreto a estudio. Se
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 61
clasificaron según fueran sucesos centinela, sucesos adversos prenatales, intraparto
o del puerperio y se detallan en la tabla 5 :
Tabla 5
62 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Tabla 5
Debido a que los eventos centinela como la muerte materna, cirugía en sitio
incorrecto y asfixia neonatal a término, afortunadamente son poco frecuentes en
obstetricia, los resultados o la comparación entre los hospitales es poco probable
que sea posible o útil. Los datos relativos a los eventos centinela son más
apropiados de utilizar para activar análisis de causa interna o procesos de revisión
cualitativa. Para establecer los indicadores de morbilidad maternos y neonatales
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 63
más adecuados, cada institución debería personalizar la selección de estos
indicadores, basándose primeramente en la evidencia científica y afinando según
sus prioridades locales y datos disponibles, completando con indicadores de
calidad derivados de un feedback realizado a los profesionales sanitarios
involucrados de primera mano (Janakiraman & Ecker, 2010).
Janakiraman & Ecker en 2010 realizaron una amplia revisión donde definen
los indicadores ideales obstétricos, y señalan la dificultad que supone la tarea de
seleccionar estos indicadores útiles de calidad en obstetricia, tal vez en parte,
porque afortunadamente, los eventos adversos en obstetricia son raros y porque no
toda la información obstétrica se encuentra registrada en los datos. Los eventos
adversos elegidos son aquellos que aparecen más en la literatura obstétrica (Joint
Commission and National Quality Forum web sites). Estos son:
• Referentes a la salud materna: Muerte materna, admisión a Unidad de
Cuidados Intensivos (UCI), reintervención en paritorio o quirófano tras parto,
ruptura uterina y desgarro perineal de tercer o cuarto grado.
• En relación a la salud fetal o neonatal: Resultado menor a 7 a los 5 minutos en
el Test de Apgar, daño fetal relacionado con el parto, muerte intraparto o muerte
neonatal en bebés de más de 2.500 gramos de peso y admisión inesperada a UCI
neonatal en bebés de más de 2.500 gramos por más de 24 horas.
El Índice de Eventos Adversos o AOI (en sus siglas en inglés, Adverse
Outcomes Index) es interesante en su capacidad para recoger un amplio rango de
resultados obstétricos incorporando eventos centinelas y complicaciones
obstétricas frecuentes, a pesar de que requiere de una extensa recogida de datos. El
Índice de Eventos Adversos (AOI) es el número de nacimientos (en porcentaje)
complicados dividido por el número total de nacimientos (Mann et al., 2006).
Según la Agency for Health Care Research and Quality (AHRQ):
La Tasa de Trauma relacionada con el parto (AHRQ´s birth-trauma rate)
tiene en cuenta la proporción de neonatos que pesan más de 2.500 gramos que han
padecido un trauma relacionada con el parto (incluyendo los daños en esqueleto y
órganos, excluyendo lesión en plexo braquial).
64 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
La Tasa de trauma obstétrico (AHRQ´s obstetric-trauma rate) es la
proporción de nacimientos con trauma en la madre de desgarros de 3er y 4º grado.
La tasa de cesáreas llevadas a cabo en un servicio de obstetricia y el número
de partos vaginales tras una cesárea (VBAC, Vaginal Birth after Cesarean) son
indicadores clásicos de medición de calidad en obstetricia, medidas por
importantes organizaciones como The Joint Commission on Accreditation of
Healthcare Organizations, the National Perinatal Information Center (NPIC) and
the Maryland Hospital Quality Indicator Projecto. Sin embargo, estas medidas
cuentan con el inconveniente de no ser del todo fiables, ya que, en los últimos años,
cada vez más pacientes reclaman cesáreas electivas y, además, las cesáreas
programadas son la opción más extendida para finalización de embarazos con
presentación de nalgas (Mann et al., 2006).
En la tabla 6, se desglosan esquemáticamente los indicadores obstétricos más
frecuentes y utilizados según la evidencia científica.
Aunque el AOI proporciona la medición de la frecuencia de los nacimientos
con efectos adversos, no mide la severidad de esos resultados obstétricos
traumáticos. Para ello, la Joint Commission on Accreditation of Healthcare
Organizations nos define la puntuación WAOS (Weighted Adverse Outcome
Score), como una puntuación estandarizada que se da a cada evento adverso para
poder medir la gravedad del resultado, a mayor severidad del evento, mayor
puntuación WAOS tendrá ese evento adverso. El WAOS es la suma de esas
puntuaciones dividido por el número total de partos. La puntuación WAOS de
cada evento adverso, se señala en la tabla 7.
El Severity Index o SI describe la severidad de los resultados en base al
WAOS. El SI es la suma de los eventos adversos dividido por el número de
nacimientos complicados.
Estos índices ayudan a medir el impacto de las medidas que se utilizan para
el aumento de la calidad de los servicios de obstetricia.
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 65
Tabla 6
Tabla 7
66 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 67
que permiten acreditar que un profesional posee las competencias necesarias para
el cumplimiento de su trabajo y poder llevarlo a cabo con un determinado nivel de
calidad y excelencia (Iriarte, 2013).
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CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 69
de administración inadecuado, los cuales están influenciados por las distracciones
ambientales, la falta de comunicación y el mal etiquetado de los fármacos (Durá,
2013; Maddox, Wakefield, & Bull, 2001).
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CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 71
cuando podemos ver un alineamiento de los agujeros o imperfecciones cuando se
produce el efecto adverso (Figura 5).
RIESGOS
SANITARIOS
EVENTO
ADVERSO
72 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
pública Posee tres ejes fundamentales que actúan de manera sinérgica entre sí: La
cultura frente a la seguridad del paciente, procesos Seguros y Aprendizaje
Organizacional. Modelo propuesto por Metrosalud, en Colombia, orientado a
fortalecer no solamente la dimensión técnica, sino también la interpersonal y
humana (Metrosalud, 2013).
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 73
organizaciones en más de 70 países a nivel mundial, considerándose el estándar de
oro en cuanto a calidad asistencial. Escasos son los centros sanitarios que han
logrado formar parte en esta prestigiosa y laboriosa acreditación, sólo 10 centros
hospitalarios españoles disfrutan de esta credencial (The Joint Commission, 2016).
La JCI recomienda la instauración de estrategias para conseguir objetivos de
acreditación, calidad y seguridad de los pacientes a través del entrenamiento de
profesionales sanitarios. Clark, Fisher, Arahef, & Druzin (2010), junto a otras
organizaciones internacionales, documentan de manera consistente que los fallos
de comunicación y la falta de trabajo en equipo son contribuidores mayores en los
resultados obstétricos adversos.
Dentro de las recomendaciones de la Joint Commission, para los eventos de
alto riesgo, como la distocia de hombros, la cesárea urgente, la hemorragia materna
y la reanimación neonatal, se propone llevar a cabo simulacros clínicos para ayudar
a preparar al personal cuando estos hechos ocurran, y conducir debriefings para
evaluar el trabajo en equipo e identificar áreas de mejora. Se atribuyen dos tercios
de los eventos centinelas neonatales a los fallos en comunicación (The Joint
Commission, 2004).
La Sociedad Española de calidad asistencial (SECA) publicó en 2012 una guía
de indicadores de calidad para hospitales del Sistema Nacional de Salud,
concentrándose, sobre todo, en las dimensiones de efectividad y seguridad. Los
indicadores que se propusieron para el sector obstétrico, los cuales miden la
morbilidad materna y neonatal fueron: partos por cesárea, episiotomías en partos
eutócicos, partos con analgesia epidural, contacto precoz madre-recién nacido e
inicio temprano de la lactancia materna (SECA, 2012).
El proceso de acreditación desarrollado por la JCI es muy exhaustivo y está
basado en la evaluación de más de 1.200 elementos de medición relacionados con la
seguridad del paciente, accesibilidad y continuidad de la atención; derechos del
paciente y su familia; evaluación y atención; investigación; educación del paciente
y su familia; gestión y mejora de la calidad; gestión de la información; formación y
cualificación del personal; gestión y seguridad de las instalaciones; órganos de
gobierno; liderazgo y dirección; y prevención y control de las infecciones.
La Joint Commission es, a día de hoy, la organización con más experiencia en
acreditación sanitaria en todo el mundo, y cuenta con más de 50 años de
74 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
dedicación a la mejora de la calidad y la seguridad de las organizaciones sanitarias.
La acreditación de la Joint Commission International tiene un periodo de validez
de tres años, durante el cual la JCI sigue velando por que se continúen cumpliendo
los estándares de calidad en los centros de salud acreditados (The Joint
Commission, 2016).
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 75
• Consulta de lactancia materna donde un/a matron/a experto/a en lactancia y
acreditada como IBCLC6 trata los problemas derivados de lactancia materna.
• Talleres multiprofesionales de apoyo al nacimiento destinados a madres y
padres donde se le ofrece una visita al paritorio.
• Creación de una página web: www.paritoriosonline.com de libre acceso
para el asesoramiento e información del proceso de embarazo, acreditada por el
Ministerio de Sanidad en el catálogo de Buenas prácticas del Sistema Nacional de
Salud. Con más de 20.000 visitas anuales, se ofrece información fiable, contrastada,
basada en evidencia científica, y elaborada por profesionales sanitarios.
• Aplicación móvil YOembarazo donde las gestantes pueden resolver dudas
y consultar el desarrollo de su embarazo y los cambios que se producen durante
este periodo, tanto para el bebé como para la madre.
• Taller creativo de pintura de barrigas de embarazo y fotografía para futuros
padres.
• Talleres de Pilates para embarazadas.
6 IBCLC: Consultor de Lactancia Certificado (International Board Certified Lactation
Consultant por sus siglas en inglés)
7AIPAP®: Método de acondicionamiento general y pélvico en el agua, donde se trabajan
una serie de ejercicios específicos para el embarazo preparando todos los músculos,
ligamentos y tendones que intervienen en los movimientos y posturas que facilitan el parto.
8Entonox: Óxido nitroso, gas que la gestante puede autoadministrarse de manera
inhalada para aminorar el dolor de las contracciones en el periodo activo del parto.
9Agua destilada en Rombo de Michaelis: Técnica de infiltración intradérmica de agua
destilada en la zona lumbar de la gestante para aliviar el dolor de las contracciones en una
fase inicial del parto
76 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
• Acompañamiento de la pareja en las cesáreas y contacto piel con piel.
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 77
Salud) obtuvieron esta acreditación recientemente siendo los primeros de la
Comunidad Valenciana.
78 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
• Eliminación o disminución de los factores de riesgo que favorecen dicho
problema.
• Definición de los cuidados y/o actuaciones para la prevención de dicho
problema.
• Disminución de la variabilidad de la práctica (basándose en protocolos
establecidos, guías clínicas, se discuten casos concretos y analizando áreas de
mejora).
• Optimización de los recursos existentes (tanto materiales como humanos).
• Mejora de la continuidad de cuidados entre los diferentes ámbitos de
actuación.
• Formación de los profesionales si procede.
• Promoción de la educación de la familia y cuidadores.
• Al mes siguiente se valora si las medidas tomadas han mejorado el
indicador.
El Hospital de Torrevieja cuenta con un plan de calidad y seguridad (Plan
Estratégico, Seguridad del Paciente, 2016) siguiendo las indicaciones de la Joint
Commission, al cual todos los trabajadores tienen acceso a través de la Intranet en
el que se detallan medidas y procedimientos a realizar, con vídeos explicativos y
esquemas fáciles de memorizar para ayudar a todo el personal a conseguir una
asistencia de calidad (Departamento de Salud de la Ribera, 2017).
Además, a nivel de registros, se cuenta con la implementación de SINEA, que
es un Sistema de notificación de Eventos Adversos de la Comunidad Valenciana
cuyo objetivo es mejorar la seguridad de los pacientes a partir del análisis de
situaciones que produjeron o podrían haber producido daño a pacientes, registrado
por cualquier profesional de la organización que identifique un incidente que esté
en relación con la seguridad del paciente. Una vez registrado, se podrán entonces
implementar las medidas acordadas y realizar un feedback de estas medidas a los
profesionales o bien a través del e-mail, en forma de boletín, jornadas o casos
clínicos.
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 79
Tabla 8
80 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
• Excelencia técnica
• Comunicación
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 81
2.3. SIMULACIÓN CLÍNICA
82 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Marguerite Le Bousier du Coudray (1715-1794) que desarrolló el primer
instrumento pedagógico de simulación: un maniquí de lana y cuero rosa, relleno de
algodón, para enseñar a médicos y matronas las técnicas relacionadas con el parto
normal y gemelar (Moran, 2010).
Fue una de las mayores transmisoras de conocimiento sobre temas de
embarazo que, tras una primera etapa en París, recorrió Francia y sus alrededores,
durante casi 30 años, impartiendo cursos de dos meses de duración tanto a
matronas como a cirujanos. Desarrolló como método de enseñanza, un detallado
programa educacional que incluía 40 lecciones y que dieron como resultado la
reducción de la mortalidad materna e infantil y la mejora del conocimiento sobre el
parto normal y de riesgo (Gelbart, 1998).
Su innovador simulador para la época a escala real constaba de una parte
inferior del cuerpo de una mujer, con una pelvis real, un útero y muñeco de trapo y
cuero que ella misma fabricó, con el que pretendía escenificar la secuencia de
técnicas necesarias para la asistencia al parto y alumbramiento, y también disponía
de otros muñecos maniquís que simulaban a gemelos y a un feto de siete meses,
con los que podía enseñar partos complicados o de alto riesgo entre los asistentes a
sus cursos.
La "matrona del Rey", tal y como se la conocía, no sólo fue pionera en
métodos de enseñanza en sanidad a través de la simulación, sino que supuso el
epítome del compromiso profesional en ciencias de la salud, educando
aproximadamente a 10.000 estudiantes, de todas las clases y estatus sociales de
manera voluntaria y gratuita (Moran, 2010).
Hoy en día se puede ver una réplica de este maniquí-simulador de parto en el
Musée Flaubert (Rouen) (Figura 6).
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 83
84 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Y es que la obstetricia, nos ha dejado su legado desde los inicios de la historia,
si nos remontamos al paleolítico, ya las pinturas rupestres mostraban a mujeres
acompañando a otras mujeres en sus partos. La figura de la matrona ha estado
presente en todas las épocas de la historia de la Humanidad, el mundo egipcio, la
antigua Grecia, el Imperio Romano..., consolidando una de las profesiones más
veteranas del mundo (Neri-Vela, 2017).
Son abundantes los ámbitos en los que desde estas primeras formas de
simulación se ha aplicado con éxito como parte de la formación y certificación de
los profesionales: espacial, aeronáutica, deportiva, meteorológica, incluida la
enfermería y medicina y más específicamente, la obstetricia y ginecología.
En un segundo periodo, en 1911, fue creado el simulador "Señora Chase" en
el Memorial Hospital en Pawtucket, Rhode Island. Era un modelo de maniquí
donde las enfermeras estudiantes podían practicar habilidades tales como
inyecciones en los brazos y tratamientos uretrales, vaginales y rectales, sin ningún
riesgo hacia los pacientes (Wildorf & Doyle, 2006).
Hacia la segunda mitad del siglo XX, Asmund Laerdal, un diseñador de
muñecos en Noruega creó un modelo de simulador llamado Resusci Anne,
fabricado con fines educativos para la reanimación cardiopulmonar. En 1929, de
mano de la industria aeronáutica, aparece el primer simulador de vuelo, creado por
el ingeniero Edwin A. Link, con el propósito de entrenar a los pilotos de aviación y
así reducir la incidencia de siniestros aéreos y mejorar el manejo de eventos críticos
(Reznek, Harter, & Krummel, 2002).
Así como en la aviación, en materia de ciencias de salud también existen
situaciones críticas en donde se ponen en peligro la vida de las personas, y que se
requiere de una actuación rápida y eficaz para salvar sus vidas. Es el
entrenamiento y la experiencia lo que favorece evitar eventos trágicos y conseguir
la optimización del rendimiento de los profesionales involucrados.
Posteriormente, en un tercer periodo más avanzado y tecnológico, se crea el
simulador denominado Sim One en la Universidad Southern California, el cual se
caracterizaba por reproducir aspectos humanos en el simulador, utilizado para el
dominio de la técnica médica de intubación oro-traqueal durante la inducción de la
anestesia. En 1986, fue creado el primer simulador a escala real (SER) para poder
ser utilizado por un equipo multidisciplinar (anestesiólogos, cardiólogos,
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 85
intensivistas...) Sus creadores, dos equipos de anestesiólogos de las Universidades
de Standford y de Florida, liderados por el Dr. David Gaba y el Dr. De Anda
desarrollaron este simulador con el objetivo de mejorar la seguridad del paciente
con la adquisición de habilidades clínicas, toma de decisiones, trabajo en equipo y
capacidad de liderazgo (Gaba & De Anda, 1988).
Se generan también los denominados "Part task trainers", entrenadores por
partes y complejos maniquís como el Human Patient Simulator® de la empresa
Medical Education Technologies Inc. (METI), o el SimMan® de la empresa
Laerdal®.
En un cuarto periodo, es visible un importante avance tecnológico con la
creación de modelos más competentes y reales, con simuladores integrados con
sistemas informáticos. Algunos de estos ejemplos son el SimMAN 3G® y
SIMBABY® de la empresa Laerdal, o el simulador maternofetal Lucina® de Cae
Fidelis, el cual permite la recreación del parto normal y el tratamiento de sus
posibles complicaciones.
En los últimos años se han desarrollado los simuladores hápticos o
simuladores de realidad virtual. Los "Haptic simulators" son simuladores
tridimensionales interactivos por ordenador, caracterizados por un software de
tercera y cuarta generación donde la sensación y percepción táctil, visual y auditiva
es de gran realismo. Su uso, aunque aún no muy extendido es principalmente en el
campo de la cirugía (laparoscopia o endoscopia) y en enfermería en la
cateterización endovenosa, por ejemplo.
A modo de resumen de la evolución de la simulación clínica en las ciencias
de salud, se muestran en la tabla 9, los principales modelos y sus investigadores
(Amaya, 2007; Herrmann, 2008):
86 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Tabla 9
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 87
2.3.2. Tipos de simulación clínica
Durante una emergencia real, se hace muy difícil poder entrenar y evaluar su
manejo adecuado, debido a la escasez de tiempo para detenerse y poder pensar
sobre la próxima actuación o protocolo establecido, por ello, la simulación
constituye un ambiente idóneo para practicar situaciones de emergencia sin poner
en peligro la vida de los pacientes (Forrest & Taylor, 1998).
Existen varias clasificaciones de la simulación clínica en relación al concepto
de “fidelidad”, término que define el grado de realismo de los modelos usados. Son
tres los tipos o modalidades de simulación descritos en la literatura según este
concepto: simulación de baja fidelidad, de fidelidad intermedia y de alta fidelidad
(Maran & Glavin, 2003).
El entrenamiento basado en la simulación clínica es clasificado según Bradley
en tres niveles de complejidad: baja, intermedia y alta (Bradley, 2006):
1. Complejidad baja: En este tipo de simulación se pueden utilizar modelos
sencillos, pasivos o no interactivos para poder entrenar las habilidades básicas de
manera aislada, como por ejemplo los cuidados básicos del paciente, el aprendizaje
de la anatomía humana, maniobras de extracción y estabilización de pacientes
politraumatizados, maniobras de soporte vital básico, extracción de analíticas, etc.
Dentro de esta clasificación, también podríamos nombrar los simuladores de partes
de animales, como patas de cerdo para la enseñanza y práctica de suturas en la piel
o huesos de pollo para la práctica del acceso intraóseo.
La simulación de baja fidelidad o de bajo perfil tecnológico representa partes
anatómicas del cuerpo humano (Part-Task-Trainers) que se usan para la enseñanza
de habilidades técnicas básicas, y formarían parte de la anteriormente denominada
Simulación de Complejidad baja. Son simuladores de uso frecuente, debido a su
bajo coste y fácil manejo, por lo cual, los hacen accesibles a muchos centros de
formación y permiten practicar los procedimientos a grupos de participantes más
amplios que los de alta fidelidad (Durá et al., 2015). Abarca una gran lista de
simuladores, como pueden ser torsos para auscultación, intubación o sondajes,
pelvis para exámenes ginecológicos o exploraciones obstétricas, extremidades para
la práctica de venopunciones, vendajes y un largo etcétera (Figura 8).
88 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 89
calidad que registra la monitorización y respuestas del paciente y nos ofrece, a
través de un ambiente creado similar al real, la reproducción de multitud de
situaciones de cuidado básico y avanzado (canalización vías venosas,
administración de medicación, intubación pulmonar, gástrica y vesical, ventilación,
desfibrilación...) y la formación a nivel individual y/o grupal de habilidades tanto
técnicas como no técnicas (reflexión de casos, trabajo en equipo multidisciplinar,
comunicación, capacidad de tomar decisiones y liderazgo).
90 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
estará indicado la realización de simulación de baja fidelidad mientras que los
participantes con experiencia o profesionales se beneficiarán más de los
simuladores de alta fidelidad (Aggarwal et al., 2010).
Cabe destacar otros dos tipos de simulación también utilizados para la
formación de profesionales, como es la simulación con pacientes con actores y la
simulación con híbridos (Riancho, Maestre, del Moral, & Riancho, 2012).
La simulación con actores consiste en utilizar personas (actores) como
pacientes en el escenario simulado, que anteriormente han sido entrenados y
"disfrazados" para ello. Como ejemplo apropiado para este modo de simulación
tenemos la entrevista clínica que se desarrolla en las consultas de enfermería o de
urgencias, el cuidado extrahospitalario a nivel domiciliar o en momentos dónde se
quiera entrenar la comunicación de malas noticias o la reacción a comportamientos
extraños de pacientes y/o familiares.
La simulación "con híbridos" es un tipo de simulación donde se utiliza un
simulador pasivo o inanimado, como pueden ser los "part-task-trainers, combinado
con la intervención de actores (participantes reales) para una mayor recreación del
escenario. Un ejemplo muy utilizado en formación es en las simulaciones
obstétricas de partos, donde se utiliza un simulador de partos sujeto por la paciente
(actriz embarazada) a modo de barriga como es el caso de MamaNatalie® para
poder simular reacciones y movimientos y así conseguir un efecto más real (Figura
10).
Fuente propia.
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 91
92 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
• Ofrece una mejora a nivel personal, del equipo sanitario y, por consiguiente,
de manera general, del sistema sanitario.
• Es un método útil para la necesidad de reciclaje y formación continuada de
los profesionales sanitarios.
Algunas de las limitaciones o desventajas (Figura 11) que encontramos en la
simulación de alta fidelidad son:
• La limitación principal está relacionada con su elevado costo. El precio del
equipo, que incluiría el simulador de alta fidelidad, las aulas acondicionadas para
su uso, sistema de videograbación y recursos humanos necesarios, puede variar,
dependiendo del tipo de simulador y del fabricante, entre unos 35.000 a 70.000
euros aproximadamente (Durá, 2013).
• Se hace necesario una formación específica en su uso por parte de los
docentes o instructores en simulación debido a la compleja tecnología y uso de los
simuladores.
• Puede llegar a producir ansiedad en los participantes, debido a la sensación
de estar siendo observados y evaluados, así como a no estar familiarizados con el
simulador (De la Horra, 2010).
• Otra limitación descrita es la falta de realismo en los escenarios y la falta de
humanidad en los pacientes o simuladores, aunque cabe destacar que el
perfeccionamiento de los simuladores es cada vez mayor.
• La falta de realismo en los casos diseñados es otra desventaja a la que se
enfrenta la simulación de alta fidelidad (Alinier, 2007).
Es importante considerar que el mérito de un simulador no es su complejidad
sino su utilidad, la frecuencia y adaptación para ser utilizado, y no prescindir de la
simulación por no disponer de un simulador de alta fidelidad, ya que, cualquier
forma de simulación es válida y óptima para el aprendizaje (Palés Argullós &
Gomar Sancho, 2010).
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CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 95
crítico en cualquier ámbito que pueda ser controlado, medible y evaluado (Cohen,
1999).
Es importante señalar que esta forma de aprendizaje a través de la simulación
se basa en el principio ético de "no maleficiencia", ya que la actuación no se lleva a
cabo sobre el paciente real. Una vez adquiridas las habilidades que se necesiten
consolidar en el paciente simulado, se actuará de forma segura no sólo ante el
paciente, sino ante su familia también (Galindo & Visbal, 2008).
A la hora de la preparación de una sesión de simulación clínica, es necesaria
la definición de competencias que se desean adquirir, así como los objetivos de
aprendizaje planteados.
En el ámbito de las ciencias sanitarias, se ha comprobado la necesidad de
introducir metodologías de enseñanza que integren conocimientos y habilidades en
el contexto clínico, para poder evaluar las competencias profesionales, es decir lo
que se sabe, lo que se sabe hacer y lo que realmente se hace (De la Horra, 2010).
La palabra competencia, según la Real Academia Española, es definida como
"pericia, aptitud, idoneidad para hacer algo o intervenir en un asunto determinado",
Diccionario RAE (2001) y Kane (1992) la definen como el grado en el que una
persona puede hacer uso de sus conocimientos, aptitudes, actitudes y buen juicio
relacionados con su profesión, para poder ser capaz de solventar las situaciones de
su trabajo correctamente. Además, según la Ley orgánica 16/2003, la competencia
es definida en el sistema sanitario como la aptitud del profesional sanitario para
integrar y poder aplicar los conocimientos, habilidades y actitudes que están
asociados a las "Buenas Prácticas" de su profesión para solucionar las diferentes
situaciones planteadas en su trabajo. Para su consecución, se hace necesario valorar
la competencia en su completa magnitud (Figura 13), estando ésta compuesta por:
saber (conocimientos); saber hacer (habilidades); saber ser (actitudes), querer hacer
(motivación) y poder hacer (aptitud profesional y medios) (Pereda & Berrocal,
2001).
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98 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
el simulador y con los instructores, y así poder conseguir objetivos tanto
individuales como grupales.
Dieckmann et al. (2009) dividen en 8 fases el ambiente de simulación, las
cuales no necesariamente deben estar todas presentes, pero sí interconectadas entre
sí:
1. Sesión informativa previa, que tiene lugar antes del inicio de la
simulación y cuenta como objetivo principal el facilitar una información
introductoria mediante envío de material de consulta, preguntando expectativas,
etc.
2. Introducción al ambiente: Es necesario establecer un clima de
confianza y comodidad, y en esta fase se informa a los participantes de las
características de la simulación y las expectativas planteadas.
3. Reunión informativa sobre el simulador, donde se les presenta a
los participantes tanto el simulador, como el entorno y materiales que necesitarán
para poder llevar a cabo los escenarios con seguridad.
4. Introducción teórica. Se requiere ofrecer información o base teórica
sobre los casos planteados a desarrollar como puede ser evidencia científica,
protocolos o guías de actuación, etc.
5. Información sobre el escenario. Esta fase consiste en proporcionar a
los participantes datos relacionados con el caso propuesto, como pueden ser una
descripción de la situación clínica del paciente, los recursos humanos y materiales
de los que dispondrán para la consecución del escenario y los objetivos de
aprendizaje.
6. Diseño de escenario clínico. La elaboración del caso que se pretende
trabajar con simulación es una etapa importante y laboriosa que requiere de
experiencia específica en ello para evitar improvisaciones y errores de planificación.
7. Debriefing o reflexión sobre lo que ha ocurrido en la simulación. Es
una de las partes más destacadas conformando el núcleo de esta metodología. Se
analiza de manera autocrítica la experiencia de aprendizaje experimentada por los
participantes. Se abarcará más adelante de manera más amplia esta etapa debido a
su importancia y complejidad.
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 99
8. Finalización de la simulación. Se resume la actividad, se abarcan los
objetivos de aprendizaje logrados por el grupo y se concluye de manera crítica y
reflexiva.
Para diseñar una sesión de simulación de alta fidelidad, es necesaria mucha
preparación, por eso es recomendable contar con organización y una estructura a
seguir desde el principio. A continuación, se detallan los recursos a tener en cuenta
para crear un ambiente de simulación, así como los aspectos clave en la
elaboración de casos:
Recursos materiales:
Generalmente, las clínicas o laboratorios de simulación siguen un patrón
recomendado específico para la optimización de los recursos y para ofrecer
sesiones de calidad (Dieckmann, 2016; Durá, 2013).
• Sala de control: Es una sala que dispone de un cristal espejo que permite
visualizar la sala contigua o de simulación sin ser visto desde la misma. En ella se
encuentran ubicados los ordenadores necesarios para el control del escenario, así
como los aparatos de control de videograbación y audio. Hay un escritorio y sillas
para el instructor y técnico de simulación.
• Sala de simulación: Es la sala donde encontramos al SER o simulador de
alta fidelidad además de todos los materiales que simulan el ambiente real del
escenario diseñado, como por ejemplo, una planta de hospital, un box de urgencias,
un ambiente extrahospitalario, un quirófano...En ella dispondremos de todos los
materiales necesarios para la simulación del caso planteado(camilla o potro
obstétrico, mesas auxiliares, medicación, monitor de constantes, carro de parada,
desfibrilador, sueros, teléfono para simulación de llamadas, etc).
• Sala de debriefing: Es la sala donde tiene lugar el briefing o breve reunión
anterior a la simulación del caso, y el debriefing o posterior discusión y reflexión
del escenario. En ella se puede visualizar y oír el escenario que está siendo
simulado a tiempo real gracias a una pantalla conectada con la sala de simulación.
Vídeos que pueden ser visualizados a posteriori si así se cree conveniente para
revisar o comentar el escenario simulado. Dispone de mesas y sillas, idealmente de
disposición circular, así como el material o documentación de apoyo que sea
necesario.
100 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
• Material logístico: Es el material fungible y no fungible que se necesite para
recrear un espacio lo más parecido al real en la sala de simulación y que permita
realizar las técnicas establecidas para la consecución de los casos diseñados. Como
ejemplo de algunos de estos materiales tenemos pijamas, batas, mascarillas, calzas,
gasas, agujas, guantes, contenedor de agujas, sondas vesicales, material de
canalización de vías, fórceps, kit de partos, tubos para analíticas venosas,
gasometrías, etc.
Recursos humanos:
Se requieren de varias personas presentes en el momento de la simulación
clínica para conseguir el éxito en su escenificación, grabado y reflexión. Todas ellas
se complementan y ayudan en los diferentes casos clínicos y deben poseer un perfil
específico y formación especial en la materia de simulación:
• Facilitador o instructor: El principal rol del facilitador es facilitar un
ambiente seguro y de confianza para los participantes, a su vez, en el debriefing,
será quien mantenga una dirección centrada de la discusión establecida por el
grupo y utilice los objetivos de aprendizaje para dirigir la evaluación (Clark et al.,
2010). Supone una figura clave a la hora de coordinar cada escenario y dispone de
un entrenamiento específico en simulación de alta fidelidad que facilita la
aplicación de técnicas docentes y evaluativas para conseguir la mayor calidad en la
instrucción de la simulación clínica.
• Técnico en simulación: Es el encargado del mantenimiento y manejo del
simulador, el que prepara los casos y recursos materiales necesarios para la
adecuada preparación de los escenarios clínicos. Ayuda al instructor durante la
ejecución del caso a variar parámetros técnicos y controla el sistema de video
grabación por ordenador.
• Actor ayudante: Facilita la consecución del realismo en los escenarios,
actuando de diferentes roles (familiar del paciente, médico secundario, amigo, etc.)
durante el caso clínico. Son colaboradores que actúan siguiendo las indicaciones
del instructor, especificadas con anterioridad a la escenificación del caso y que
pueden aportar a la hora del debriefing un valioso punto de vista externo a lo
meramente profesional.
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 101
Aspectos clave en la elaboración de los casos:
Teniendo en cuenta las 8 etapas que nos definen Dieckmann et al. (2009) para
la elaboración de escenarios de simulación anteriormente comentadas y los
recursos necesarios para su consecución, se hace necesario desarrollar un guión del
escenario donde se tendrá en cuenta el estado del paciente y su desarrollo durante
el caso, el tiempo de ejecución esperado, el material necesario para la ejecución y
las limitaciones que nos podemos encontrar durante la simulación clínica, teniendo
idealmente un plan B para su correcta consecución (tener otra cámara de grabación
por si hubiera fallos en el sistema, disponer de otros simuladores de menor
fidelidad por si el SER no funcionara correctamente...).
El guión del escenario sirve como guía tanto para facilitar la labor del
instructor como para otros colegas o instructores que quieran replicar el trabajo de
simulación preparado. A continuación, se resumen los puntos fundamentales que
deben aparecer en cualquier guion de simulación (Maestre Alonso, 2018):
A) Datos iniciales: Se puede incluir el título del curso, del caso clínico a
realizar, autores, destinatarios, dónde va a tener lugar su desarrollo.
B) Objetivos: Es útil escribir los objetivos tanto generales como específicos
deseados a conseguir en la sesión de simulación.
C) Descripción narrativa breve del escenario: Incluir la situación clínica del
paciente, cómo se encuentra en el momento de la escenificación del caso.
D) Personas que intervienen en el escenario: personal necesario para la
preparación, realización y reflexión del escenario. También es conveniente señalar
los roles y/o funciones de cada uno.
E) Resumen de los puntos clave: Factores importantes que el instructor señala
para ayudar a una adecuada consecución del escenario, por ejemplo, cuándo entra
o sale el actor secundario al escenario clínico, si se realizan o no técnicas señaladas
anteriormente como objetivos de aprendizaje, etc.
F) Preparación del escenario: Supone la coordinación y preparación de los
recursos materiales y logística necesarios para la realización del caso, se puede
confeccionar un inventario para facilitar la tarea. Conviene hacer una prueba de
ensayo para verificar que se tiene todo preparado y no falta nada para el momento
de la escenificación.
102 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
G) Acontecimientos y datos para el simulador de pacientes: Incluye las constantes
vitales programadas para el simulador, la administración de medicación y sus
consecuencias en el SER, los cambios de situación del paciente, las posibles
resoluciones del caso y su finalización.
H) Elaborar un check list para el debriefing posterior: Es de gran ayuda a la hora
del debriefing tener un esquema de los principales puntos que se pretenden
abarcar en la fase de discusión posterior.
Maestre et al. (2013), argumentaron que, para conseguir el éxito en las
sesiones de simulación, se necesita desarrollar el diseño de cada caso, la
elaboración de una plantilla con el guion del escenario, describir los objetivos de
aprendizaje planteados y la información oportuna relacionada con el caso clínico.
La parte del debriefing en una sesión de simulación es la fase más importante
a tener en cuenta. Se define como "la conversación entre varias personas para
revisar un evento real o simulado, en la que los participantes analizan sus acciones
y reflexionan sobre el papel de los procesos de pensamiento, las habilidades
psicomotrices y los estados emocionales para mejorar o mantener su rendimiento
en el futuro" (Maestre & Rudolph, 2015, p.282).
Otro punto clave para asegurar un buen desarrollo del debriefing, es
promover la reflexión y el juicio crítico en todo momento, proporcionando un
ambiente relajado y de confianza donde los participantes se sientan respetados y
con libertad en su proceso de aprendizaje. Es fundamental la formación y
experiencia de esta metodología por parte del instructor de simulación para
conseguir el éxito en el debriefing (Savoldelli, Naik, Hamstra, & Morgan, 2005).
El instructor debe guiar y saber dirigir esta fase hacia los objetivos de
aprendizaje planteados, ayudar al participante a tener un papel dinámico y crítico,
sin posicionarse como autoridad o en un primer plano. Debe motivar a la
participación y contribuir a la adquisición del aprendizaje en simulación.
El mejor momento para su realización es justo después de realizar el
escenario de simulación (Patel & Snyder, 2010) debido a la facilidad de recordar lo
que se acaba de producir en el caso simulado. Otra recomendación de la fase de
debriefing es que su duración debe ser bastante superior al que se dio para la
realización del escenario, se estima de unos 30-45 minutos (Díaz et al., 2016) para
comentar lo ocurrido en el escenario, analizar las intervenciones, conseguir
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 103
establecer un debate o discusión y la plena satisfacción del proceso de simulación
(Fanning & Gaba, 2007).
Debido a la importancia de esta fase de debriefing, son muchos los autores
que definen su estructura, (Fanning & Gaba, 2007; García-Soto, Nazar-Jara, &
Corvetto-Aqueveque, 2014; Issenberg, 2006; Lederman, 1991; Rudolph, Simon,
Raemer, & Eppich, 2008), en el presente trabajo se desarrollará la descrita por
Steinwachs (1992), útil en la práctica de la simulación, y que divide el debriefing en
tres fases:
1. Fase de descripción: Los participantes relatan su percepción del
escenario. Es aconsejable el uso de preguntas como ¿qué ha sucedido? ¿cómo se
han sentido? ¿ha habido problemas? y ¿cómo los han solventado?. En esta fase el
"método plus/delta" nos facilita el resumen de lo ocurrido, siendo la parte "plus",
los aspectos que ellos consideran que han realizado bien en el escenario y el "delta”,
los aspectos a mejorar (Chang, Lee, Guo, & Huang, 2016).
2. Fase de análisis: Es la fase donde se razona y profundiza sobre las
causas y problemas de su actuación en el escenario (Rudolph et al., 2008). Algunas
preguntas pueden ser: ¿qué situaciones se han encontrado, ¿qué se puede hacer
diferente en otra ocasión? ¿por qué se ha actuado así?. Se produce un intercambio
de opiniones y se reflexiona sobre el caso clínico.
3. Fase de aplicación o transferencia: Se hace una aplicación a la realidad
de lo aprendido en el escenario clínico y su reflexión. Las cuestiones son del tipo
¿qué hemos aprendido? ¿cómo afrontaríamos esta situación en la vida real o
contexto clínico?.
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CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 105
El entrenamiento en simulación obstétrica no es un método que se limite
solamente al ámbito profesional, son numerosos los estudios que justifican su
implantación y desarrollo desde la formación universitaria, tanto a estudiantes de
medicina, enfermería, como en programas de residencia médica, de formación de
matronas/es y en personal ya titulado (Deering, Brown, Hodor, & Satin, 2006;
Martínez et al., 2014).
Cada vez más, en la formación pregrado, la simulación toma más
protagonismo como método ideal para adquirir habilidades técnicas y no técnicas
que ofrece aprendizaje y seguridad en los estudiantes. Scholtz et al. (2012)
publicaron en su trabajo que la simulación con simuladores de alta fidelidad es una
herramienta muy útil para ayudar a entender la fisiología del mecanismo del parto
en estudiantes de medicina.
Una de las limitaciones de la formación de profesionales mediante la
simulación es el instructor en sí. Es necesario personal especializado en simulación
para poder programar y realizar el desarrollo de las sesiones de una manera
productiva, segura y de calidad (Ennen & Satin, 2010).
La figura del tutor o instructor es clave en este proceso, debe existir una
relación de confianza entre él y las personas tutorizadas para poder desarrollar un
proceso de evaluación formativa (Fornells, Julià, Arnau, & Martínez-Carretero,
2008). Uno de los grandes retos a los que se ve sometido el instructor es el de poder
crear un ambiente de seguridad donde los participantes se sientan dispuestos a
participar de manera crítica y constructiva. El rol instructor en la fase de debriefing
consiste en mantener la discusión de una manera centrada y utilizar los objetivos
de aprendizaje para poder dirigir la evaluación (Clark et al., 2010).
Simuladores en obstetricia:
Muchos son los simuladores, tanto de baja, media y alta fidelidad que se han
desarrollado para el entrenamiento en obstetricia a lo largo de la historia y hasta la
actualidad. En la tabla 10 se ha elaborado un listado de los principales diferentes
tipos de simuladores obstétricos que se han utilizado y se utilizan hoy en día para
la enseñanza de las habilidades en obstetricia, clasificándolos según su fecha de
aparición, complejidad y características.
106 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Tabla 10
10 Maniquís o simuladores con forma humana
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 107
2.3.6.1. Lugar ideal de entrenamiento en simulación
108 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Tabla 11
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 109
2.3.6.2. Entrenamiento en obstetricia y resultados perinatales
110 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
actividades de este tipo, a pesar de las recomendaciones de la OMS o de la Joint
Commission International.
El programa británico de entrenamiento obstétrico multiprofesional
PROMPT, (PRactical Obstetrics Multiprofessional Training) y varios de sus
colaboradores (Siassakos, Draycott) han publicado 8 reglas de oro para la
consecución exitosa de este entrenamiento profesional (Winter et al., 2012):
1. Los participantes del curso y los profesores-entrenadores deben ser
de carácter multidisciplinar., y así poder trabajar sobre los problemas de
comunicación que son una de las causas más importantes de los malos resultados
en la emergencia obstétrica.
2. Los cursos preferiblemente deben de ser organizados de manera
local, para hacer uso de las propias instalaciones hospitalarias y conseguir menor
gasto económico.
3. Estos cursos necesitan estar adaptados al medio local, para
individualizar las necesidades de cada servicio y personal.
4. Los casos o escenarios serán multiprofesionales y apoyados por el
personal más experto del servicio.
5. Es importante también el uso de medios o recursos sencillos y de
pacientes actores que ofrezcan realismo a la emergencia simulada.
6. Se tiene que hacer uso del debriefing tras el caso usando checklists o
listas de comprobación para la adquisición de competencias clínicas y trabajo en
equipo.
7. Usar el simulador PROMPT para el entrenamiento de técnicas en el
caso de distocia de hombros.
Este programa de entrenamiento, está dirigido a equipos multiprofesionales
en el propio hospital y cuenta con la asistencia de obstetras, matronas/es y
anestesistas de cada centro o servicio de Obstetricia. Se realiza en un solo día y es
obligatorio para todo el personal de las unidades que atienden a embarazadas, ha
sido llevado a cabo en varios centros del Reino Unido, Nueva Zelanda y Australia.
La simulación en emergencias obstétricas permite entrenar el trabajo en
equipo en un entorno seguro con el fin de detectar problemas en la asistencia a los
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 111
casos más severos que tienen repercusión en los comportamientos de los miembros
del equipo ante futuros eventos reales.
Dos de las características ideales de la simulación en emergencias obstétricas
es que, en primer lugar, permite ser respetuoso con la ética, y poder tratar a la
mujer y su familia en esos momentos tan íntimos y delicados de manera segura y
adecuada, y en segundo lugar, nos aporta la posibilidad de repetir y practicar
situaciones que son muy poco frecuentes, aunque cruciales en el trabajo real. El
entrenamiento de los equipos basados en la simulación (Simulation Based Team
Training o SBTT) está formando parte, cada vez más y mejor, de los programas de
calidad de muchos hospitales y servicios de Obstetricia, ya que es una herramienta
válida para la reducción de la morbilidad y mortalidad materno fetal.
Siassakos et al. (2009a) publicaron los componentes y resultados del
entrenamiento efectivo en emergencias obstétricas, mostrando que, tras una
adecuada formación con simulación de alta fidelidad, se evidencian resultados de
mejora de la comunicación entre el equipo multidisciplinar y el paciente, mejor
actitud en el propio personal, así como una reducción en los eventos adversos
maternos y perinatales. Se trataba de una revisión de 5 hospitales en UK, Boston
(USA) y Denmark, y los resultados mostrados en la tabla 12 son los conseguidos
tras el entrenamiento en emergencias obstétricas entre todos ellos :
112 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Tabla 12
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 113
2.3.6.3. Casos obstétricos recomendados para entrenar
A continuación, se detallan las causas por las que estos casos mencionados
suponen especialmente un entrenamiento ideal en emergencias obstétricas:
Hemorragia posparto:
Siendo la principal causa de muerte materna en el mundo y la principal causa
de morbilidad en los países desarrollados, el correcto manejo de esta emergencia
obstétrica es fundamental a la hora de proporcionar un cuidado de calidad desde
los servicios sanitarios, lo cual hace imprescindible su formación con simulación
clínica para conseguir una mejora y un resultado final seguro. Trabajos recientes
como el de Lutgendorf et al. (2017) así lo constatan.
La simulación clínica de la hemorragia posparto supone uno de los
escenarios ideales para su entrenamiento y formación ya que ofrece diferentes
posibilidades de adquisición de competencias:
1. La estimación adecuada del sangrado se trabaja fácilmente con
talleres visuales que ofrecen a los alumnos la posibilidad de objetivar y consensuar
la pérdida hemática (Figura 16).
2. Proporcionar la medicación adecuada de urgencia en los tiempos
establecidos por los protocolos.
3. Entrenar en las intervenciones y cuidados de la gestante como
control hemodinámico y su respuesta al tratamiento.
4. Mejorar los tiempos de respuesta en la actuación de la emergencia.
5. Entrenar en habilidades de comunicación y liderazgo entre los
profesionales y con la familia en emergencias.
6. Trabajo en equipo multidisciplinar.
7. Otras técnicas (Sondaje con balón, sutura de B-Lynch...).
114 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Distocia de hombros:
La DH constituye una de las emergencias obstétricas más escalofriantes de
presenciar en donde la simulación clínica ha demostrado que puede mejorar el
pronóstico fetal de una forma real. Varios son los estudios que a través del
entrenamiento en simulación en la asistencia de la DH han conseguido no sólo
mejorar los resultados de morbilidad fetal, sino conseguir una calidad en los
cuidados y mejora en general de la comunicación y trabajo en equipo (Crofts et al.,
2007; Fransen et al., 2017).
La DH y sus técnicas de resolución son fácilmente simuladas en simuladores
de pelvis o idealmente con simuladores materno fetales de alta fidelidad que
permiten incluso medir la fuerza de tracción realizada sobre el cuello fetal para
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 115
predecir daño neurológico en el plexo braquial, (una de las complicaciones
asociadas) para así modular la fuerza aplicada por el profesional que está
realizando la simulación (Figura 17). Estos simuladores dan la oportunidad de
practicar las técnicas para conseguir la experiencia necesaria y gracias a la
videograbación y posterior debriefing, se adquieren habilidades comunicativas
para saber enfrentarse de manera adecuada a esta emergencia obstétrica cuando
ocurre en la vida real.
Fuente propia
Parto de nalgas
Debido a que la presentación podálica es de bastante menor incidencia (3-4%)
en embarazos únicos a término que la presentación de cabeza o en cefálica, y
debido a que la práctica del parto de nalgas no es un procedimiento habitual, se
hace necesario el entrenamiento en esta técnica.
Pero la falta de experiencia de los profesionales y quizá el miedo de las
mujeres al ser una práctica que hasta hace 10 o 15 años no se recomendaba, sino
que se recomendaba directamente la cesárea electiva hace muy difícil el
entrenamiento de los profesionales. Sin embargo, es una práctica fácil de simular
con simuladores de alta fidelidad y un adecuado entrenamiento en ella, y
116 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Sociedades importantes de Ginecología y Obstetricia así lo recomiendan (ACOG,
RCOG, SCOG).
Existen trabajos que han evaluado el valor de la simulación en las
competencias de la asistencia al parto de nalgas y han demostrado su gran utilidad:
Deering et al. (2006) demostraron que el uso de la simulación de alta
fidelidad para el entrenamiento en casos de partos de nalgas mejoró la asistencia en
los partos de nalgas en residentes de Medicina y en el año 2016, Jordan et al.
publicaron el desarrollo y validación de una herramienta altamente específica para
la adquisición de competencias en el parto de nalgas (Figura 18).
PCR
Debido a la baja frecuencia de la parada cardiorrespiratoria de la embarazada,
pero con un alto grado de morbimortalidad materna y perinatal, es importante que
los profesionales involucrados en el cuidado del binomio madre-hijo realicen
sesiones de entrenamiento con escenarios de simulación para adquirir las
competencias tanto técnicas como no técnicas y mejorar el trabajo en equipo en la
práctica real (Fisher et al., 2011).
Datos recientes muestran que, con un adecuado tratamiento y la realización
de cursos de simulación, las tasas de sobrevida al alta hospitalaria en gestantes que
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 117
presentan paro cardiaco hospitalario estarían alrededor de un 60% (Vasco-Ramírez,
2014).
Preeclampsia/ Eclampsia
Los trastornos hipertensivos del embarazo como la preeclampsia, eclampsia y
síndrome de HELPP son un claro ejemplo del gran avance del que se han
beneficiado los simuladores de alta fidelidad, ya que existen en el mercado
maniquíes que simulan a gestantes sufriendo convulsiones imitando a la perfección
la clínica de estas patologías.
El entrenamiento multidisciplinar en eclampsia ha sido estudiado por Ellis et
al. (2008), demostrando una mayor rapidez de actuación y una adecuada
administración de medicamentos como el sulfato de magnesio, tras el
entrenamiento con simulación.
Prolapso de cordón
Específicamente, la simulación clínica ha sido asociada con una mejora en el
manejo de la emergencia obstétrica de prolapso de cordón (Siassakos et al., 2009b).
Su conducción simulada permite reducir los tiempos en su diagnóstico y
tratamiento, así como el adecuado funcionamiento del trabajo en equipo,
adquiriendo las habilidades necesarias para disminuir la morbimortalidad asociada
a esta emergencia (Figura 19).
118 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Fuente propia.
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120 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
1. Modelo mental compartido (Entendimiento de la situación).
2. Comunicación (Entre el equipo).
3. Conciencia situacional (Evaluación de la situación).
4. Liderazgo.
5. Resto del equipo (no líderes).
6. Manejo de la carga de trabajo (priorización, seguimiento de
protocolos).
7. Comportamientos y actitudes positivos/efectivos (Mutualidad o
apoyo mutuo entre componentes del equipo).
En el año 2004, se publicó un Sentinel Event Alert a través de la Joint
Commission indicando que los errores en la comunicación en el paritorio eran la
primera causa del 72% de las muertes neonatales y de la morbilidad neurológica a
largo plazo (Pettker & Grobman, 2015). Desde entonces, la investigación en el
campo de la comunicación y trabajo en equipo médico se extendió, desarrollándose
programas específicos de entrenamiento de estas habilidades como el TeamSTEPPS,
utilizado para mejorar la actuación y la seguridad del paciente, creado por el
Departamento de Defensa y la AHRQ en Estados Unidos, también utilizado en
aviación comercial, como consecuencia del resultado del documento To Err is
Human en 1999, el cual concluía que 98.000 muertes anuales eran debidas a errores
médicos (Kohn et al.,1999).
Sin embargo, a pesar de estas estrategias de avance para mejorar la actuación
del trabajo en equipo sanitario, aún es desconocida la etiología de los errores que se
producen en comunicación y trabajo en equipo en el área de las emergencias
obstétricas (Daniels et al., 2017).
Durante el transcurso de una emergencia obstétrica, la comunicación entre el
equipo multiprofesional proporciona un modelo mental compartido (qué estamos
haciendo) y el rol específico (quién lo está haciendo), según describen Weller et al.
(2014), "los modelos mentales compartidos dirigen a un entendimiento común de la
situación, el plan de actuación para el tratamiento y los roles y funciones de los
individuos en el equipo”. Sin un modelo mental compartido, es difícil aprovechar
toda la experiencia que el equipo puede proporcionar. Sin embargo, el uso de una
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 121
comunicación concisa y precisa durante las emergencias obstétricas supone un
gran reto en el ámbito sanitario.
En un estudio de 2017, mencionado anteriormente, Daniels et al. llevaron a
cabo el entrenamiento en simulación de tres escenarios de diferentes emergencias
obstétricas (hemorragia posparto, preeclampsia grave y colapso materno), donde se
obtuvieron los problemas de comunicación más usuales o repetidos para esas
emergencias obstétricas. Por lo que se hace necesario más entrenamiento simulado
y posteriormente investigado, de diferentes eventos obstétricos y así poder
identificar esas áreas de mejora.
Las habilidades y los problemas de comunicación son componentes
esenciales a tener en cuenta en la respuesta adecuada ante emergencias obstétricas
(Deering & Rowland, 2013). Es de gran importancia que el equipo multidisciplinar
se entrene en técnicas de comunicación con el objetivo de mejorar la comunicación
en equipo en situaciones de urgencias.
Para aumentar el realismo de las situaciones de emergencia, en el
entrenamiento en simulación obstétrica, resulta muy eficaz el introducir pacientes-
actores con un guión ensayado para permitir la comunicación entre pacientes y
familiares con los profesionales. Monod et al. así lo llevaron a cabo en un estudio
en 2014, concluyendo que la implementación del entrenamiento en simulación
refuerza la competencia profesional.
Muchas son las investigaciones en este campo que tienen como resultado el
desarrollo de herramientas sobre comunicación en urgencias como la propuesta
por el programa inglés de entrenamiento en urgencias obstétricas PROMPT, la cual
detalla 5 requisitos para obtener una comunicación efectiva y un trabajo en equipo
eficaz (Winter et al., 2012):
§ FORMULADA: Dar un mensaje claro. Por ejemplo, en una emergencia
obstétrica donde una matrona que se encuentra acompañada por una mujer que
acude a urgencias obstétricas, llama al ginecólogo para su valoración y al llamar
por teléfono, diría así: "Soy Julia Ortíz, matrona, estoy en paritorio 2 con la paciente
María Fernández que se encuentra sangrando. Está de 33 semanas y tiene dolor, está
hipotensa y taquicárdica, necesitaría un ginecólogo para revisarla inmediatamente".
§ DELEGADA: Llamar a el personal sanitario presente por sus nombres y
establecer contacto visual, con el objetivo de que entiendan que el mensaje va
122 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
dirigido a ellos. Por ejemplo en una emergencia de distocia de hombros se diría:
“Mari Carmen, por favor, ¿puedes ayudar a la señora María a ponerse en posición de Mc
Roberts?".
§ ENTREGADA: La información debe ser clara, concisa y de manera calmada
para una correcta interpretación. Por ejemplo, información de matron/a a
ginecólogo/a: “María Fernández está teniendo una hemorragia posparto, ella ha perdido
aproximadamente 1 litro de sangre, su placenta ha salido y aparenta estar completa, y tiene
el periné intacto. Le he dado una dosis de oxitocina pero su útero todavía no tiene tono."
§ RECONOCIDA: Es necesario repetir la información en forma de pregunta
para asegurarnos que se ha entendido bien, y hacerlo con un volumen de tono
adecuado. Por ejemplo: ¿Me pides que le ponga una segunda dosis de oxitocina IV ahora
mismo?
§ COMPROBADA: Realizar una doble comprobación verbalizando en alto la
orden que se nos ha dado una vez realizada. Por ejemplo: “Ok, esto es una ampolla de
oxitocina puesta intramuscularmente a las 15:30 hrs".
CAPÍTULO II – MARCO TEÓRICO 123
Tabla 13
CAPÍTULO III – HIPÓTESIS Y OBJETIVOS 127
3.1. HIPÓTESIS
3.2. OBJETIVOS
128 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
6. Analizar indicadores básicos de mortalidad materna y neonatal,
morbilidad materna y morbilidad neonatal en el Hospital a estudio
antes y después de la intervención.
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132 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Con el fin de obtener los aspectos de interés estudiados de una forma más
extensa y representativa, en cada fase del estudio se siguió una metodología
diferente, explicada con detalle en los capítulos correspondientes.
En cada una de las fases, existió una correspondencia con los objetivos
específicos del estudio de investigación, quedando como resultado:
1. 1ª Fase: El objetivo de esta fase fue realizar la búsqueda de
información pertinente para poder identificar las necesidades de los profesionales
sanitarios a estudio en relación con las emergencias obstétricas, y así seleccionar
los casos que se utilizaron para el entrenamiento de los profesionales en
simulación. (Esta fase está relacionada con el primer objetivo específico
planteado).
2. 2ª Fase: Tras obtener los casos identificados que se recabaron en la
primera fase, se llevó a cabo el diseño de escenarios, las competencias de cada
uno de ellos y la puesta en marcha del entrenamiento en simulación obstétrica,
para poder comparar la actuación de los profesionales ante las emergencias
obstétricas seleccionadas antes y después del entrenamiento en simulación, y a su
vez, poder describir la percepción y el nivel de satisfacción de los profesionales
con la intervención. (Esta fase comprendió los objetivos específicos 2, 3 y 4).
3. 3ª Fase: Durante el periodo de 1 año anterior y posterior a la
intervención en simulación, se analizaron los indicadores de calidad de
mortalidad materna y neonatal, morbilidad materna y morbilidad neonatal del
Hospital a estudio, que estaban directamente relacionados con las emergencias
obstétricas que se entrenaron en simulación. (Esta fase contuvo al objetivo
específico 5).
CAPÍTULO IV – MATERIAL Y MÉTODO 133
que sucedieron en el Hospital de Torrevieja en el periodo de un año (desde enero
de 2016 a diciembre de 2016), y también, a través del juicio que proporciona un
comité de expertos, conocer así las necesidades de formación en emergencias
obstétricas que poseen los profesionales sanitarios que trabajan en el
Departamento. Como resultado, se seleccionaron los casos idóneos para el
entrenamiento en simulación de los profesionales de obstetricia que trabajaban en
el paritorio del Hospital de Torrevieja.
Revisión bibliográfica
134 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
“Emergencias obstétricas”, “Entrenamiento en Equipo”, “Distocia de hombros”,
“Hemorragia posparto”, “Parto de nalgas“, ”Eclampsia”, “Prolapso de
cordón”, ”Colapso materno”, y sus sinónimos traducidos al inglés, en términos
MesH, que junto con los operadores booleanos (“AND” y “OR”) resultaron en la
selección como se muestra en la Figura 22.
Se seleccionaron aquellos artículos en los que los descriptores aparecían en
el titulo o el resumen y se limitó la búsqueda a los últimos 5 años (desde el año
2000) y al idioma (español o inglés). La búsqueda se realizó entre enero y mayo
del año 2016, aunque se mantuvo un continuo de búsqueda de artículos
publicados en los años 2017 y 2018 relacionados con los temas del estudio de
investigación.
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136 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Las emergencias obstétricas de las cuales se hizo la selección, están basadas
en los protocolos de la SEGO, en las recomendaciones de la Joint Commission
(Janakiraman & Ecker, 2010) y en el estudio español llevado a cabo en el año 2010
por Camaño et al., donde se establecieron una serie de indicadores (sucesos
centinela) que ayudaron a conocer la morbimortalidad de un servicio de
obstetricia y ginecología.
Juicio de expertos
CAPÍTULO IV – MATERIAL Y MÉTODO 137
• 1 ginecóloga del Hospital de Torrevieja, tutora de residentes
de Ginecología y Obstetricia.
• 1 matrona supervisora del Servicio de paritorio y maternidad
del Hospital de Torrevieja y del Hospital del Vinalopó, con
experiencia en docencia e investigación.
• 1 matrón, investigador y tutor de residentes de matrona.
• 2 auxiliares de enfermería, tutoras de estudiantes de auxiliar
de enfermería.
Se les hizo llegar un guion de preguntas sobre simulación en emergencias
obstétricas y se realizó con posterioridad un análisis de las respuestas para así
identificar las áreas de común acuerdo. El guion de seguimiento, abierto, incluía
los siguientes temas:
• Conocimiento de la simulación clínica en obstetricia
• Participación anterior en simulación en emergencias
obstétricas
• Interés en la formación de emergencias obstétricas
• Necesidades del equipo multidisciplinar en formación
• Selección de casos para su entrenamiento en simulación
El guion de preguntas fue el siguiente:
138 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
¿En qué emergencias obstétricas piensas sería necesario formar a nivel
multidisciplinar del equipo del servicio de Obstetricia?
¿Qué casos seleccionarías para la implantación de un curso-formación en
simulación obstétrica?
¿Con qué frecuencia crees que se debería repetir la formación?
CAPÍTULO IV – MATERIAL Y MÉTODO 139
auxiliares de enfermería) del servicio de obstetricia del Hospital de Torrevieja
siendo n= de 36 profesionales.
Para poder realizar las sesiones de simulación de manera multiprofesional,
y así poder alcanzar la representatividad de todas las disciplinas involucradas, se
propuso dividir la muestra en grupos heterogéneos de diferentes profesionales
(grupos compuestos por 1 ginecólogo/a, 1 matron/a y 1 auxiliar de enfermería).
Se realizó y envió por email a todos los participantes un vídeo explicativo
en formato polimedia (que se grabó en el departamento de videograbación de la
UCAM) de unos 4 minutos donde se presentaba el curso y se visualizaba un
vídeo de las instalaciones de simulación donde se iba a dar lugar el entrenamiento
(Figura 23), para que los participantes se familiarizaran con el espacio que iban a
utilizar. Se repartieron fichas de inscripción donde los participantes que
voluntariamente decidieron intervenir, apuntaban sus datos de contacto para
formar parte de la muestra del estudio.
Fuente propia.
Criterios de inclusión
-Matronas/es, auxiliares de enfermería y ginecólogo/as que trabajaban en el
servicio de Obstetricia del Hospital de Torrevieja.
140 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
-El personal debía tener una experiencia de al menos un año de trabajo en el
mismo Hospital.
-El personal del estudio debía tener una estabilidad en el puesto de trabajo,
esto es o bien disponer de un contrato indefinido o un contrato de larga duración,
que permitiera al profesional estar trabajando en el servicio de obstetricia durante
el periodo de investigación, para poder participar en la evaluación del estudio
durante su total duración.
- Haber firmado antes su consentimiento informado y accedido a ser video
grabado.
Criterios de exclusión
- Matronas/es, auxiliares de enfermería y ginecólogo/as que no fueran
personal del Hospital de Torrevieja.
CAPÍTULO IV – MATERIAL Y MÉTODO 141
obstétricas PROMPT y en las diferentes pautas de actuación que la SEGO nos
recomienda en sus protocolos de ámbito nacional (Winter et al., 2012; SEGO, 2006;
SEGO, 2011; SEGO, 2015).
Podríamos definir competencia como el grado en el que un sujeto puede
utilizar sus conocimientos, aptitudes, actitudes y buen juicio asociados a su
profesión, para resolver adecuadamente las situaciones de su ejercicio (Kane,
1992).
Las competencias para el desarrollo y evaluación de los casos de simulación
se seleccionaron en base a los objetivos propuestos de cada caso específico y que
mejor engloban las actividades a realizar por las distintas categorías profesionales.
Se basó en las competencias generales (C.G.) (según el libro Blanco de la
Enfermería 2005) más importantes a desarrollar durante la formación enfermera,
y se aplicaron a las tres categorías a evaluar (ginecólogo/as, matronas/es y
auxiliares de enfermería), señalando distintas actividades según el cargo
profesional desarrollado (1=ginecólogo/as; 2=matronas/es, 3=auxiliares de
enfermería):
a) C.G.1: Capacidad de análisis y síntesis.
b) C.G.2: Aplicación de los conocimientos a la práctica.
c) C.G.5: Conocimientos básicos de la profesión.
d) C.G.6: Comunicación oral y escrita.
e) C.G.15: Capacidad de resolución de problemas.
f) C.G.16: Toma de decisiones.
En relación a las competencias específicas (C.E.) seleccionadas, se tuvo en
cuenta la atención a las emergencias obstétricas, así como los diferentes
protocolos de actuación según la SEGO y PROMPT de los casos seleccionados
(Winter et al., 2012; SEGO, 2006; SEGO, 2011; SEGO, 2015):
C.E.8: Capacidad para reconocer e interpretar signos normales o cambiantes
de salud-mala salud, sufrimiento, incapacidad de la persona (valoración y
diagnóstico).
C.E.13: Capacidad para poner en práctica principios de salud y seguridad,
incluidos la movilización y manejo del paciente, control de infecciones, primeros
auxilios básicos y procedimientos de emergencia (utilizando las habilidades…).
142 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
C.E.14: Capacidad para administrar con seguridad fármacos y otras terapias
(utilizando las habilidades…).
C.E.33: Capacidad para informar, registrar, documentar y derivar cuidados
utilizando tecnologías adecuadas.
3. Agenda y programación del escenario
Se planificaron los tres escenarios seleccionados, teniendo en cuenta las
diferentes competencias de los profesionales involucrados, el material a utilizar,
el número de actores necesarios, aspectos a tener en cuenta para que el desarrollo
de los casos sean lo más parecido a la realidad, inicio y fin de los escenarios, la
necesidad de un técnico de simulación y de un actor para la ayuda en la
preparación de los escenarios y el manejo de los simuladores.
Se determinaron las fechas del curso de simulación, el horario del mismo y
la duración de cada parte para poder conseguir los objetivos planteados.
4. Diseño de escenarios
Se desarrolló una plantilla-herramienta ad Hoc de cada uno de los tres casos
elegidos, con las competencias diferenciadas de cada profesional sanitario
(ginecólogo/a=1, matron/a=2 y auxiliar de enfermería=3), donde se hizo una
descripción de los casos clínicos a simular definiendo situación clínica del
paciente en cada emergencia obstétrica y objetivos a alcanzar por los
profesionales sanitarios en la simulación de los casos, según la SEGO y la guía
PROMPT. (Ver Anexos II, III y IV).
La herramienta que se diseñó para evaluar las competencias adquiridas en
los tres escenarios seleccionados, se confeccionó basándonos en la evidencia
científica disponible actualizada. Para el escenario de hemorragia posparto, se
utilizaron los ítems que aparecen en la herramienta validada por Bajaj et al. (2016).
En el caso de distocia de hombros, se seleccionaron ítems del protocolo de
actuación ante una distocia de hombros que recomienda la SEGO (2015) y en el
ensayo controlado aleatorizado sobre el manejo de la distocia de hombros llevado
a cabo por Crofts et al. (2007).
En el caso del parto de nalgas, se creó una herramienta basada en Jordan et
al. (2016), donde validaron un instrumento específico para el manejo de este
escenario específico y en el estudio sobre entrenamiento en simulación en parto
CAPÍTULO IV – MATERIAL Y MÉTODO 143
de nalgas desarrollado por Deering et al. (2006). Esto ofrecía a los participantes la
oportunidad de aumentar su conocimiento y destreza en técnicas apropiadas,
objetivamente evaluadas para la asistencia vaginal en el parto en podálica (Jordan
et al., 2016).
5. Debriefing
El debriefing tuvo lugar tras un primer desarrollo de los escenarios, donde
se reflexionó sobre lo ocurrido en el caso simulado, siguiendo el modelo
denominado “con buen juicio” (Maestre & Rudolph, 2015), donde se tiene en
cuenta los mecanismos de pensamiento y los modelos mentales de los alumnos
participantes, y así lograr entender el porqué de su actividad desarrollada en el
escenario planteado.
Con un propósito no evaluador (sumativo), y formativo, se desarrolló un
listado con los objetivos específicos de aprendizaje planteados para cada caso
(Anexos II, III y IV), que ayudó a los participantes a centrar y focalizar de una
manera más realista cada escenario.
6. Acreditación
Se consiguió acreditación por parte de la Comisión de Formación
Continuada del Hospital de Torrevieja (grupo HEDIMA) y de la SESSEP
(Sociedad Española de Simulación clínica y Seguridad del paciente) con una
certificación de un curso de 8 horas de duración.
Recursos materiales:
Para el desarrollo de los escenarios, se dispuso de una sala de simulación de
alta fidelidad del pabellón de simulación de la UCAM, una sala control, una sala
para el debriefing y entrenamiento de habilidades técnicas, así como de un
sistema de grabación audiovisual. Se facilitó otra sala anexa para un descanso
durante el curso y poder tomar un refrigerio.
Se prepararon el material necesario y material no fungible (algunos traídos
directamente del Hospital de Torrevieja, para una recreación de los escenarios
144 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
más cercana a la realidad) que se necesitaban para cada caso en concreto (Figura
24):
• 1 Simulador materno fetal Lucina de Cae Fidelis®
• Guantes estériles (3 cajas de diferentes tallas)
• Guantes no estériles (3 cajas de diferentes tallas)
• Sonda vesical Foley (8 unidades)
• Suero fisiológico 500 mls (2 unidades)
• Ringer Lactato (2 unidades)
• Gafas nasales (2 unidades)
• Kit de partos (4 unidades)
• Balón de BAKRI (2 unidades)
• Material para cateterización venosa periférica
• Material para monitorización materna (TA, Saturación O2, Tª, FC)
• Gasometrías (6 unidades)
• Medicación uterotónica (ampollas varias)
• Tubos para analítica sanguínea (varios)
• Lubricante vaginal (1 unidad)
• Batas quirúrgicas, mascarillas desechables (12 unidades)
• Toallas (2 unidades)
• Gasas (12 paquetes)
• Tetras (9 paquetes)
Recursos humanos:
• 1 instructor en simulación clínica, y a la vez, matrona.
• 1 técnico especialista en simulación clínica.
• 1 actor ayudante, que, a su vez, era instructor en simulación clínica.
• 1 experto docente profesional (con más de 30 años de experiencia en
obstetricia y ginecología) e instructor de apoyo para la fase de debriefing.
CAPÍTULO IV – MATERIAL Y MÉTODO 145
Figura 24. Imagen de la preparación del curso en sala de simulación. Fuente propia.
146 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
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150 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
4.3.5. Variables a estudio:
En la tabla 14 se muestra un resumen de las variables seleccionadas para el
estudio correspondientes a la segunda fase del estudio:
Tabla 14
Edad:
Definición: Edad expresada en años
Tipo: Cuantitativa, numérica discreta
Fuente: Ficha del participante
Sexo:
Definición: Género
Tipo: Cualitativa, dicotómica
Fuente: Ficha del participante
Codificación: Mujer=1; Hombre=2
CAPÍTULO IV – MATERIAL Y MÉTODO 151
Profesión:
Definición: Categoría profesional a la que se dedica en su trabajo
Tipo: Cualitativa categórica, con tres categorías
Fuente: Ficha del participante
Codificación: Ginecólogo=1; Matrona=2; Auxiliar de enfermería=3.
Experiencia en obstetricia:
Definición: Años de práctica en su profesión
Tipo: Cuantitativa, numérica discreta
Fuente: Ficha del participante
Nacionalidad:
Definición: País de nacimiento
Tipo: Cualitativa categórica, con cinco categorías.
Codificación: España=1; Polonia=2; Argentina=3; Venezuela=4; Rumania=5
Observador:
Definición: que realiza la observación de la simulación
Tipo: Cualitativa categórica, con tres categorías.
Fuente: Ficha del participante
Codificación: Observador1=O1; Observador 2=O2; Observador 3=O3.
152 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Número de orden:
Definición: Número de orden de realización de la simulación
Tipo: Cuantitativa, numérica discreta
Fuente: Ficha del participante
CAPÍTULO IV – MATERIAL Y MÉTODO 153
verbal y urgente.
9. Preparar material necesario: tener preparado el equipo material
correspondiente.
10. Masaje uterino: Realizar contracción en el fondo del útero de
manera vigorosa.
11. Canalizar vía periférica de gran calibre: realiza correctamente la
técnica de venopunción.
12. Reposición de la volemia: administra líquidos IV correspondientes.
13. Administración de oxígeno: coloca dispositivo de oxigenoterapia.
14. Sondaje vesical: realiza la técnica de sondaje vesical de manera
adecuada.
15. Administración de uterotónicos.
16. Colocar Balón de Bakri: Realizar adecuadamente la introducción
vaginal del dispositivo hemostásico Balón de Bakri.
17. Estimación de sangrado: valora la cantidad de sangrado que se ha
expulsado.
18. Reconocimiento de signos de distocia de hombros: se reconocen los
signos de la tortuga y no rotación externa espontánea de los hombros del bebé.
19. Pedir a la mujer que no empuje: verbalizar la necesidad de parar
los pujos.
20. Evitar Kristeller y tracción cabeza fetal: evitar presión en el fondo
uterino y traccionar de la cabeza fetal en exceso.
21. Maniobra de Mc Roberts: realizar una hiperflexión de los muslos
de la mujer contra su abdomen de manera correcta.
22. Presión suprapúbica: aplicar presión suprapúbica correctamente.
23. Considerar episiotomía: realizar un corte medio lateral en el periné
materno para ampliar el canal vaginal.
24. Maniobra de Gaskin: colocar a la mujer a “gatas”.
25. Realización de maniobras internas y/o extracción de hombro
posterior: realizar correctamente la maniobra de Rubin, maniobra de Woods y la
maniobra de Jacquemier.
26. Realización de maniobras de tercer nivel: Maniobra de Zavanelli,
cleidotomía y/o sinfisiotomía.
27. Contaje de tiempo: registro del tiempo transcurrido entre una
154 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
maniobra y otra.
28. Realización de gases: análisis del ph fetal arterial y venoso.
29. Monitorización fetal contínua: realización de registro
cardiotocográfico fetal externo.
30. Realizar tacto vaginal: Exploración vaginal para comprobar la
dilatación cervical y presentación fetal.
31. Permitir descenso de piernas sin tracción.
32. Extracción de piernas adecuada.
33. Colocación de manos en cuerpo fetal adecuada.
34. Tracción suave hacia abajo.
35. Extracción de cabeza según técnica de Mauriceau.
36. Extracción fetal según técnica de Bracht.
37. Alentar pujos maternos: animar a la madre a que realice pujos
espontáneos.
38. Realización de fórceps para extracción de cabeza fetal: realizar
correctamente la técnica de extracción instrumental mediante fórceps.
39. Tiempo global de resolución del caso (TGR): tiempo transcurrido
desde el comienzo del caso y su correcto desenlace. Codificación: En minutos y
segundos: mm: ss.
Variables No técnicas:
1. Coordinación de tareas: prioriza actuaciones.
2. Trabajo en equipo: trabaja de manera conjunta con el resto del
equipo profesional.
3. Comunicación con el paciente: se expresa de manera adecuada a
las necesidades del paciente.
4. Comunicación con el equipo: se dirige a personas concretas de
forma clara.
5. Comunicación con los familiares: se expresa con lenguaje claro y
ofrece apoyo emocional a los familiares.
6. Percepción de los profesionales (tipo cualitativa): se midió tras el
entrenamiento en simulación a través de una Encuesta de percepción de los
profesionales, con escala Likert de 5 dígitos, que fue cumplimentada después del
curso, fuera del aula de simulación, para evitar sesgos como el que pudiera
producir la presencia del instructor en simulación al rellenar la encuesta en su
CAPÍTULO IV – MATERIAL Y MÉTODO 155
presencia. Esta encuesta se encontraba basada en la encuesta de calidad y
satisfacción que usa el Centro de Entrenamiento en Situaciones Críticas
“Fundación Marcelino Botín” como aparece en De la Horra (2010). (Anexo V).
Las variables se midieron dos veces, una primera vez antes del
entrenamiento en simulación, y una segunda vez tras el entrenamiento en
simulación. Cada categoría profesional estaba relacionada con diferentes
actividades dentro de misma competencia, codificadas como Ginecólogo/as=1,
matron/as=2, auxiliares de enfermería=3.
Cada uno de los tres casos escenificados fue grabado en vídeo a través de
dos cámaras (una vista cenital del paciente y otra en vista general del espacio y
participantes) antes y después del entrenamiento en simulación obstétrica. La
evaluación de las competencias profesionales de cada uno de los escenarios se
realizó a través de la observación directa de 3 expertos en la materia (todos ellos
matronas/es con más de 6 años de experiencia profesional) de los casos
desarrollados, los cuales fueron visualizados a doble ciego para poder
cumplimentar las planillas que se crearon ad hoc y por consenso, para evaluar la
adquisión de competencias en simulación de las 3 emergencias obstétricas
planteadas (ver tablas 15, 16 y 17). Para llevar a cabo el enmascaramiento en la
visualización de los vídeos, se les asignó un número de manera aleatoria, para
que los expertos pudieran valorarlos sin saber su orden real.
156 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Tabla 15
CAPÍTULO IV – MATERIAL Y MÉTODO 157
Tabla 15
Tabla 16
158 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Tabla 16
CAPÍTULO IV – MATERIAL Y MÉTODO 159
Tabla 17
160 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Tabla 17
Los datos fueron recogidos en una hoja de datos del programa Microsoft
Excell®, y para llevar a cabo el procesamiento de la información, se elaboró una
base de datos con el programa informático SPSS© v21, realizándose un análisis
con las distintas pruebas estadísticas:
• Estadística descriptiva (media, varianza y desviación estándar) de las
diferentes puntuaciones obtenidas en las variables cuantitativas, así como
frecuencias y porcentajes de las variables categóricas.
• Diferencias de medias (t-Student para muestras relacionadas, tras
comprobar el supuesto de normalidad de las variables) entre las puntuaciones de
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162 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
4.4.2. Población de estudio
Los grupos a estudio fueron las gestantes y neonatos que fueron atendidas
por las unidades a estudio durante 12 meses antes y 12 meses después de la
intervención en simulación.
Criterios de inclusión
Todas las gestantes y neonatos que fueron admitidos en el Servicio de
Obstetricia del Hospital de Torrevieja
Gestantes y neonatos que hubieran padecido alguna de las emergencias
obstétricas en las que se han formado a los profesionales en simulación.
Criterios de exclusión
Gestantes que no dieron a luz en el Hospital de Torrevieja.
CAPÍTULO IV – MATERIAL Y MÉTODO 163
Tabla 18
164 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
braquial y fractura de clavícula, dos de los daños más comunes que sufren los
neonatos tras padecer distocia de hombros en el canal del parto (Fransen et al.,
2017; Van de Ven et al., 2016).
Estas variables se midieron antes y después del entrenamiento en
simulación de emergencias obstétricas, siendo el objetivo planteado de esta fase el
de comparar indicadores básicos de mortalidad materna y neonatal, morbilidad
materna y morbilidad neonatal en las unidades a estudio 12 meses antes y 12
meses después de la intervención.
En el caso del parto de nalgas, los indicadores seleccionados fueron el
número de partos vaginales de nalgas practicados y el número de cesáreas
realizadas por presentación de nalgas durante el periodo pre y post
entrenamiento.
Para escoger los indicadores referentes a la morbilidad neonatal, se tuvieron
en cuenta los que miden la asfixia perinatal, definida como la puntuación de
Apgar menor a 7 tras los primeros 5 minutos de vida y /o cifras de pH de arteria
umbilical menores a 7,05 (Fransen et al., 2017; Van de Ven et al., 2016).
Los indicadores de calidad en general seleccionados fueron indicadores que
se utilizan en obstetricia para definir la calidad y seguridad de la unidad de
paritorio de un Hospital, más concretamente, en el Hospital de Torrevieja, basado
en estándares de The Joint Comission International (Ribera Salud, 2017), estos
fueron, a parte de los ya mencionados, número de episiotomías, número de
desgarros maternos de 3º y 4º grado, número de cesáreas totales practicadas,
traslados neonatales a otro hospital, y los eventos centinela, como son muertes
maternas y muertes neonatales.
Los traslados neonatales a otro hospital es una variable que se tuvo en
cuenta debido a que en el Hospital de Torrevieja, no existe una UCI neonatal
como tal, sino una unidad de Neonatología desde donde los neonatos de menos
de 34 semanas de gestación son trasladados a otro hospital de referencia, como
puede ser el Hospital General de Alicante o el Hospital General de Elche, que sí
disponen de una unidad preparada para atender neonatos prematuros y grandes
prematuros.
A continuación se definen las variables seleccionadas, así como su tipo y
fuente de datos:
CAPÍTULO IV – MATERIAL Y MÉTODO 165
1. Muerte materna
Definición: Número de muertes maternas durante su embarazo, parto o
puerperio, por cualquier causa relacionada o no con su gestación
Tipo: Cuantitativa discreta
Fuente: Bases de datos Florence
2. Muertes neonatales
Definición: Número de nacidos muertos de más de 35 semanas de gestación
y > 2.500 grs de peso, exceptuando los fetos cruz o muertes fetales intraútero
anteparto
Tipo: Cuantitativa discreta
Fuente: Bases de datos Florence
3. Apgar < 7 a los 5 minutos
Definición: Nº neonatos con resultado Apgar < 7 a los 5 minutos de vida
Tipo: Cuantitativa discreta
Fuente: Bases de datos Florence Clínico
4. Ph fetal < 7,05
Definición: Nº neonatos con resultado de ph fetal en sangre arterial < 7,05
Tipo: Cuantitativa discreta
Fuente: Bases de datos Florence Clínico
5. Traslados a otro Hospital
Definición: Nº neonatos trasladados a otro centro hospitalario e ingresados
en UCI neonatal po cualquier patología o condición necesaria.
Tipo: Cuantitativa discreta
Fuente: Bases de datos Florence clínico
6. Ingreso en UCI neonatal
Definición: Nº neonatos ingresados en UCI neonatal
Tipo: Cuantitativa discreta
Fuente: Bases de datos Florence clínico
166 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
7. Lesión plexo braquial
Definición: Nº neonatos con lesión en plexo braquial relacionado con
distocia de hombros
Tipo: Cuantitativa discreta
Fuente: Bases de datos de Florence Clínico
8. Fractura clavícula
Definición: Nº neonatos con fractura de clavicula relacionado con distocia
de hombros
Tipo: Cuantitativa discreta
Fuente: Bases de datos de Florence Clínico
9. HPP
Definición: Nº mujeres con HPP, histerectomía o ingreso en UCI por HPP
Tipo: Cuantitativa discreta
Fuente: Florence clínico
10. Histerectomía
Definición: Nº mujeres con histerectomía por HPP
Tipo: Cuantitativa discreta
Fuente: Florence clínico
11. Ingreso materno en UCI (HPP)
Definición: Nº mujeres con ingreso en UCI por causas relacionadas con
hemorragia posparto
Tipo: Cuantitativa discreta
Fuente: Florence clínico
12. Ingreso materno en UCI (general)
Definición: Nº mujeres con ingreso en UCI por cualquier razón relacionada
con el parto o puerperio
Tipo: Cuantitativa discreta
Fuente: Florence clínico
CAPÍTULO IV – MATERIAL Y MÉTODO 167
13. Cesáreas por nalgas
Definición: Nº cesáreas electivas o de urgencia practicadas por presentación
fetal en podálica
Tipo: Cuantitativa discreta
Fuente: Florence clínico
14. Partos de nalgas
Definición: Nº partos vaginales con presentación fetal en podálica
Tipo: Cuantitativa discreta
Fuente: Florence clínico
15. Cesáreas totales
Definición: Número de cesáreas totales, electivas y de urgencia practicadas
en el Servicio
Tipo: Cuantitativa discreta
Fuente: Florence Clínico
16. Episiotomías
Definición: Número de episiotomías practicadas en partos eutócicos e
instrumentales
Tipo: Cuantitativa discreta
Fuente: Florence Clínico
17. Desgarros de 3er y 4º grado
Definición: Nº de desgarros perineales maternos de 3er y 4º grado tanto en
partos eutócicos como en instrumentales
Tipo: Cuantitativa discreta
Fuente: Florence Clínico
18. Rotura uterina
Definición: Nº de roturas uterinas tanto en partos eutócicos como en
instrumentales
Tipo: Cuantitativa discreta
Fuente: Florence Clínico
168 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
19. Lesión traumática fetal del parto
Definición: Nº de lesiones en plexo braquial más nº fracturas de clavícula
que sufrieron los recien nacidos debido al traumatismo del parto, tanto en
partos eutócicos como en instrumentales
Tipo: Cuantitativa discreta
Fuente: Florence Clínico
20. Reintervención tras parto
Definición: Nº reintervenciones quirúrgicas maternas tras el parto o la
cesárea, como legrado puerperal o vuelta a quirófano tras cesárea.
Tipo: Cuantitativa discreta
Fuente: Florence Clínico
21. Transfusión de sangre
Definición: Nº de mujeres transfundidas con unidades de sangre tras sufrir
una HPP.
Tipo: Cuantitativa discreta
Fuente: Florence Clínico
CAPÍTULO IV – MATERIAL Y MÉTODO 169
• Se calcularon intervalos de confianza al 95% para las
proporciones y tasas estimadas.
Las diferencias consideradas estadísticamente significativas son aquellas
cuya p <0.05.
Para analizar la dependencia entre las variables cualitativas, se utilizó la
2
Chi-cuadrado de Pearson (χ ). La chi-cuadrado de Pearson es una prueba
estadística que mide la dependencia entre dos variables cualitativas, siendo una
de las pruebas más utilizadas en el ámbito de la medicina y la biología. El nivel de
significancia estadística fue establecido a p < 0,05.
Para medir la frecuencia de los nacimientos con efectos adversos, se calculó
el AOI, y para medir la severidad de esos resultados obstétricos, se calculó el SI
(Severity Index) en base a la puntuación WAOS (Weighted Adverse Outcome
Score) de los eventos adversos obstétricos seleccionados (Tabla 19) (Mann et al.,
2010).
AOI (%) = nº de partos con evento adverso / nº total de partos
WAOS = suma de puntuaciones de eventos adversos / nº total de partos
SI = suma de puntuaciones de eventos adversos / nº de partos con evento
adverso.
Tabla 19
170 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
CAPÍTULO V – RESULTADOS
CAPÍTULO V – RESULTADOS 173
V - RESULTADOS
5.1.RESULTADOS DE LA 1ª FASE
174 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
En España, quizá por ser el entrenamiento en simulación obstétrica un
hecho bastante reciente, ni la SEGO, ni la SEMES, ni la SESSEP ofrecen un
programa específico de casos obstétricos recomendados para su entrenamiento en
simulación. Sin embargo, aunque escasos, existen Hospitales y centros de
simulación que han ofertado este tipo de entrenamiento para la capacitación
multiprofesional de sanitarios. Estos son: el Hospital de Valdecilla en Cantabria,
el Hospital Puerta del Hierro en Madrid, el Hospital Clinic y Hospital Sant Joan
de Deu en Barcelona, así como en La Coruña, en el Hospital Teresa Herrera, los
cuales han adecuado el programa de contenidos seleccionando las emergencias
obstétricas según sus necesidades detectadas y objetivos a conseguir. Por ejemplo,
en 2011, Hernández Pinto et al., desarrollaron en el Hospital Virtual de Valdecilla,
un centro de simulación para el entrenamiento de profesionales sanitarios, un
curso interdisciplinar en tres de las entidades más frecuentemente implicadas en
los casos de mortalidad materna, tras enviar una encuesta de muerte materna a 69
hospitales españoles, que fueron la hemorragia posparto, la embolia de líquido
amniótico y la eclampsia.
En la tabla 21 se pueden visualizar los casos obstétricos de entrenamiento en
simulación que escogieron junto con los elegidos por el centro de simulación del
Hospital Puerta de Hierro en Majadahonda, los del Edificio Docente del Hospital
Clinic y Hospital Sant Joan de Deu en su centro de simulación, y los del Hospital
Teresa Herrera en La Coruña.
CAPÍTULO V – RESULTADOS 175
Tabla 20
Casos recomendados para el entrenamiento en simulación de emergencias obstétricas a nivel
mundial.
176 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Tabla 21
Casos obstétricos simulados en programas de entrenamiento en España
amniótico
Preeclampsia/ Eclampsia Preeclampsia Forceps
Eclampsia
RCP en
gestante
Los simuladores materno-fetales de alta fidelidad con los que se cuenta para
la impartición de estos cursos de simulación multiprofesionales ofrecen una serie
de patrones fisiopatológicos programados que los hacen ideales y ofrecen gran
realismo a la hora de imitar a una mujer gestante en casos de emergencia,
CAPÍTULO V – RESULTADOS 177
especialmente en casos de hemorragia posparto, distocia de hombros, eclampsia,
parto de nalgas y/o parada cardiorrespiratoria.
Tabla 22
Emergencias obstétricas en el Hospital de Torrevieja en el año 2016
178 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Tabla 23
Preguntas y consenso en el panel de expertos
PREGUNTA CONSENSO
1. Conocimiento de simulación 3 participantes la conocían
clínica
2. Participación anterior en 2 expertos habían participado
simulación
3. ¿Es necesaria la formación de Los 6 expertos coincidieron en que sí
profesionales?
4. Emergencias obstétricas más Hemorragia posparto, distocia de
importantes hombros, eclampsia, prolapso de
cordón, desprendimiento de placenta,
parto urgente vaginal de nalgas
5. Emergencias obstétricas en las Hemorragia posparto, distocia de
que formarse hombros, eclampsia, parto urgente
vaginal de nalgas
6. Emergencias obstétricas más Hemorragia posparto, distocia de
frecuentes en el Hospital de hombros, desprendimiento de placenta,
Torrevieja reanimación recién nacido
7. Emergencias obstétricas para la Hemorragia posparto, distocia de
formación en equipo en el hombros, parto urgente vaginal de
Hospital nalgas
8. Casos seleccionados para curso- Hemorragia posparto, distocia de
formación hombros, parto urgente vaginal de
nalgas
9. Frecuencia de formación 1 vez al año
necesaria
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CAPÍTULO V – RESULTADOS 181
En total, fueron 28 mujeres y 2 hombres los profesionales que participaron
en el entrenamiento en simulación obstétrica (Tabla 25).
Tabla 25
Frecuencia de la muestra según sexo
SEXO FRECUENCIA %
HOMBRE 2 6,7%
MUJER 28 93,3%
TOTAL 30 100%
Tabla 26
Frecuencia de la muestra según nacionalidad
NACIONALIDAD FRECUENCIA %
Española 27 90,0
Italiana 1 3,3
Sueca 1 3,3
Inglesa 1 3,3
Total 30 100,0
Tabla 27
Frecuencia de la muestra según profesión
PROFESIÓN FRECUENCIA %
GINECÓLOG@ 7 23,3
MATRON/A 17 56,7
TCAE 6 20,0
TOTAL 30 100,0
182 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Tabla 28
Frecuencia de la muestra según experiencia previa en simulación
CAPÍTULO V – RESULTADOS 183
5.2.2.1.Escenario de hemorragia posparto
DATOS GENERALES
Nombre del escenario Hemorragia posparto
Participantes Profesionales Hospital de
Torrevieja
Tiempo estimado para simulación 10 min
Tiempo estimado para debriefing 40 min
Tiempo global de resolución del caso
OBJETIVOS
1. Valoración de las posibles causas de la hemorragia posparto (Tono,
trauma, trombina, tejido)
2. Reposición de la volemia mediante la infusión rápida de fluidos a través
de dos accesos venosos periféricos de grueso calibre
3. Garantizar la oxigenación tisular, administrar oxígeno, extraer analítica y
pedir pruebas cruzadas, tratar las alteraciones de la hemostasia y al
mismo tiempo identificar y controlar la causa de la hemorragia
4. Realización de maniobras específicas, como masaje bimanual del fondo
uterino, solicitar ecografía para descartar restos, valorar sondaje de
BAKRI como tratamiento ante atonía uterina, revisar el canal del parto
para descartar traumatismo, medicación uterotónica (oxitocina, hemabate
o prostaglandinas)
5. Trabajo en equipo
6. Solicitar ayuda temprana y avisar al resto del equipo (obstetra y
anestesiólogo) y activar el banco de sangre y hematólogo
7. Coordinación y distribución de tareas
COMPETENCIAS ACTIVIDADES
184 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
C.E.13 Capacidad para poner en práctica • Masaje uterino
principio de salud y seguridad, • Canalizar vía periférica de
incluidos primeros auxilios básicos y gran calibre, si procede
procedimientos de emergencia • Reposición de volemia
• Administración de O2
• Sondaje vesical
• Coordinación de tareas
• Trabajo en equipo
C.E.14 Capacidad para administrar con • Administración de
seguridad fármacos y otras terapias uterotónicos y/o
prostaglandinas de forma
adecuada
• Masaje bimanual de fondo
uterino
• Solicita ecografía para
descartar restos
• Pasar a quirófano para
legrado o colocación Balón de
Bakri
C.E.33 Capacidad para informar, • Comunicación con el paciente
registrar, documentar y derivar • Comunicación con el equipo
cuidados utilizando tecnologías • Comunicación con los
apropiadas familiares
• Estimación de sangrado
DESCRIPCIÓN DEL CASO
Escenario:
La paciente se encuentra en la sala de paritorio. Ha tenido un parto precipitado
de 2 horas de evolución, y 25 minutos después, tras el alumbramiento fisiológico,
presenta sangrado abundante. Porta catéter venoso periférico de 14. Se encuentra
acompañada por su marido y su bebé en brazos piel con piel. El/la matron/a y
CAPÍTULO V – RESULTADOS 185
el/la TCAE han asistido el parto, y tras valorar los primeros signos de sangrado
abundante, avisan a el/la ginecólog@ de guardia.
La analítica de ingreso presenta valores dentro de la normalidad.
MATERIALES NECESARIOS
1. Maniquí simulador de partos
2. Sangre artificial en empapadores
3. Toma de oxígeno
4. Monitor para constantes
5. Material de sueroterapia y canalización de vías
6. Medicación: Uterotónicos (oxitocina, misoprostol, hemabate)
7. Balón de Bakri y material para su colocación
8. Guantes estériles y no estériles
9. Gasas, tetras
10. Tubos para analítica
11. Material de revisión de canal cervical
GUÍA PARA DEBRIEFING
1. ¿Cómo os habéis sentido en la realización del escenario?
2. Aspectos que consideran que se han hecho bien
3. Aspectos a mejorar
4. Protocolo de actuación
5. Comunicación con paciente, entre equipo y familiares
6. Estimación real de sangrado
7. Rol de cada profesional
BIBLIOGRAFÍA
Clark, E., Fisher, J., Arafeh, J., & Druzin, M. (2010). Team Training Simulation. Clinical
Obstetrics and Gynecology, 53(1), 265–277. doi: 10.1097/GRF.0b013e3181cc4595.
Draycott, T., Sibanda T., Owen, L., Akande, V., Winter, C., Reading, S., & Whitelaw, A.
(2006). Does training in obstetric emergencies improve neonatal outcome?. An
International Journal of Obstetrics and Gynaecology, 113(2), 177-82. doi: 10.1111/j.1471-
0528.2006.00800.x
186 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
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España.
Guise, J. M., Lowe, N. K., Deering, S., Lewis, P. O, O´Haire, C., Irwin, L. K., … Kanki, B.
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Patient Safety, 36(10), 443-453.
Hernández Pinto, P., Odriozola Feu, J. M., Maestre Alonso, J. M, López Sánchez, M., Del
Moral Vicente Mazariegos, I., & De Miguel Sesmero, J. R. (2011). Entrenamiento de
equipos interdisciplinares en urgencias obstétricas mediante simulación clínica. Progresos
de Obstetricia y Ginecología, 54(12), 618-524. doi:10.1016/j.pog.2011.05.009
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CAPÍTULO V – RESULTADOS 187
COMPETENCIAS ACTIVIDADES
188 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
C.E.13 Capacidad para poner en • Maniobra de Mc Roberts
práctica principio de salud y • Presión suprapúbica
seguridad, incluidos primeros • Considerar episiotomía
auxilios básicos y procedimientos de • Maniobra de Gaskin (si procede)
emergencia • Extracción de hombros posterior
y/o maniobras internas
• Realización de maniobras de
tercer nivel
• Coordinación de tareas
• Trabajo en equipo
C.E.33 Capacidad para informar, • Comunicación con el paciente
registrar, documentar y derivar • Comunicación con el equipo
cuidados utilizando tecnologías • Comunicación con los familiares
apropiadas • Realización de gases
• Contaje de tiempo
DESCRIPCIÓN DEL CASO
Escenario:
La gestante se encuentra en el potro de paritorio, en posición de litotomía,
acompañada por su pareja, el/la matron/a y auxiliar de enfermería. Nos
encontramos ante extracción parcial de la cabeza fetal, signo de la tortuga y no se
produce la rotación externa de la cabeza.
Parto espontáneo con RPM >12 horas de evolución normal.
PFE: 3700 grs
Obesidad materna. IMC>25
NAMC.
MATERIALES NECESARIOS
1. Maniquí simulador de partos
2. Bebé
3. Toma de oxígeno
4. Monitor para constantes
5. Material de sueroterapia y canalización de vías
6. Guantes estériles y no estériles
7. Gasas, tetras
CAPÍTULO V – RESULTADOS 189
GUÍA PARA DEBRIEFING
1. ¿Cómo os habéis sentido en la realización del escenario?
2. Aspectos que consideran que se han hecho bien
3. Aspectos a mejorar
4. Protocolo de actuación
5. Comunicación con paciente, entre equipo y familiares
6. Contaje de tiempo entre una maniobra y otra
7. Realización de gases
8. Rol de cada profesional
BIBLIOGRAFÍA
Calvert, K. L., McGurgan, P. M., Debenham, E. M., Gratwick, F. J., & Maouris, P. (2013).
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190 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
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DATOS GENERALES
Nombre del escenario Parto de nalgas
Participantes Profesionales Hospital de Torrevieja
Tiempo estimado para simulación 10 min
Tiempo estimado para debriefing 40 min
Tiempo global de resolución del caso
OBJETIVOS
1. Entender y llevar a cabo las maniobras necesarias de extracción para
asistir un parto vaginal en podálica de manera segura.
2. Evitar las intervenciones innecesarias como traccionar excesivamente de
las piernas y cuerpo fetales.
CAPÍTULO V – RESULTADOS 191
3. Llevar a cabo una monitorización fetal contínua durante el proceso de
parto.
4. Determinación bioquímica ph fetal.
5. Realización de ecografía intraparto para valorar la actitud fetal.
6. Ofrecer y proporcionar en la medida de lo posible analgesia a la madre si
así lo desea.
7. Informar adecuadamente a la madre y acompañante del proceso y
evolución del mismo.
8. Facilitar un ambiente de trabajo en equipo y coordinación.
9. Documentar todos los datos en la historia clínica adecuadamente.
COMPETENCIAS ACTIVIDADES
C.E.8 Capacidad para reconocer e • Realizar tacto vaginal
interpretar signos normales o • Solicita ayuda
cambiantes de salud/mala salud, • Preparar material necesario
sufrimiento, incapacidad (valoración y
diagnóstico)
192 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Escenario:
La mujer se encuentra en paritorio, en fase de expulsivo, con pujos voluntarios. A
la exploración: T.V.: Dilatación completa, I plano, REM: LA claro. Presentación
podálica. FCF: 140 lpm.
Embarazo de normal evolución. NAMC. Sin antecedentes personales o
quirúrgicos de interés.
PFE (Peso fetal estimado): 3100 grs
MATERIALES NECESARIOS
1. Maniquí simulador de partos
2. Bebé
3. Material de sueroterapia y canalización de vías
4. Guantes estériles y no estériles
5. Gasas, tetras
6. Fórceps Piper
GUÍA PARA DEBRIEFING
1. ¿Cómo os habéis sentido en la realización del escenario?
2. Aspectos que consideran que se han hecho bien
3. Aspectos a mejorar
4. Protocolo de actuación
5. Comunicación con paciente, entre equipo y familiares
6. Rol de cada profesional
BIBLIOGRAFÍA
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194 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
5.2.3. Satisfacción de los profesionales
CAPÍTULO V – RESULTADOS 195
Tabla 29
Estadísticos descriptivos de la encuesta de satisfacción
I CUESTIONARIO F M ± DT
T SOBRE (%)
E SIMULACIÓN 1 2 3 4 5
M ESCALA:
1 (MIN) - 5 (MAX)
1 Los escenarios eran 0 0 0 7 23 4,7 ± 0,4
reales (0%) (0%) (0%) (23,33%) (76,66)%
2 La experiencia ha 0 0 0 2 28 4,9 ± 0,2
mejorado mis (0%) (0%) (0%) (6,66%) (93,33%)
habilidades técnicas
3 Ayuda a desarrollar 0 0 0 1 29 4,9 ± 0,1
el razonamiento (0%) (0%) (0%) (3,33%) (96,66%)
crítico y la toma de
decisiones
4 Las habilidades de 0 0 0 1 29 4,9 ± 0,1
priorización (0%) (0%) (0%) (3,33%) (96,66%)
enseñadas usando la
simulación son
valiosas
5 La experiencia con el 0 0 0 2 28 4,9 ± 0,2
simulador ha (0%) (0%) (0%) (6,66%) (93,33%)
aumentado mi
seguridad
6 La interacción con la 0 0 0 1 29 4,9 ± 0,1
simulación ha (0%) (0%) (0%) (3,33%) (96,66%)
mejorado mi
competencia clínica
7 La simulación me ha 0 0 0 1 29 4,9 ± 0,1
ayudado a integrar (0%) (0%) (0%) (3,33%) (96,66%)
teoría y práctica
196 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
5.2.4. Adquisición de competencias de los profesionales
Tabla 30
Diferencias de medias entre los resultados del pre y post entrenamiento conseguidas en el
escenario de hemorragia posparto.
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CAPÍTULO V – RESULTADOS 199
Tabla 32
Diferencias de medias entre los resultados del pretest y postest conseguidas en el escenario
de parto de nalgas
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CAPÍTULO V – RESULTADOS 201
Tabla 33
Tabla 34
M DT M DT t(gl) P
E1 (HPP) 4.48 0.70 3.50 0.52 11.24(29) .000
E2 (DH) 3.57 0.33 3.22 0.10 8.12(29) .000
Como se muestra en la Tabla 34, en los dos escenarios en los que se midió el
tiempo global de resolución, se obtuvo una media y desviación estándar menor
tras el entrenamiento del caso simulado, obteniendo diferencias estadísticamente
significativas (p<.000).
202 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
“excelente” fiabilidad en base a los valores de CCI, según Portney & Watkins
(2000)
El CCI en el pretest del escenario de hemorragia posparto fue en la mitad de
las competencias de entre 0.75 a 0.90, obteniendo así una concordancia
interobservador de “buena fiabilidad”. En la competencia CE8, la cual se refiere al
diagnóstico y valoración para proporcionar una rápida actuación en la
emergencia de hemorragia posparto, se obtuvo una CCI de “excelente fiabilidad”,
superior a 0.9. La competencia restante (CE13) en el pretest obtuvo una CCI de
“moderada fiabilidad”. En cuanto al postest, esa misma competencia (CE13), que
hace alusión al manejo de la emergencia, es la que obtuvo mayor fiabilidad,
obteniendo un CCI de 0.97 o “excelente fiabilidad”. Las competencias CE14 y
CE33 consiguieron un CCI de “buena fiabilidad” y la competencia restante (CE8)
resultó con un valor de 0.70, de “moderada fiabilidad” (Tabla 35).
Tabla 35
CAPÍTULO V – RESULTADOS 203
Tabla 36
204 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
un CCI que oscila entre 0.81 y 0.84 y para la CE14, el resultado del CCI fue de 0.64,
con concordancia interobservador de “moderada” (Tabla 37).
Tabla 37
CAPÍTULO V – RESULTADOS 205
Tabla 38
206 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
se produjeron los mismos casos de ingresos maternos en la Unidad de Cuidados
Intensivos debido a hemorragia posparto en ambos periodos de tiempo.
En cuanto al escenario de parto de nalgas, se practicaron un total de 34
cesáreas (2,87%) por presentación fetal en podálica en el año pre entrenamiento y
35 en el año posterior (2,89%). Se realizó 1 parto vaginal de nalgas durante el año
anterior al entrenamiento en simulación y ningún tras el entrenamiento, por lo
que no hubo ninguna diferencia.
Tabla 39
CAPÍTULO V – RESULTADOS 207
208 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Tabla 40
AÑO
2016-2017 2017-2018
Tipo de Espontáneo Recuento 816 825
parto % dentro de 68,9% 67,5%
AÑO
Cesárea Recuento 249 265
% dentro de 21,0% 21,7%
AÑO
Instrumental Recuento 118 132
% dentro de 10,0% 10,8%
AÑO
Total Recuento 1183 1222
CAPÍTULO V – RESULTADOS 209
Tabla 41
AÑO
2016-2017 2017-2018
Tipo No (Perine Recuento 515 496
Desgarro Integro) % dentro de 54,55% 51,29%
AÑO
1º Grado Recuento 275 290
% dentro de 29,13% 29,98%
AÑO
2º Grado Recuento 148 172
% dentro de 15,67% 17,78%
AÑO
3º Grado Recuento 6 8
% dentro de 0,63% 0,82%
AÑO
4º Grado Recuento 0 1
% dentro de 0,0% 0,1%
AÑO
Total (P. eutócicos e Recuento 944 967
instrumentales)
210 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Tabla 42
Resultados referentes a la episiotomía y año
AÑO
2016-2017 2017-2018
Episiotomía No Recuento 997 1045
% dentro de 84,3% 85,5%
AÑO
si Recuento 185 176
% dentro de 15,6% 14,4%
AÑO
Episio Recuento 1 1
MLI % dentro de 0,1% 0,1%
AÑO
Total 1183 1222
Tabla 43
Resultados de Ph fetal arterial y año
AÑO
2016-2017 2017-2018
PH Arterial <7,05 Recuento 15 7
% dentro de 1,5% 0,7%
AÑO
> o = 7,05 Recuento 953 991
% dentro de 98,5% 99,3%
AÑO
Total Recuento 968 998
CAPÍTULO V – RESULTADOS 211
Tabla 44
AÑO
2016-2017 2017-2018
Apgar 5 <7 Recuento 8 6
min % dentro de 0,7% 0,5%
AÑO
>ó=7 Recuento 1160 1203
% dentro de 99,3% 99,5%
AÑO
Total Recuento 1168 1209
212 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Tabla 45
Resultados de AOI, WAOS y SI según los eventos adversos seleccionados antes y después
del entrenamiento
CAPÍTULO V – RESULTADOS 213
Tabla 45
Resultados de AOI, WAOS y SI según los eventos adversos seleccionados antes y después
del entrenamiento (continuación)
214 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
CAPÍTULO VI - DISCUSIÓN
CAPÍTULO VI - DISCUSIÓN 217
VI – DISCUSIÓN
218 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Para poder analizar los escenarios seleccionados, se tuvo que diseñar una
herramienta de evaluación ad hoc para cada uno de ellos, pues a pesar de existir
programas de entrenamiento en simulación de emergencias obstétricas (PROMPT,
PRONTO), ninguno contemplaba de manera conjunta, las competencias
específicas de cada uno de los profesionales involucrados en la emergencia
obstétrica, como son el/la ginecólogo/a, el/la matrón/a, y el/la TCAE, a diferencia
de Hernández Pinto et al. (2011) en el que en su estudio analizaron el
entrenamiento en emergencias obstétricas en un grupo multidisciplinar que
incluían ginecólog@s, matronas/es, anestesistas e intensivistas.
Los hallazgos de esta primera fase fueron los tres casos seleccionados, tanto
hemorragia posparto, como distocia de hombros y parto de nalgas, los cuales
recrean escenarios ideales para entrenar a través de la simulación clínica, ya que
ofrecen competencias profesionales y técnicas muy precisas y especializadas,
fáciles de entrenar en los simuladores.
Por ejemplo, en el caso de hemorragia posparto, la estimación visual
objetiva de la cantidad de sangrado es un dato que requiere de entrenamiento
para su consenso y valoración exacta en equipo, como se desarrolló en los
estudios de Maslovitz et al. (2007) y Deering et al. (2009), en los cuales se hace uso
de la simulación clínica para el entrenamiento de esta competencia específica en la
hemorragia posparto, tanto en profesionales (matrones/as y ginecólogo/as), como
estudiantes residentes de medicina.
Por otro lado, Al Kadri et al. (2014) llevaron a cabo un estudio en Arabia
Saudí donde 120 profesionales valoraron 30 diferentes estimaciones de pérdida de
sangre, con 10 cantidades distintas en cada estimación. Los resultados mostraron
que los profesionales tienden a infraestimar la cantidad de sangre valorada ante el
caso de una hemorragia posparto.
En relación a la emergencia distocia de hombros, Crofts et al. (2007)
implementaron un importante estudio llevado a cabo en 6 hospitales del Reino
Unido, donde verificaban la importancia del entrenamiento en la asistencia a la
distocia de hombros con simulación de alta fidelidad, que permite, entre otras
técnicas, medir la fuerza de tracción directa sobre el cuello del bebé para predecir
el posible daño o distensión del plexo braquial, un tema que preocupa a los
profesionales sanitarios encargados de resolver esta urgencia obstétrica.
CAPÍTULO VI - DISCUSIÓN 219
En cuanto a la asistencia del parto de nalgas, trabajos como el de Deering et
al. (2006) y más recientemente, el de Jordan et al. (2016), abordaron el
entrenamiento en simulación con la práctica repetida de las maniobras necesarias
para la asistencia vaginal al parto en podálica, ya que proporciona una mejora en
las destrezas y habilidades de ginecólog@s y matronas/es para asistir este tipo de
partos.
En contraposición, es imprescindible referenciar uno de los escasos estudios
que se han llevado a cabo en España, anteriormente mencionado, sobre
entrenamiento en simulación obstétrica, realizado por Hernández Pinto et al.
(2011) del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, en Santander. Los
escenarios seleccionados fueron distintos a los del presente estudio, con un
método de selección, menos individualizado y laborioso que el presente estudio,
el cual estaba basado en una encuesta enviada por correo a 69 hospitales,
siguiendo un directorio publicado por la Sociedad Española de Ginecología y
Obstetricia en el año 2001. Los casos escogidos fueron hemorragia posparto,
eclampsia y embolismo de líquido amniótico; esta última, emergencia obstétrica
muy infrecuente (1:27.000-1:80.000) aunque con alta tasa de mortalidad (Zapardiel
et al., 2008).
220 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
obstétrica en el grupo de intervención. En consonancia con este estudio, en
Estados Unidos, se desarrolló un programa de entrenamiento multidisciplinar en
hemorragia posparto (Lutgendorf et al., 2017) donde formaron a 113 profesionales,
cuyos resultados mostraron un alto nivel de satisfacción en los participantes tras
la simulación.
La competencia que más incrementó fue la perteneciente al manejo y
tratamiento de la emergencia obstétrica en sí, la CE13, cuyo objetivo es iniciar las
medidas de urgencia pertinentes. Según Fuchs, Miller, & Berkowitz (2009), tras
una revisión de los protocolos y simulación en hemorragia posparto, en los
EEUU, el retraso en el diagnóstico adecuado, los fallos de medicación y
tratamientos quirúrgicos, y el trabajo en equipo deficiente pueden contribuir a
resultados que reduzcan la seguridad en casos de hemorragia posparto.
El trabajo en equipo y la coordinación de tareas forman parte de las
actividades de esta competencia (CE13) mejorada tras la simulación,
fundamentales para la consecución de un buen funcionamiento en cualquier
emergencia obstétrica (Gum et al., 2010). Estos resultados son relevantes, pues el
trabajo en equipo y la coordinación de la actuación son elementos clave en el
manejo óptimo de una emergencia obstétrica, que consiguen que en cuestión de
pocos minutos se pueda o no salvar la vida de la madre, el bebé y/o ambos.
Similares resultados ofrecieron un estudio desarrollado en el año 2014, llevado a
cabo por Monod et al., donde se elaboraron 6 casos de emergencias obstétricas
(distocia de hombros, hemorragia posparto, pre-eclampsia, RCP materna, RCP
neonatal y parto instrumental) y fueron evaluados tras su entrenamiento
multiprofesional con simulación en varios hospitales de Suiza. Este estudio
concluyó que la implementación del entrenamiento con simulación refuerza las
competencias profesionales, resaltando que hubo mejoras en todas las
competencias analizadas excepto en la comunicación del equipo.
La competencia que menos mejora demostró fue la CE14, que mide
actividades relacionadas con la administración de fármacos específicos, como
uterotónicos y prostaglandinas, y otras terapias más específicas como la
colocación del Balón de Bakri. Quizá el hecho de que los profesionales, tanto
matronas/es como ginecólogo/as tenían muy claro e interiorizado los fármacos a
utilizar ante una hemorragia posparto, ya que es una de las emergencias
CAPÍTULO VI - DISCUSIÓN 221
obstétricas que con más frecuencia se puede observar en los paritorios y el hecho
de que la colocación del Balón de Bakri sólo se midió en los profesionales
ginecólogo/as, por ser ellos los únicos que lo ponen en una situación real, pudo
ser la causa de la poca mejora en esta competencia tras la simulación. En el
estudio español llevado a cabo en 2011, Hernández Pinto et al. también
introdujeron la inserción del Balón de Bakri como tratamiento de la atonía uterina
en uno de los objetivos a conseguir, en el entrenamiento en simulación de la
hemorragia posparto en un grupo multidisciplinar.
El resto de competencias (CE8 y CE33) que miden la capacidad para
reconocer la emergencia obstétrica, las habilidades de comunicación y la
estimación de sangrado aumentaron su mejora considerablemente tras la
simulación, tres elementos prioritarios a tener en cuenta en la actuación ante una
hemorragia posparto. Maslovitz et al. (2007), en su estudio sobre los errores más
comunes en simulación obstétrica, señalaron que en el caso de la hemorragia
posparto, la estimación por debajo en el sangrado era uno de los fallos más
frecuentes.
En consonancia a nuestros resultados, Marshall et al. llevaron a cabo un
estudio en el año 2015 donde se analizó el manejo ante una hemorragia posparto
en profesionales que trabajaban en hospitales rurales en Oregon, con bajo número
de partos (entre 50 y 400 al año) obteniendo como resultado una mejora
significativa en el reconocimiento rápido y respuesta precoz ante la hemorragia
posparto.
En el escenario de distocia de hombros, todas las competencias consiguieron
un incremento estadísticamente significativo tras la actividad de simulación,
especialmente, la CE13 y la CE33, competencias que valoran el manejo de la
distocia, el trabajo en equipo y habilidades de comunicación. Destacamos dentro
de estas competencias, la actividad “contaje de tiempo” que incluye: anotación de
la hora de la salida de la cabeza, contar los segundos tras una maniobra de
resolución de la distocia de hombros y otra, y contabilizar los minutos hasta la
expulsión del cuerpo fetal, como recomienda la SEGO en su protocolo de
actuación ante una distocia de hombros (SEGO, 2011). Antes del entrenamiento,
prácticamente ningún profesional tuvo en cuenta esta actividad tan importante en
esta emergencia obstétrica y tras la simulación, casi todos los participantes lo
222 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
realizaron, a diferencia del estudio elaborado por Crofts et al. (2007), donde no se
consideró el hecho de contabilizar el tiempo transcurrido entre una maniobra y
otra. En este estudio mencionado, los parámetros que se tuvieron en cuenta a la
hora de evaluar los casos fueron: 1) éxito o fracaso del parto, 2) tiempo entre
expulsión de cabeza y cuerpo, 3) actuación de actividades apropiadas, 4) fuerza
aplicada en cuello del bebé y 5) comunicación.
En el caso de distocia de hombros, en líneas generales, el principal fallo que
los profesionales realizan radica en la inadecuada documentación de las
maniobras realizadas (Maslovitz et al., 2007). En el estudio retrospectivo de
cohortes de Van de Ven et al. (2016) compararon 3.492 partos con 3.496 partos
después del entrenamiento en simulación de distocia hombros, y se comprobó
que tras la simulación clínica, el registro escrito tras esta emergencia obstétrica
mejoró considerablemente (RR 1,6 (95% CI:1,05-2,5)) como es el caso de nuestro
estudio, que, a pesar de que la herramienta diseñada no recogía específicamente
la actividad de “documentación”, es necesario decir que en las historias clínicas
del hospital se ha evidenciado una mejora en la documentación escrita ante los
casos de distocia de hombros ocurridos tras el entrenamiento en simulación.
La CE8, la cual, valora y diagnostica la emergencia obstétrica, tuvo una
mejora en menor medida tras la simulación, y es que, la mayoría de los
profesionales, antes de la simulación, ya reconocían los signos de distocia de
hombros en la práctica con rapidez. Otros autores, sin embargo, encontraron una
mejora en todas las competencias evaluadas tras el entrenamiento en simulación
de distocia de hombros, en el reconocimiento de la distocia de hombros y pedir
ayuda, entre otras (Deering et al., 2004).
En el escenario de parto de nalgas, los resultados de las competencias
evaluadas mostraron incrementos estadísticamente significativos tras la
simulación, destacando especialmente la competencia CE14, la cual trata del
manejo y destreza de las diferentes técnicas en la asistencia al parto vaginal de
nalgas. En contraposición, encontramos el estudio de Crofts et al. (2007), en el que
no se consiguió una mejora significativa en la destreza de la asistencia al parto de
nalgas tras el entrenamiento en simulación.
A pesar de ello, la simulación se presenta como herramienta ideal para la
capacitación de las técnicas incluidas en este tipo de casos tan poco frecuentes
CAPÍTULO VI - DISCUSIÓN 223
como es el parto vaginal de nalgas (Deering et al., 2006; Monod et al., 2014). El
hecho de facilitar a los profesionales, que en la actualidad, no están
acostumbrados a realizar partos vaginales de nalgas, a llevar a cabo esta técnica
abandonada de un modo tan real, probablemente parará el creciente número de
cesáreas programadas por presentación fetal de nalgas, con la consecuente
disminución de la morbilidad maternofetal (Lansac, Crenn-Hebert, Riviere, &
Vendittelli, 2015). En esta revisión que tuvo lugar desde el año 1994 hasta el 2010,
se muestra que, los recién nacidos que con más frecuencia ingresan en las
unidades de neonatología, por dificultad respiratoria, son los nacidos por cesárea,
independientemente de que se presenten en cefálica o en podálica.
En el presente estudio y para este escenario, se contó con la ayuda de un
experto ginecólogo que mostró a modo de clase práctica las diferentes formas de
alumbramiento en el parto en podálica a los profesionales participantes para que
ellos, tras la explicación, pudieran practicar las maniobras con los simuladores de
alta y media fidelidad. Uno de los requisitos exigidos para que el parto de nalgas
sea una opción razonable en la práctica hospitalaria es la presencia de un
profesional (ginecólogo/a-obstetra) experimentado/a (ACOG, 2009; SEGO, 2011;
Carbonne et al., 2001; Hogle et al., 2003), que debido a la, cada vez menos
practicada técnica, se hace muy difícil poder contar con su existencia, así como el
uso de herramientas validadas para evaluar las competencias en simulación
clínica del parto de nalgas, como es el caso de Jordan et al. (2016), que validaron
una herramienta para el manejo del parto vaginal en presentación podálica.
La herramienta que se diseñó para evaluar las competencias adquiridas fue
sometida a un estudio de fiabilidad, cuyos resultados nos muestran que esta
herramienta es fiable, ya que se obtuvo un nivel de concordancia interobservador
de “buena fiabilidad” para la mayoría de las competencias evaluadas por los tres
observadores expertos en obstetricia, con significación estadística para todas ellas,
según los niveles de concordancia de Portney & Watkins (2000).
El TGR obtuvo en todos los subgrupos un valor significativamente inferior
tras el entrenamiento, factor positivo a tener en cuenta, pues se practica y aprende
a ser más efectivo en la emergencia con la simulación obstétrica. En
contraposición, encontramos en la bibliografía la mayoría de estudios de
entrenamiento en emergencias obstétricas que no tienen en cuenta este aspecto,
224 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
como es el caso de un estudio de casos-control, sobre entrenamiento en
hemorragia posparto donde no tuvieron en cuenta el TGR sino el cumplimiento
de un checklist de actividades del escenario (Kato & Kataoka, 2017). Deering et al.
(2004) sí que evaluaron el tiempo medio que necesitaron los participantes para
realizar las maniobras oportunas en el escenario de distocia de hombros, siendo
éste significativamente menor en el grupo entrenado.
CAPÍTULO VI - DISCUSIÓN 225
(Perinatal Emergency Team Response Assessment). El 96% de los participantes
indicaron la necesidad existente de formación en comunicación y trabajo en
equipo, en consonancia con los resultados de nuestro estudio, donde los
profesionales que asistieron al entrenamiento en simulación, en la parte de
debriefing, constataron la falta de este tipo de formación en el servicio, que
ayudarían a una mejor comunicación y trabajo entre el equipo.
Además, los participantes destacaron el aumento en seguridad en los casos
entrenados y en las competencias de cada profesional, principalmente, el hecho
de poder equivocarse y rectificar sin tener ninguna repercusión real en el paciente.
La simulación ofrece la capacidad de aprender en un ámbito seguro, que se ve
aumentada al poder observar los errores de los compañeros y reflexionar y
corregir los propios (Ziv, 2009).
Tras un análisis de las necesidades de aprendizaje propuestas por unidades
clínicas y gerencias del Servicio Cántabro de Salud, se llevaron a cabo sesiones de
entrenamiento en simulación clínica entre grupos multidisciplinares. Se llegó a la
conclusión que la simulación clínica es un método para el entrenamiento de
equipos interprofesionales que facilita el cambio en los equipos asistenciales y la
reorganización de los cuidados en salud, para innovar en procesos de calidad y
seguridad del paciente (Rojo et al., 2016).
El hecho de que los casos de emergencias obstétricas ocurran de manera
poco frecuente en la realidad, y que algunos participantes en el curso no tuvieran
mucha experiencia en ellos, (algunas matronas trabajaban en atención primaria
parte de su tiempo) convierte a la metodología de la simulación clínica en
potenciadora de la seguridad tanto del paciente como del profesional sanitario
que los atiende. Y también debido a que la simulación de alta fidelidad ofrece la
posibilidad de reproducir fielmente los escenarios planteados hasta conseguir las
competencias que se plantean, como constata el estudio llevado a cabo por
Juguera et al. (2014) en la UCAM, con los alumnos de 2º y 3er grado de enfermería.
Dicho estudio, tuvo como resultado un alto nivel de satisfacción por parte de los
alumnos en relación a la adquisición de competencias (priorización, refuerzo de
conocimientos, confianza, trabajo en equipo, comunicación, rectificación de
errores y entrenamiento previo a la práctica real) tras las sesiones de simulación.
226 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Los alumnos adquirieron seguridad y confianza en sí mismos después de repetir
los casos clínicos usuales e inusuales que fueron planteados.
Los participantes del curso, que realizaron el debriefing, posteriormente a la
ejecución del escenario, refirieron haber aprendido de su propia experiencia, y de
la de los demás, visualizaron la actuación grabada en la pantalla y así, pudieron
analizar los puntos fuertes, los aspectos mejorables, repasar los protocolos de
actuación y los roles de cada profesional, comentando lo sucedido en el escenario,
de manera grupal, potenciando a su vez el aprendizaje y la interacción entre todo
el grupo. En la bibliografía, encontramos autores que defienden que en el
debriefing, como parte fundamental de la metodología de aprendizaje en la
simulación clínica, permite hablar de lo ocurrido, discutir, reflexionar, analizar y
establecer un juicio crítico tras la realización del caso escenificado (Maestre &
Rudolph, 2015; Riancho et al., 2012).
Rojo & Diaz (2013) plantean el debriefing como un asesoramiento formativo
desarrollado de forma interactiva y abierta a través de la discusión de los
participantes.
En un estudio de diseño mixto, cuasi-experimental y con grupos focales, se
muestra importante información sobre la influencia de los debriefings en
estudiantes de enfermería, en Estados Unidos, los cuales perciben esta
metodología de aprendizaje como discusiones centradas en el aprendizaje, que
proporcionan un enfoque holístico, que incluye revisión del conocimiento, las
habilidades técnicas y las reacciones y emociones propias sobre las experiencias
de aprendizaje (Mariani et al., 2013).
CAPÍTULO VI - DISCUSIÓN 227
adecuadamente organizados (Black & Brocklehusrt, 2003). Aunque destacamos
que la simulación clínica no pretende suplantar la formación in situ que reciben
los profesionales sanitarios en el mismo hospital de trabajo, sino complementar,
para alcanzar de manera integral, los conocimientos y habilidades necesarios y las
necesidades de formación de los profesionales.
En el Hospital de Torrevieja, la formación de los profesionales es clave, y
forma parte fundamental de los objetivos a alcanzar por cada trabajador. Desde el
inicio de cualquier contrato, se motiva al personal para formarse en materias
relacionadas con su ejercicio profesional, se ofrece una amplia batería de cursos
intra y extrahospitalarios, de carácter online, sesiones clínicas presenciales,
jornadas de salud, charlas y diferentes talleres relacionados con la formación
sanitaria. Todo ello se premia con incentivos económicos al final de cada trimestre
y se tiene en cuenta las necesidades de los profesionales con propuestas en cada
servicio o unidad del Hospital. Aunque ya habían tenido lugar diversos cursos
con simuladores o donde la simulación clínica formaba parte importante de ellos,
como cursos de RCP o de intubación pediátrica con maniquís, es la primera vez
que se ofrecía en este Hospital un curso con esta metodología tan avanzada de
simulación de alta fidelidad, donde los escenarios podían ser reproducidos
fielmente. Como centro acreditado recientemente por la Joint Commision, debe
responder a la excelencia que este título certifica, y la simulación clínica usada
para el entrenamiento de profesionales ante eventos de alto riesgo, es una de las
recomendaciones que propone esta prestigiosa organización internacional (The
Joint Commission, 2004).
Tras el entrenamiento en simulación, se ha hecho visible un sentimiento de
unión y comunicación más efectiva en el equipo multiprofesional de trabajo del
Hospital en cualquier emergencia obstétrica e incluso ha servido para una mejor
comunicación y actuación grupal en situaciones de no emergencia.
Se han llevado a cabo sesiones grupales de reflexión o debriefing conjuntas
en el Hospital de Torrevieja, sobre protocolos de actuación, matronas/es y
ginecólogo/as, que antes no se llegaban a realizar.
Los profesionales pusieron de manifiesto que les gustaría que el curso se
repitiera de manera anual y que se añadieran más escenarios de emergencias
228 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
obstétricas para poder entrenar en casos pocos frecuentes y revisar protocolos de
actuación, lo que nos ayuda a valorar posibles líneas futuras de investigación.
La creación de una unidad de simulación clínica en el propio hospital, y la
programación, de carácter obligatorio y anual, de cursos de simulación de
emergencias obstétricas multiprofesionales es una de las opciones que se podrían
plantear como línea futura de mejora en calidad y seguridad del paciente.
CAPÍTULO VI - DISCUSIÓN 229
En nuestro estudio, los indicadores seleccionados relacionados directamente
con el caso de distocia de hombros, no mostraron cambios significativos tras el
entrenamiento en simulación, hubieron las mismas lesiones del plexo braquial
ambos años, y en cuanto a fracturas de clavícula, se evidenció 1 caso más en el
año posterior al entrenamiento, resultado que corrobora el estudio de cohortes
elaborado por Van de Ven et al. (2016) en los Países Bajos, quizá debido a un
seguimiento más exhaustivo tras el entrenamiento en simulación. En el
mencionado estudio se compararon 3.492 partos con 3.496 partos tras el
entrenamiento multidisciplinar específico en distocia de hombros, y obtuvieron
como resultados un aumento (de 51 a 90) de los casos de distocia de hombros (RR
1,8 (95% CI:1,3-2,5)), aunque mejoró el registro en las notas del parto sobre
documentación en distocia de hombros. Este hecho no ha sido evaluado en el
presente estudio, aunque cabe destacar que tras la revisión de las historias clínicas,
se ha observado un registro más detallado en los casos de distocia de hombros.
Sin embargo, otros estudios previos han presentado mejoras en el manejo
de la distocia de hombros en situaciones simuladas, como Deering et al. (2004),
donde residentes de obstetricia, tras el entrenamiento en simulación, mostraron
mayores habilidades técnicas en el desarrollo de este caso. En un estudio
consecutivo, Deering, Tobler, & Cypher (2010) demostraron que la
documentación inapropiada en el caso de distocia de hombros era un error
común y a su vez, un factor clave a entrenar en este tipo de escenarios, sólo el 16%
de las notas de los residentes documentaban qué hombro era el anterior y sólo el
46% registró la hora de salida de la cabeza y el cuerpo del bebé.
Draycott et al. (2006) demostraron que, a través de un programa de
simulación, en la asistencia a la distocia de hombros, pudieron mejorar los
resultados de morbilidad perinatal, disminuyendo hasta cuatro veces la
frecuencia de parálisis braquial neonatal. Hecho que también constató Grobman
et al. (2011), tras estudiar a 254 mujeres que padecieron distocia de hombros en el
parto, donde tanto la parálisis braquial neonatal como la documentación, en casos
de distocia de hombros, mejoró tras el entrenamiento en este caso.
La hemorragia posparto también supone un escenario ideal para ser
entrenada en simulación y la evidencia nos demuestra las áreas de mejora dentro
de su formación, como el caso de Marshall et al. (2015) que realizaron un estudio
230 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
longitudinal multicéntrico en 6 Hospitales de Oregon, y tras el entrenamiento del
personal cualificado en hemorragia posparto, se objetivó mejoras en los tiempos
de respuesta a esta emergencia obstétrica, y mejoras en el manejo médico de la
misma (de un 27,3% a un 63,6%, p = 0.01). En nuestro estudio, el número de casos
de hemorragia posparto disminuyó tras el entrenamiento en simulación. De 19
casos registrados de mayo 2016 a mayo 2017, se redujo a 16 casos desde junio 2017
a junio 2018.
En el Servicio de Obstetricia del Hospital Universitario 12 de Octubre en
Madrid, se implantó un sistema de gestión de riesgos en obstetricia, donde parte
de los eventos adversos seleccionados, tenían que ver con la hemorragia posparto.
Se obtuvo un total de 29 casos de hemorragia posparto en un año (0,71%), 10
casos de histerectomía (0,24%) y 17 (0,41%) ingresos maternos en UCI (aunque
estos dos últimos datos no especifican, como sí lo hacemos en nuestro estudio,
que tengan que estar relacionados directamente con causas de hemorragia
posparto) (Camaño et al., 2012). Comparando estas cifras con los datos que se
reflejan en nuestro estudio, podemos afirmar, que el Hospital de Torrevieja parte
de unos porcentajes muy bajos, difíciles de mejorar en este aspecto. Y aunque
nuestro tanto por ciento en casos de hemorragia posparto fueron del 1,60 % pre
entrenamiento al 1,32 % post entrenamiento, señalamos la importancia de valorar
no tanto el número de casos de hemorragia posparto, sino, su manejo y la
morbilidad materna que de ello deriva, como son el bajo porcentaje de
histerectomías e ingresos maternos en UCI por hemorragia puerperal (0,08%).
Draycott et al. (2006) demostraron que el entrenamiento del parto de nalgas
por profesionales con simulación clínica estaba asociado a una reducción
significativa del número de neonatos con Apgar bajos a los 5 minutos y con
encefalopatía hipóxico-isquémica, junto con el entrenamiento de otras 5
emergencias obstétricas (distocia de hombros, hemorragia posparto, eclampsia,
parto gemelar y reanimación cardiopulmonar en neonatos y adultos), hecho que
no se pudo constatar en nuestro estudio, al no aumentar el número de partos
vaginales practicados tras el entrenamiento en simulación. Este suceso quizá
estuvo influenciado por la falta de experiencia en general latente en los
profesionales en la práctica del parto de nalgas, y que, tal vez, hubiera sido de
ayuda repetir estas técnicas a los pocos meses, para reforzar el conocimiento y
CAPÍTULO VI - DISCUSIÓN 231
habilidades en los profesionales. También hay que resaltar que la población sigue
concienciada que el parto vaginal de nalgas no es una opción segura hoy en día, y
casi todas las mujeres embarazadas de bebés con presentación en podálica
reclaman la cesárea como vía de extracción fetal.
232 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
desgarros de 3er y 4º grado no llegan al 1% del total de partos ni antes ni después
del entrenamiento, cumpliendo uno de los criterios de calidad del Ministerio de
Sanidad que estima que los desgarros de 3er y 4º grado en partos con episiotomía
deben situarse entre 0,5-3% y con episiotomía entre el 1-5%, por lo que nuestros
resultados son más que favorables (Ministerio de Sanidad y Consumo, 2015).
La morbilidad neonatal sí que se ha visto mejorada en todos los indicadores
seleccionados, y en mayor grado que la morbilidad materna. Tanto el Apgar a los
5 minutos de vida, como el ph fetal arterial y los ingresos a UCI neonatal, han
disminuido considerablemente, especialmente, el ph fetal y los ingresos a NICU,
que se han visto reducidos casi a la mitad. Datos más que satisfactorios valorando
que sólo se entrenó en dos escenarios que afectaban directamente a la morbilidad
del recién nacido, (distocia de hombros y partos por nalgas) y teniendo en cuenta
la poca frecuencia de los eventos.
La mortalidad materna y neonatal permaneció sin cambios tras la
simulación, pues no hubo ninguno caso de ambos, ni antes ni después del
entrenamiento.
El primer estudio que se realizó y pudo asociar la educación basada en la
simulación obstétrica con mejores resultados perinatales fue en al año 2006, en el
estudio de Draycott et al., que investigaron si el entrenamiento en simulación
tuvo algún impacto en los resultados perinatales después de que un grupo de
médicos asistieran a una sesión de simulación en el manejo de emergencias
obstétricas en Bristol, Reino Unido. Compararon los resultados de pre
entrenamiento (1998 a 1999) con el post entrenamiento (2001 a 2003) para los
recién nacidos de término. La puntuación de Apgar a los cinco minutos de menos
de 6 disminuyó de 86.6 a 44.6 por 10.000 nacimientos (P<0.001) y la asfixia
perinatal disminuyó de una tasa de 27.3 a 13.6 por 10.000 nacimientos (P = 0.03).
Riley et al. (2011) publicaron un estudio donde, en un periodo de 4 años, se
analizaba la morbilidad perinatal tras el entrenamiento interdisciplinar obstétrico
de trabajo en equipo. Obtuvieron un descenso significativo del 37% en resultados
de morbilidad neonatal. Aunque, en contraposición, estudios posteriores como el
de Van de Ven et al. (2016) y Fransen et al. (2017), no pudieron comprobar
reducciones significativas en asfixia perinatal y daño fetal traumático después del
entrenamiento en simulación obstétrica.
CAPÍTULO VI - DISCUSIÓN 233
Una revisión sistemática que analizó los resultados perinatales de 8
diferentes estudios tras el entrenamiento en emergencias obstétricas (Merien et al.,
2010) aportó que en tan sólo uno de ellos (Draycott et al., 2006), hubo mejora de
resultados perinatales, tras analizar 19.460 neonatos. Los otros 7 estudios
mostraron mejoras a nivel de los profesionales entrenados, como aumento del
conocimiento, mejora de técnicas prácticas, comunicación y trabajo en equipo en
situaciones de emergencia.
En el estudio anteriormente mencionado de Draycott et al. (2006) se mostró
una reducción significativa en la lesión del plexo braquial neonatal, aunque no se
obtuvieron diferencias en la medición del Apgar menor a 7 a los 5 minutos de
vida.
El lugar ideal del entrenamiento en simulación obstétrica sigue siendo un
tema de controversia y sin claras recomendaciones. Mientras hay autores como
Siassakos et al. (2009) que afirman que los cursos de entrenamiento en el mismo
hospital de trabajo constituyen un método efectivo para manejar las emergencias
obstétricas, por ser una opción más barata y más real, Anderson, Black, &
Brocklehurst (2005) establecieron algunos inconvenientes de este método, como,
la dificultad que puede conllevar la organización de estos cursos en un paritorio
ocupado continuamente por pacientes reales, y el hecho de que algunos
participantes puedan encontrarlo intimidatorio y por consiguiente, no sentirse
accesibles al aprendizaje.
234 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Estos índices fueron medidos durante 7 años en EE.UU., desde el National
Perinatal Information Center, 3 antes de la implantación de un entrenamiento
obstétrico en equipo, y durante los 4 años posteriores al mismo. Fueron revisados
14.271 nacimientos desde 1999 al año 2001, y un 5,9% sufrió al menos un evento
adverso (AOI anual 5,9% con CI 5,3%-6,5%), con un resultado WAOS de 1,15 y un
SI de 19,380. Tras la formación reglada, en el año 2002 y durante los años
siguientes (2003-2006) sobre 19.830 partos, el AOI anual descendió a un 4.6 % (CI
4,1-5,2%). El WAOS se redujo a 0,75 (33% menos) y el SI descendió a 16,8. Un
descenso del AOI de 1,4 puntos, lo cual supuso 291 mujeres menos que
padecieron eventos adversos (Nielsen & Mann, 2008).
En nuestros resultados, tanto el AOI como el WAOS consiguieron una
reducción tras el entrenamiento en simulación, y el SI obtuvo un ligero aumento:
de 34,48 antes del entrenamiento a 35,6 después de la simulación. Cifras que no
son muy potentes quizá debido al número de partos atendidos al año (una media
de 1.200) en el Hospital de Torrevieja o al relativamente poco tiempo de evolución
(12 meses) que se tuvo para contrastar resultados de morbilidad. Aunque se sabe
que el impacto preciso en mejoras en seguridad es incierto, incluso en aviación,
medio de transporte que tanto invierte e investiga en ello (Salas, Burke, Bowers, &
Wilson, 2001).
Estudios pasados como el ensayo controlado aleatorizado de Nielsen et al.
(2007) comparten nuestros resultados al no encontrar diferencias significativas
tampoco en sus conclusiones tras evaluar el efecto del entrenamiento en equipo
obstétrico. Un total de 1.307 profesionales fueron entrenados y 28.536 nacimientos
fueron analizados tras este. El AOI fue similar en el grupo control y en el grupo
de la intervención (9,4% versus 9% y 7,2% versus 8,3% respectivamente).
A pesar de haber obtenido, muy buenos resultados en cuanto a satisfacción
de los profesionales tras el entrenamiento en simulación obstétrica y mejora
significativa de sus competencias, los resultados de morbilidad maternos y
perinatales no se vieron disminuidos significativamente tras el entrenamiento en
simulación llevado a cabo en el presente estudio. Las causas podrían ser debidas a
que el entrenamiento se limitó a un solo día y no pudo ser posible su repetición al
cabo del tiempo, en contradicción con lo recomendado (Bosse et al., 2015). O
quizá podría ser simplemente, porque el entrenamiento no fue efectivo, con lo
CAPÍTULO VI - DISCUSIÓN 235
que es conveniente que en un futuro se haga un esfuerzo por optimizar el diseño
del entrenamiento en simulación de emergencias obstétricas. También es
necesario evaluar el impacto a largo plazo de este entrenamiento y los resultados
perinatales.
Los beneficios de este estudio servirán para mejorar las tasas de morbilidad
materno-fetal en los servicios de obstetricia del Hospital de Torrevieja.
Una vez demostrada la eficacia del entrenamiento en simulación en el
ámbito de las emergencias obstétricas, se plantearía la propuesta de implantación
de sesiones de simulación anuales en diferentes unidades obstétricas
ginecológicas para mejorar la asistencia prestada y la formación de los
profesionales que la ofrecen, así como la implantación de un aula de simulación
obstétrica en el Hospital.
Todo esto conlleva a una mejora de la calidad y seguridad del paciente,
complementando la acreditación de la JCI, llegando a la excelencia de los
cuidados en el Hospital de Torrevieja, suponiendo a su vez, una reducción del
coste económico en sanidad, tanto a nivel hospitalario como extrahospitalario.
236 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Se enviarán los resultados a revistas del ámbito de la obstetricia (Progresos
de Obstetricia y ginecología o Midwifery) y a revistas de simulación clínica
(Simulation in Healthcare o Clinical simulation in Nursing) así como en las redes
sociales del Hospital.
CAPÍTULO VII - CONCLUSIONES 239
VII- CONCLUSIONES
240 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
CAPÍTULO VIII - BIBLIOGRAFÍA 243
VIII - BIBLIOGRAFÍA
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268 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
CAPÍTULO IX – ANEXOS 271
ANEXO I
272 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Urgencias Puerperales
Alteraciones mamarias
Infección puerperal
Metrorragia puerperal
Trastornos mentales en el puerperio
CAPÍTULO IX – ANEXOS 273
ANEXO II
Sexo:
Edad:
Nacionalidad:
Profesión:
¿Experiencia en simulación?: S i / No
Años de experiencia en su profesión:
Nº de orden:
Observador: 1 2 3
Mujer, puérpera (G3P3), ha sido asistida en parto vaginal eutócico en la sala de paritorio.
Embarazo de normal evolución
Alergia a la Penicilina
Sin antecedentes personales ni quirúrgicos de interés.
Escenario:
Objetivos:
274 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
tratamiento ante atonía uterina, revisar el canal del parto para descartar
traumatismo, medicación uterotónica (oxitocina, alcaloides ergóticos como
ergonovina (Ergotrate) o metilergonovina (Metherghin) o prostaglandinas
5. Trabajo en equipo
6. Solicitar ayuda temprana y avisar al resto del equipo (obstetra y anestesiólog@) y
activar el banco de sangre y hematólogo
7. Coordinación y distribución de tareas
SI
NO
NES
ACIO-
OBSERV
C.E.8 Valoración Toma constantes vitales (2,3)1
Capacidad para paciente y Valoración causas de HPP (1,2)
reconocer e escenario Valorar historia clínica
interpretar signos planteado (1,2)
normales o (medidas
cambiantes de básicas y
salud/mala salud, buscar
sufrimiento, etiología)
incapacidad Reconoci- Solicita ayuda (2,3)
(valoración y miento de Extraer analítica (2)
diagnóstico) urgencia Pedir pruebas cruzadas, si
obstétrica procede (1,2)
CAPÍTULO IX – ANEXOS 275
C.E.14 Demuestra Administración de uterotónicos
Capacidad para conocimien- y/o prostaglandinas de forma
administrar con tos sobre adecuada (1,2)
seguridad fármacos fármacos
y otras terapias Demuestra Masaje bimanual de fondo
conocimiento uterino (1)
en técnicas Solicita ecografía para descartar
específicas restos (1)
(ginecólog@) Pasar a quirófano para legrado o
Balón de Bakri (si procede) (1)
C.E.33 Utiliza Comunicación con el paciente
Capacidad para lenguaje (1,2,3)
informar, registrar, enfermero/ Comunicación con el equipo
documentar y médico (1,2,3)
derivar cuidados adecuado Comunicación con los familiares
utilizando (1,2,3)
tecnologías Estimación de sangrado (1,2,3)
apropiadas
Tiempo global de m
resolución m:s
s
276 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
ANEXO III
Sexo:
Edad:
Nacionalidad:
Profesión:
¿Experiencia en simulación?: S i / No
Años de experiencia en su profesión:
Nº de orden:
Observador: 1 2 3
Escenario:
Objetivos:
CAPÍTULO IX – ANEXOS 277
8. Valoración de maniobras de tercer nivel como fractura de la clavícula fetal,
Zavanelli, Sinfiosotomía y/o histerectomía.
9. Trabajo en equipo, coordinación de tareas.
10. Comunicación con los familiares.
11. Realización de gases.
111=Actividades pertenecientes a el/la ginecólogo/a
2=Actividades pertenecientes a el/la matron/a
3=Actividades pertenecientes a el/la TCAE
278 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
C.E.33 Utiliza Comunicación con el paciente
Capacidad para lenguaje (1,2,3)
informar, registrar, enfermero/ Comunicación con el equipo
documentar y médico (1,2,3)
derivar cuidados adecuado Comunicación con los familiares
utilizando (1,2,3)
tecnologías Realización de gases - ph(1,2,3)
apropiadas
Contaje de tiempo (1,2,3)
CAPÍTULO IX – ANEXOS 279
ANEXO IV
Sexo:
Edad:
Nacionalidad:
Profesión:
¿Experiencia en simulación?: S i / No
Años de experiencia en su profesión:
Nº de orden:
Observador: 1 2 3
Escenario:
Objetivos:
1. Entender y llevar a cabo las maniobras necesarias para asistir un parto vaginal en
podálica de manera segura.
2. Evitar las intervenciones innecesarias como traccionar excesivamente de las
piernas y cuerpo fetales.
3. Llevar a cabo una monitorización fetal contínua durante el proceso de parto.
4. Ofrecer y proporcionar en la medida de lo posible analgesia a la madre si así lo
desea.
5. Informar adecuadamente a la madre y acompañante del proceso y evolución del
mismo.
6. Facilitar un ambiente de trabajo en equipo y coordinación.
7. Documentar todos los datos en la historia clínica adecuadamente.
280 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
COMPETENCIA OBJETIVO ACTIVIDADES SI NO OBSERVACIONES
C.E.8 Reconocimiento Realizar tacto
Capacidad para de urgencia vaginal (1,2)12
reconocer e obstétrica
interpretar Solicita ayuda
signos normales (2,3)
o cambiantes de
salud (valoración Preparar
y diagnóstico) material
necesario (2,3)
Atención en el -Valorar
C.E.13 periodo expulsivo episiotomía
Capacidad para (Maniobras Rojas- -Alentar pujos
poner en poner Mauriceau) (1,2) maternos (1,2,3)
en práctica -Coordinación
principios de de tareas (1,2,3)
salud y -Permitir
seguridad, descenso de
incluídos piernas sin
primeros auxilios tracción
básicos y -Extracción de
procedimientos piernas
de emergencia adecuada
-Colocación
adecuada de
manos en
cuerpo fetal
-Tracción suave
hacia debajo de
cuerpo fetal
-Rotación
adecuada del
bebé para asistir
extracción de
brazos
-Extracción
adecuada de
brazos
-Extracción de
cabeza con M.
de Mauriceau
CAPÍTULO IX – ANEXOS 281
Demuestra -Extracción fetal
C.E.14 conocimientos en según Maniobra
Capacidad para técnicas de Bracht (en
administrar con específicas bloque y en
seguridad (ginecólogo) hiperextensión)
fármacos y otras (1,2)
terapias -Extracción de
cabeza final con
Fórceps (1)
12 1=Actividadespertenecientes a el/la ginecólogo/a
2=Actividades pertenecientes a el/la matron/a
3=Actividades pertenecientes a el/la TCAE
282 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
ANEXO V
Sexo:
Edad:
Nacionalidad:
Profesión:
¿Experiencia en simulación? : S i / No
Años de experiencia en su profesión:
Para completar el cuestionario marca con una X el valor numérico que le das a cada ítem,
siendo 1 muy en desacuerdo y 5 muy de acuerdo, tal y como especifica la siguiente tabla:
5= Totalmente de acuerdo.
4= De acuerdo.
3= Indiferente
2= En desacuerdo.
1= Totalmente en desacuerdo.
CAPÍTULO IX – ANEXOS 283
ANEXO VI
284 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
CAPÍTULO IX – ANEXOS 285
ANEXO VII
Evaluación del efecto del entrenamiento en simulación de emergencias obstétricas sobre un grupo
multidisciplinar y sobre la morbi-mortalidad materna y neonatal en el Hospital de Torrevieja.
Si usted lo desea, podrá aportar su consentimiento para que nosotros procesemos la información
que inicialmente nos ha ofrecido.
Promotora: Encarna Hernández Sánchez
Se les hará llegar un guion de preguntas sobre simulación en emergencias obstétricas para realizar
con posterioridad un análisis de las respuestas y así identificar las áreas de común acuerdo. El guion
incluye los siguientes temas:
g) Conocimiento de la simulación clínica en obstetricia
h) Participación anterior en simulación en emergencias obstétricas
i) Interés en la formación de emergencias obstétricas
j) Necesidades del equipo multidisciplinar en formación
k) Selección de casos para su entrenamiento en simulación
Nombre y apellidos:
Experiencia en obstetricia:
Experiencia en docencia:
Categoría profesional:
CONSIDERACIONES ÉTICAS
El estudio cumple con los requisitos enunciados en los artículos en los artículos 8 y 9 del capítulo IV
de la ley 41/2002 de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos
y obligaciones en materia de información y documentación clínica. También cumple lo expuesto por
la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal.
Igualmente, se respeta lo establecido en la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección
Jurídica del Menor, de modificación parcial del Código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
Presentamos un modelo de consentimiento informado, pues aunque no es un trabajo de tipo
experimental, es preciso solicitarlo para la utilización de datos de carácter personal.
Yo (nombre y apellidos)
……………………………………………………………………………………………….
He leído la hoja de información que se me ha entregado.
He podido hacer preguntas sobre el estudio.
He recibido suficiente información sobre el estudio:
1º Cuando quiera
2º Sin tener que dar explicaciones
3º Sin que esto repercuta en mis cuidados médicos
Presto libremente mi conformidad para participar en el estudio.
FECHA: FECHA:
286 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
ANEXO VIII
Título estudio:
Investigadores:
Tutores:
Centros colaboradores:
Hospital Dr. Manuel García Gea (Torrevieja), UCAM (Universidad Católica San Antonio de
Murcia).
CONSIDERACIONES ÉTICAS
Nombre y Apellidos:
Profesión:
Edad:
Nacionalidad:
Años de experiencia trabajados en obstetricia:
Ha sido Usted invitada/o a participar en un estudio de investigación que lleva por título:
CAPÍTULO IX – ANEXOS 287
Antes de confirmar su participación en este estudio de investigación es importante que sepa que sus
datos se registrarán en una base de datos interna.
Por favor, lea detenidamente este documento y haga todas las preguntas que le puedan surgir.
Objetivo del estudio
Evaluar el efecto del entrenamiento en simulación de complicaciones obstétricas sobre
profesionales de obstetricia y resultados de morbi-mortalidad maternos y neonatales en la unidad
obstétrica del Hospital de Torrevieja.
Participación voluntaria
Confidencialidad
Si usted accede a colaborar en este estudio, debe saber que serán utilizados algunos datos los cuales
serán incorporados a una base de datos informatizada sin su nombre.
Los casos simulados serán videograbados y sus datos serán vinculados a un código, de modo que la
información que se obtenga, no pueda asociarse a persona identificada o indentificable. Todos sus
datos se mantendrán estrictamente confidenciales y sólo el equipo investigador conocerá su
identidad. Ningún dato personal que permita su identificación será accesible a ninguna persona que
no forme parte del equipo investigador, ni podrán ser divulgados por ningún medio, conservando
en todo momento la confidencialidad médico-paciente (Ley Orgánica de Protección de Datos
15/1999).
Yo,…………………………………………………………………………………
Firma:
Murcia, a de de 2017
REVOCACIÓN
Don/ña……………………………………………………………de…años
Con DNI ó documento de identificación nº…………………………………
REVOCO el consentimiento prestado a fecha……………………………, y no deseo proseguir en
el estudio, que doy en esta fecha por finalizado.
Fdo: investigador Fdo: el participante
En Murcia, a….de……………2017
288 ENCARNA HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
ANEXO IX
CAPÍTULO IX – ANEXOS 289
ANEXO X
CERTIFICA
ACUERDA
Que se trata de un estudio no intervencionista, que se llevará a cabo sin que se produzca ningún
cambió en la práctica habitual.
Que cumple los requisitos necesarios de idoneidad del protocolo en relación con los objetivos del
estudio.
'+,! )0,!"-,")10-,2,.03)42,!103!
!
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