Afasias

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Comprendiendo los diferentes tipos de

afasias
Una lesión en el Sistema Nervioso Central (SNC), especialmente si afecta al
hemisferio izquierdo, puede suponer daños en áreas o estructuras cerebrales
implicadas en el lenguaje y la comunicación. De este modo, cuando una persona sufre
una lesión cerebral y como consecuencia de ello, experimenta una pérdida total o
parcial de la capacidad del cerebro para comprender o utilizar el lenguaje, estamos
frente a un caso de afasia.

¿Qué es una afasia?


El DSM-V define la afasia como “una disfunción del lenguaje que puede involucrar una
alteración de la comprensión o la expresión de palabras o equivalentes no verbales de
palabras (gestos, expresiones faciales…), derivada a un problema en los centros del
lenguaje de la corteza cerebral y los ganglios basales, o en las vías de la sustancia
blanca que los conectan”.

Tipos de afasias
En función de la parte lingüística que queda más afectada, la afasias se pueden
clasificar en:

Afasias de expresión (motora, no fluente o de Broca)


Se produce por la lesión de la circunvolución frontal inferior (área de Broca) izquierda
y áreas adyacentes.

Se caracteriza por la dificultad de producir lenguaje. Aunque, la comprensión y la


capacidad para conceptualizar están relativamente preservadas. De este modo, es
común que los pacientes con este tipo de afasias muestren un lenguaje oral muy
reducido, agramatismo, alteraciones en la fluidez, anomia, parafasias fonéticas…

Afasias de recepción (sensitiva, fluente o de Wernicke)


Está causada por una lesión en áreas temporo-parietales (área de Wernicke) y es la
causante de las dificultades a la hora de recibir, descodificar y comprender el
lenguaje. En estos casos, los pacientes pueden hablar con oraciones largas
(logorrea), pero las cuales no tienen ningún significado, debido a que agregan
palabras innecesarias, neologismos o cambian una palabras por otras (parafasias).

Afasias de conducción
Se produce por una lesión de fascículo arqueado que conecta el área de Broca y de
Wermicke. Se caracteriza clínicamente por dificultades en la repetición.

En este tipo de afasias, la expresión oral es fluente, con parafasias


fundamentalmente fonémicas, es decir, el paciente realiza pausas en un intento de
encontrar las palabras adecuadas. En el plano de la compresión oral, ésta se
encuentra algo alterada, de modo que aunque la lectura en voz alta y la escritura
están alteradas, la comprensión lectora se conserva.

Afasias sensoriales transcorticales


En este tipo de afasias, el output verbal es fluido (frecuentemente parafásico y de
contenido irrelevante) y la comprensión es muy limitada. No obstante, la repetición, al
igual que en el resto de afasias transcorticales, está conservada. Se trata de una
afasia simular a las de recepción pero de carácter más leve en donde la repetición
está conservada y la lectura y la escritura están alteradas.

Afasias motoras transcorticales


Aparece por lesiones en la sustancia blanca inmediatamente anterior al asta frontal
del ventrículo lateral izquierdo, o por lesiones corticales y de sustancia blanca en las
regiones prefrontales y premotoras que rodean el opérculo frontal.

El paciente con afasia motora transcortical sufre una reducción importante del habla
espontánea, la cual se convierte en dificultosa, escasa, disprosódica y generalmente
compuesta por frases cortas. Esta particularidad contrasta con su repetición, ya que
pueden llegar a repetir frases bastante largas, haciendo que se trate de un tipo de
afasia similar a la de expresión pero más leve y con la repetición conservada.

Afasias anmésicas
Se trata del tipo de afasia más leve y frecuente, la cual se produce por lesiones en
diversas localizaciones o por el déficit residual de otras afasias tras un proceso de
rehabilitación.
La afasia anmésica se caracteriza por una importante dificultad en la denominación,
junto a una expresión fluida, una comprensión relativamente preservada y una
capacidad para la repetición caso normal.

Asimismo, presenta como aspecto preponderante una falta de vocablo, derivada de la


incapacidad de beneficiarse de las ayudas. De este modo, el paciente da continuos
rodeos para explicarse sin utilizar la palabra que busca (circunloquio), además de
utilizar muchas palabras que son poco específicas.

Afasias globales
En este tipo de afasia tanto la comprensión como la expresión están alteradas, debido
generalmente, a una interrupción temporal del riego sanguíneo en la arteria cerebral
media.

En un primer momento suele aparecer un mutismo total, pasando luego a cierta


verbalización, la cual se suele manifestar con estereotipas verbales repetitivas.

Afasias mixtas
Se consideran como afasias mixtas, las formas intermedias de los diversos cuadros
afásicos comentados anteriormente.

No obstante, se caracterizan por una pobre habla espontánea y pese a que puede
responder con una verbalización fluida corta, la respuesta suele ser una repetición
directa de las palabras del otro (ecolalia) sin que exista comprensión.

Cómo Diagnosticar las afasias


Para diagnosticar las afasias, el neuropsicólogo o el logopeda debe realizar
diferentes pruebas neurológicas y neuropsicológicas tales como la toma de imágenes
del cerebro (TC. RM), las cuales permitirán identificar la causa y las zonas afectadas.
Asimismo, es importante determinar su efectivamente se trata de una afasia, o si bien
se trata de un problema de comunicación surgido de otras alteraciones, como por
ejemplo un deterioro de la audición o de la visión.

A la hora de diagnosticar a un paciente afásico el neuropsicólogo y/o


el logopeda disponen de varias alternativas para medir los distintos aspectos
lingüísticos. Los tests que se utilizan con más frecuencia son:
 Test Barcelona revisado: evalúa cuantitativamente las capacidades
neuropsicológicas básicas del paciente y mediante una aproximación estadística
y psicométrica, permite conocer el estado funcional de las áreas
neuropsicológicas más importantes.
 Test de Boston: permite el desarrollo de un perfil cognitivo que refleja las
disociaciones condicionadas por la patología cerebral.
Con esta exploración neuropsicológica, se determinará el nivel de disfunción del
paciente, así como el tratamiento más adecuado a su caso. Asimismo, se podrá hacer
una evaluación potencial del índice de recuperación que podrá tener el paciente tras
el tratamiento.

En cualquier caso, la recuperación dependerá de la causa de la lesión, de su tamaño


y ubicación, del perfil del paciente, de la extensión del tratamiento del lenguaje y de la
respuesta que tiene el paciente frente al tratamiento.
Publicado el15 octubre, 2020

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